Un tercio de la cartera es a vencimiento, que Draghi no valorará a precio de mercado

La banca española respira tras avanzar el BCE que no penalizará la deuda

Logo del Banco Central Europeo en Fráncfort, Alemania. EFEArchivo
Logo del Banco Central Europeo en Fráncfort, Alemania. EFE/Archivo EFE

La banca española respira estos días algo más aliviada. Tal como adelantó este diario, el Banco Central Europeo ha avanzado que los test de estrés al sector financiero evaluarán su carga de deuda pública pero “no se prevé” que las pruebas incluyan una penalización directa. Una posibilidad que mantenía en vilo a las entidades españolas, dueñas de más del 30%de las emisiones soberanas de España, y que ven ahora alejarse el escollo más temido de cara a la nueva tanda de exámenes.

“Las exposiciones soberanas están dentro del alcance de la evaluación amplia”, explica por carta el presidente del BCE, Mario Draghi, a la presidenta del Comité de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, Sharon Bowles. Matiza Draghi que “esto implica la posibilidad de incluir esta clase de activo en la revisión de la calidad de los activos, aunque dada la naturaleza de estas exposiciones, el riesgo de una conclusión de calidad del activo adversa es relativamente bajo”.

“Las exposiciones soberanas, tanto las mantenidas hasta vencimiento, como las disponibles para vender, se incluirán en la prueba de resistencia”, resume para concretar, sin embargo, que “no se prevé” que las carteras a vencimiento “contabilicen a valor de mercado”.

Las carteras de deuda a vencimiento son las que las entidades pretenden mantener en balance hasta que el bono expire, con lo que se valoran a su precio de emisión, al contrario que las disponibles para la venta y las dedicadas a negociación, que se van actualizando a precios de mercado.

Equiparar estas categorías habría supuesto un varapalo para las entidades con mayor exposición soberana. La banca española, en concreto, utilizó la barra libre de liquidez del BCE para comprar con fuerza deuda pública española en 2012 y aunque en los últimos meses ha ido reduciendo posiciones, precisamente por el miedo a que la carga fuera penalizada, acaparan en balance un tercio de todas las emisiones soberanas del país, según Economía.

El ejercicio de transparencia publicado en diciembre por la Asociación Bancaria Europea (ABE) indica que a 31 de junio de 2013, Banco Santander contaba en balance con 74.115 millones de euros en deuda soberana, 50.914 de ellos en deuda española. El grupo La Caixa, matriz de CaixaBank, tenía a su vez, 29.469 millones de carga soberana, 28.920 millones en emisiones del Tesoro Público. Popular, por su parte, contaba exposición a deuda soberana de 17.563 millones, 16.579 de ellos en española.

BBVA, finalmente, contaba con 43.570 millones de deuda pública de los que 33.716 corresponderían a bonos patrios. Cálculos facilitados por el sector apuntan a que aproximadamente un tercio de estas carteras estarían catalogados a vencimiento y habrían podido ser penalizados de optar el BCE por esta vía. BBVA, de hecho, puso toda su cartera a la venta, es decir, ya a precio de mercado, el pasado octubre.

A nivel europeo, en los últimos test de estrés de 2011, el 39%_de la cartera soberana de la banca estaba clasificada a vencimiento, mientras que un 49% se consideraba a la venta y un 12% para negociación. Aunque el conjunto del sector financiero esquiva así una posible penalización directa de buen parte de su cartera soberana, las presiones desde Berlín indican que la deuda podría sufrir algún otro tipo de varapalo en las pruebas.

Se contempla, por ejemplo, la posibilidad de que alguno de los escenarios de estrés incluya quitas sobre la valoración de los bonos soberanos, si bien este punto está por definir. El hecho de que la prima de riesgo española se sitúe ahora por debajo de los 200 puntos implica que incluso en un escenario estresado, la banca española no afrontaría nada por lo que no haya pasado hace solo unos meses.

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