Los inspectores consideraron en 2010 “poco realista” el plan de negocios de la entidad de EE UU

City National Bank of Florida, caro y “mal gestionado”

El Banco de España y el regulador de EE UU criticaron en 2010 a estrategia de la filial de Caja Madrid

Aseguraron que el diseño de la compra "permitió" eludir el control de la Comunidad de Madrid

Fachada de City National BAnk of Florida
Fachada de City National BAnk of Florida

El informe de inspección del Banco de España realizado en abril de 2010 sobre la filial estadounidense de Caja Madrid es demoledor al criticar la gestión de City National Bank por parte de Caja Madrid; como lo son las conclusiones realizadas entonces por la OCC (Office of the Comptroller of the Currency), entidad encargada de supervisar el sistema financiero de los Estados Unidos. En ocho páginas los inspectores del Banco de España coinciden con el supervisor estadounidense al calificar el funcionamiento de CNBF de “not well managed”, es decir, un banco mal gestionado.

Este documento es la pieza clave del auto redactado por el titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, Elpidio José Silva, que el jueves llevó a la cárcel (aunque por unas horas) y la retirada del pasaporte al que fuera presidente de Caja Madrid desde 1996 a 2010, Miguel Blesa. Los inspectores consideraban “poco realista” el plan de negocio de la entidad estadounidense y contenía un ritmo de crecimiento “tan espectacular” que era propio de “entornos con ebullición económica”.

“El ritmo tan espectacular de crecimiento de la cartera crediticia planteado para los ejercicios 2009 a 2014 es propio de entornos con ebullición económica y no es realista plantearlo en un contexto como el actual, de atonía económica y fuerte desapalancamiento financiero, cuya recuperación se prevé lenta e incierta”, subraya el documento. Además, critica el elevado precio que pagó Caja Madrid por su filial estadounidense, y recuerda que su adquisición se produjo tras “importantes tensiones en el seno del consejo de Caja Madrid”.

Su precio supuso en “su momento” –la compra se ejecutó el 7 de noviembre de 2008– multiplicar por 3,7 veces su valor en libros, lo que supone un ratio PER (relación entre el precio y los beneficios) del 32,9. Este precio era “significativamente superior al de las compras efectuadas por Banco Sabadell y Banco Popular de sendos bancos domiciliados en Miami, ya que la transacción precio sobre valor en libros fueron de 3,4 y 3,5 respectivamente y los ratios PER de 19,4 y 14,9”, señala el Banco de España en un informe firmado por Jesús José Cabezas Pascual.

Cuestiona, además, el informe aportado por Blesa para defender su objetivo de compra realizado por Morrison Brown Argiz & Farra. Esta firma valoraba el banco de Miami entre los 1.296 millones de dólares (1.010 millones de euros actuales) y 1.494 millones (1.160 millones de euros actuales). Mientras, que el Banco de España estimaba su valor en 1.121 millones (870 millones de euros) con lo que “el importe del deterioro estaría comprendido entre 540 millones de dólares (425 millones de euros) y 572 millones de dólares (445,8 millones de euros), frente a un fondo de comercio de 571 millones (444 millones de euros)”.

Las conclusiones de la inspección que realizó la OCC, y que se añaden en el informe del supervisor español, fueron más concluyentes en sus críticas.

Asegura que la “supervisión del equipo directivo no está a la altura del empeoramiento previsible de la calidad de los activos y de la debilidad general de la economía. No está debidamente implantada una estrategia de negocio viable. El equipo gestor no tiene implantadas políticas satisfactorias que aseguren la suficiencia de los recursos propios. El equipo directivo muestra lealtades divididas. Necesitan mejorar los procesos de gestión de riesgos, riesgo estratégico alto y creciente. Los controles internos necesitan mejorar”, son algunas de las críticas de la OCC..

Tras analizar los test en los que Blesa apoyo la compra realizados por Morrison Brown Argiz & Farra, el Banco de España concluye que su equipo de inspección “presenta discrepancias de base”, y añade que el “plan de negocio que ha servido de base para la valoración es poco consistente”.

Reticencias y aprobación

Los inspectores son tajantes al señalar que el diseño de la compra de City National Bank “permitió eludir el preceptivo control de la consejería de Economía de la comunidad de Madrid para las operaciones que rebasan un determinado porcentaje de los fondos propios de Caja Madrid”. –Caja Madrid adquirió primero el 83% del banco estadounidense, participación que se traslado a la corporación Cibeles, y en 2010 con Rodrigo Rato ya en la presidencia de la caja se adquirió el 17% restante.

La operación de compra, pese a las reticencias iniciales de algunos consejeros, fue aprobada por unanimidad por el consejo de administración de Caja Madrid, compuesto por representantes del PP, PSOE, IU y los sindicatos CCOO y UGT. Consideraron que era una oportunidad para crecer en EE UU. Además, mantienen que la valoración de CNBF estaba en línea con los múltiplos de las últimas transacciones en la zona por otras entidades españolas.

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