Afirma que la financiación es compatible con el desapalancamiento

El Banco de España reclama crédito para las empresas rentables

El regulador avisa que 2013 será un año difícil para el sector

La morosidad seguirá aumentando, aunque sin llegar al escenario adverso del test de estrés

Fachada del Banco de España.
Fachada del Banco de España. EFE

El gobernador del BCE, Mario Draghi, ya advirtió la semana pasada a la banca de la zona euro que los apuros de financiación ya no son excusa para no conceder crédito, después de que la institución haya prolongado su barra libre de liquidez al sector hasta julio de 2014. Y, en clave doméstica, el Banco de España apuntó ayer que si bien la difícil situación económica justifica la prudencia en la concesión de crédito por parte del sector financiero, que sigue inmerso en la purga de sus excesos, y explica la menor demanda, el terreno está preparado para la concesión de financiación, al menos a las empresas rentables.

En el Informe de Estabilidad Financiera del mes de mayo, el Banco de España afirma que “el proceso de desapalancamiento habría de ser compatible con el flujo de financiación hacia aquellas actividades productivas rentables”. Y añade que “las medidas recientemente anunciadas por el Gobierno e instrumentadas por el ICO y las entidades bancarias habrían de favorecer el objetivo de posibilitar un mayor flujo de crédito a la economía”. Alude así a las recientes medidas comunicadas por el ejecutivo de Mariano Rajoy y que se incluyen en el plan nacional de reformas, como la firma de un convenio con la AEBy CECA para poner a disposición de las pymes 10.000 millones de euros en préstamos –que aún debe ponerse en marcha– o el refuerzo de las líneas del ICO, con una dotación para 2013 de 22.000 millones. 

El regulador español detalla en su informe la caída del crédito al sector privado residente y las dificultades de las empresas para ver aceptadas en el banco sus solicitudes de financiación. Así, esa tasa de aceptación se ha reducido notablemente desde el 45% de 2006 al 30% durante la crisis. Y al 20% en el caso de las entidades nacionalizadas. Es decir, se rechaza de media el 70% de las solicitudes de crédito. En 2012, el crédito al sector privado residente descendió el 10,6%, una caída influida por el traspaso de cartera crediticia problemática a Sareb. Sin contar a las entidades nacionalizadas, el descenso del crédito al sector privado residente es del 7% lo que muestra que, pese a la creación del banco malo, “la evolución del crédito al sector privado residente continúa retrayéndose”.

La financiación a empresas no financieras desciende en 2012 el 14,6%, una caída que se mitiga al 8% sin contar con el efecto de Sareb. Y el crédito a personas físicas retrocede el 4,9%, un 11,5% si se considera el concedido a fines distintos a la compra de una casa. El Banco de España reconoce que la caída del crédito va en paralelo a la solvencia, “de forma que las entidades que más reducen su exposición crediticia son las que tienen un nivel de recursos propios más ajustado”.

Reconoce también que la morosidad de la banca española continuará aumentado, a la vista del escenario macroeconómico. Sin embargo, advierte que la situación del sector es diferente a la de 2012, puesto que se han realizado fuertes provisiones. Es más, calcula que las probabilidades de impago quedarán alejadas del escenario adverso de la auditoría realizada el pasado año por Oliver Wyman, que sirvió para determinar las necesidades de capital de la banca española.
El regulador calcula que “las probabilidades de impago se sitúan por encima del escenario base en dichas pruebas, pero alejadas de las del adverso”. Aun así, vaticina un escenario difícil para el sector. “El margen de maniobra con el que cuentan las entidades para afrontar los retos que plantea su cuenta de resultados en 2013 es bastante limitado”, apunta.

La morosidad no traerá problemas de capital

El deterioro de la situación económica en España amenaza con dejar cortos los supuestos que se manejaron en el test de estrés realizado en 2012 por Oliver Wyman para determinar las necesidades de capital de la banca española, y que la auditoría cifró en 57.000 millones de euros en el escenario más adverso. El Banco de España sale sin embargo en defensa de la validez y vigencia del test.
El regulador prevé una caída del PIB español en 2013 del 1,5% y un alza del 0,6% en 2014, mientras que el escenario adverso de la auditoría contempla una caída del PIB del 2,1% en 2013 y una caída adicional del 0,3% en 2014. La tasa de paro que había calculado el test para 2013, y que ya ha quedado obsoleta, es del 26,8% y del 27,2% para 2014, pese a lo que el regulador no prevé que la morosidad se acerque al escenario más adverso. Y esto no se traducirá por tanto en más necesidades de capital.
El Banco de España prevé que tanto a nivel del conjunto de entidades como de grupos, el ratio de solvencia Core Tier 1 superará a fin de 2013 al menos en un punto el umbral mínimo exigido del 9%, con un ratio del 10,15% en el capital de los grupos 0 y 3. Y ello incluso a pesar de las nuevas provisiones por refinanciaciones que podrían ser necesarias este año. El regulador cifra a cierre de 2012 en 208.206 millones de euros las refinanciaciones y reestructuraciones de crédito del sistema, el 13,6% del crédito al sector privado residente.

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