TRIBUNA

¿Un líbor en el mercado de gas en Europa?

A medida que las consecuencias del escándalo de la manipulación del índice líbor empiezan a hacerse públicas, deberíamos preguntarnos si este tipo de comportamientos irresponsables exhibidos por el sector bancario pudieran reproducirse en otros sectores. La respuesta es afirmativa en el mercado del gas en Europa.

Históricamente los precios de la mayoría de los contratos de aprovisionamiento de gas a largo plazo en Europa continental estaban indexados al precio del petróleo. Sin embargo, estos contratos se están renegociando y, cada vez con mayor frecuencia, sus precios se están indexando a precios de gas en mercados spot. En EE UU y Gran Bretaña, donde ya existen mercados spot de gas relativamente líquidos, prácticamente todo el gas se comercia en base a precios spot.

Pero, ¿cómo se fijan los precios spot de gas? En Europa, un elevado porcentaje del comercio del gas se negocia en mercados bilaterales no organizados (over-the-counter, OTC). A diferencia de lo que ocurre en los mercados organizados, en los mercados OTC no existe información pública o un índice de transacciones OTC. Nadie conoce con exactitud los precios y/o volúmenes de gas intercambiados.

En Europa, la información de precios de gas publicada en revistas especializadas está basada en estudios de mercado a partir de llamadas telefónicas a traders. Estas revistas publican rangos máximos, medios y mínimos de precios para diferentes tipos de contratos. Este sistema es muy similar al que ha generado la manipulación del líbor, tipo de interés utilizado en créditos y préstamos. El líbor se calcula en base a la opinión de un reducido número de bancos en Reino Unido, que informan de qué interés creen que les cobrarían otras entidades bancarias para prestarles dinero. No se fijaba en base a lo que los bancos realmente pagaban por el dinero prestado, sino a lo que decían que estarían pagando.

En la actualidad, con la mayoría de los contratos de gas todavía indexados al petróleo, el incentivo de los traders a reportar datos falsos es pequeño. El valor del gas que se comercia en Europa está cerca de los 30.000 millones de euros. Conforme se incremente el número de contratos indexados a un índice de precios spot, también se puede incrementar el incentivo de los traders a manipular este nuevo índice. Esta situación ya ha ocurrido en EE UU. En este país, el porcentaje del volumen de gas negociado con referencia a un precio spot es tan significativo que, en ocasiones, el número de transacciones que han determinado el índice spot ha sido muy reducido. En otras palabras, muchos traders decidieron dejar a un número reducido de traders negociar el precio que se aplicaría en los contratos que en cada momento se negocian. ¿Para qué negociar el precio del gas si ya existe otra persona que ha determinado dicho precio? Desafortunadamente, no siempre esa otra persona que ha determinado el precio lo hizo de manera justa. The Brattle Group ha trabajado en un caso en el que traders aportaron datos falsos de transacciones con la intención de manipular un índice de precios y beneficiarse.

Una diferencia clave es que en los mercados americanos estos índices se fijan en base a precios de transacciones reales, y no en base a llamadas telefónicas. Los comerciantes de gas tienen acceso detallado a la información pormenorizada que ha sido reportada a las revistas especializadas. Estas utilizan la información individual de los precios en cada una de las transacciones reales para, una vez agregada, convertirla en un índice de referencia. Ciertos traders podrían aportar información falsa sobre las transacciones reales, sin embargo la probabilidad de que esto suceda es inferior a la probabilidad y el incentivo a manipular la información sobre precios de transacciones vía telefónica. A la vista de los hechos en el sector bancario, la adopción de un sistema similar al americano en los mercados de gas en Europa (basado en transacciones reales y no en llamadas telefónicas a un número limitado de traders) es aconsejable.

El escándalo de la manipulación del líbor ha sido descrito como el caso tabaco del sector bancario. Las indemnizaciones a las que se enfrentan los bancos pudieran ser similares a los 200.000 millones de dólares que las tabaqueras tuvieron que pagar en 2008. Sería prudente que el sector del gas aprendiera de los errores en el sector bancario y procurase que el precio del gas en los mercados spot europeos esté basado en la realidad del mercado, en lugar de en la fantasía de un número reducido de traders.

José Antonio García / Dan Harris. Socios de Brattle en Madrid y Roma