Muy confidencial

Algo pasa con la Sociedad Pública de Alquiler

El Ministerio de Fomento ya ha firmado el certificado de defunción de la Sociedad Pública de Alquiler (SPA) que creó el anterior Gobierno socialista para fomentar el arrendamiento en España y de paso acabar con la burbuja inmobiliaria. El tiempo ha demostrado que, en cierto modo, se han logrado ambos objetivos, pero desde luego no son atribuibles a la actividad de esta empresa pública. Es verdad, el alquiler se ha convertido en una opción de vida cada vez más demandada, aunque no hay que llamarse a engaño. "Hay más inquilinos forzosos, familias que ante la imposibilidad de acceder a una casa en propiedad, optan por alquilar", recuerdan en una agencia inmobiliaria. Y claro que se ha terminado la burbuja inmobiliaria, pero ha sido como consecuencia de la recesión económica y la crisis financiera global y no por mérito de políticas económicas encaminadas a frenar la especulación.

Los números que ofrece la SPA en su página web aseguran que desde enero de 2006 hasta septiembre pasado había gestionado unos 19.000 arrendamientos. Según publicó Cinco Días, esa cifra representaba el total de contratos de alquiler que se habían suscrito con la intermediación de la SPA, continuaran en vigor o no. En términos netos, el volumen de arrendamientos que seguía vivo en octubre pasado había disminuido a apenas 13.700, pero los últimos datos apuntan a una situación mucho peor. La ministra Ana Pastor reveló en el Congreso el pasado 9 de febrero que esta sociedad solo intermedia ya en unos 4.500 contratos y advirtió sobre el elevado coste que genera su actividad.

Sea como sea y una vez decidido que lo mejor es echar el cierre, las empresas dedicadas al arrendamiento de forma profesional comienzan a impacientarse sobre qué solución piensa dar el Gobierno a los contratos que siguen vivos. Todo apunta a que serán las comunidades autónomas a través de sus consejerías de Vivienda o Infraestructuras las que se hagan cargo de gestionar esos arrendamientos, pero hace falta saber si recibirán para ello recursos extra. Entretanto, la web de la entidad sigue sin actualizarse y ya no ofrece cifras ni de precios ni del número de contratos que gestiona desde octubre. Demasiadas cuestiones aún por aclarar.