Funcionamiento sectorial al margen de las directrices de las cúpulas

Varios sectores desoyen a sus cúpulas sindicales y patronales

La industria y la química recogen pactos salariales ajenos a las directrices de sus líderes nacionales.

Al margen de las decisiones que se cuecen en las cúpulas de la patronal CEOE-Cepyme y de los sindicatos CC OO y UGT, sus organizaciones sectoriales hace tiempo que están negociando y firmando sus propios acuerdos, tengan o no rango de convenio colectivo. Pero es más, algunos de estos pactos incluyen alguna decisión muy concreta que, de momento, ha sido imposible pactar en el ámbito confederal.

El terreno salarial es uno de los mayores ejemplos de funcionamiento sectorial al margen de las directrices de las cúpulas. Así, los agentes sociales lograron cerrar un Acuerdo de Negociación Colectiva, que incluía las recomendaciones salariales para 2010, 2011 y 2012. Pero una vez hecho este pacto ha habido sectores donde los representantes empresariales y patronales han hecho oídos sordos y han pactado o tomado decisiones retributivas que chocan con las posturas de sus mayores.

Por ejemplo, a finales de noviembre pasado Comisiones Obreras (sin UGT, por primera vez) firmó el convenio sectorial de la industria química, que afecta a más de 200.000 trabajadores, y que recogió alzas salariales pactadas del 1,5% para 2011 (medio punto más de lo aconsejado en el Acuerdo de Negociación Colectiva 2010-2012) y 1,5% para 2012. En ambos años se establecía una cláusula de revisión salarial con el IPC.

Pero la novedad más importante en materia retributiva en este convenio de químicas fue que las partes acordaron constituir una comisión de estudio sobre la conveniencia de modificar el modelo de incrementos salariales hasta ahora utilizado por la gran mayoría de convenios colectivos, basado en la evolución del IPC, por otros basados en la evolución de la productividad u otros factores.

Abrir la puerta a este cambio del modelo de fijación de los salarios es una de las demandas del Ejecutivo en esta materia (donde no puede legislar) que las cúpulas de los interlocutores sociales no están logrando pactar en las negociaciones de estos días.

Otra muestra, en este caso de modificación de las condiciones salariales pactadas durante la vigencia del convenio, es el acuerdo sectorial de la Construcción 2007-2011, cuya comisión de seguimiento acordó una "modulación" del incremento salarial pactado del 3,5% inicial (1,5% más la previsión del 2% de inflación) para rebajarlo al 1,5% inicial más cláusulas de revisión salarial para los dos últimos años de vigencia de este acuerdo (2010 y 2011), según explicaron fuentes de Comisiones Obreras. A pesar de esta rebaja, este último incremento salarial acordado está también sustancialmente por encima de lo aconsejado en el Acuerdo interconfederal; incluso siendo el sector más castigado por la crisis.

Blindar los provinciales

Pero estas decisiones sectoriales no afectan solo a cuestiones salariales sino también, por ejemplo, a la estructura de la negociación colectiva; otro de los asuntos que patronal y sindicatos no han conseguido acordar, a pesar de negociarla desde hace años.

Así, la patronal de la industria del metal (Confemetal) y los sindicatos han firmado recientemente el Acuerdo de Estructura de la Negociación Colectiva. Este pacto -que es un paso previo y sin precedentes al convenio sectorial estatal del sector del metal-, ordena las materias que se pueden negociar en cada ámbito. El objeto de este acuerdo es blindar los convenios, sobre todo provinciales y autonómicos, por encima de los de empresa, para que los primeros sigan fijando cuestiones como salario y jornada. Esta ha sido la reacción del sector a la última reforma de negociación colectiva impuesta por el Gobierno socialista en 2011, que daba primacía a los convenios de empresa, salvo que dijeran lo contrario en ámbitos estatales o autonómicos.

Algo similar ha hecho el convenio de la Mediación de Seguros que especifica el mantenimiento de la estructura sectorial para "no permitir una dispersión que hubiera generado peores condiciones laborales", con la absoluta primacía de los convenios de empresa.

En general, este blindaje de los convenios provinciales, sobre todo, está muy extendida, ya que el 80% de los convenios sectoriales firmados entre junio y noviembre de 2011 lo incluían, según pone de manifiesto un trabajo sobre los efectos de la reforma de 2011 en la estructura de la negociación colectiva, que están elaborando los profesores de la Universidad Carlos III, Jesús Mercader, Pablo Gimeno y Patricia Nieto.

La cifra

2,91% es el alza salarial media pactada en los convenios de 2011 tras aplicar las cláusulas de garantía, según UGT. Esto supondría una pérdida de poder adquisitivo de 0,3 puntos con una subida anual media del IPC del 3,21%.

Parálisis negociadora

La fuerte crisis de la economía española ha dificultado en extremo la negociación colectiva. La falta de acuerdo entre los empresarios y los representantes de los trabajadores, sobre todo en materias salariales, ha provocado la parálisis de muchas mesas negociadoras. Al final de 2011, solo 6,3 millones de trabajadores habían revisado o firmado sus condiciones laborales. El tapón se ha producido en los convenios de nueva firma, ya que durante 2011 solo se han pactado uno de cada cuatro nuevos convenios que tenían que firmarse. Esto ha supuesto que solo el 20,8% de los trabajadores que tenían que tener un convenio en 2011, finalmente lo consiguieron. Así hay cuatro millones de trabajadores cuyos representantes deberán negociar este año convenios ya muy retrasados.

En octubre, las cúpulas de la patronal CEOE-Cepyme y los sindicatos CC OO y UGT firmaron un acuerdo para reactivar la negociación colectiva, pero, una vez más, la realidad de sectores y empresas choca con los pactos interconfederales.