Más supervisión sobre los países

Merkel quiere cambios en el Tratado de la UE antes de 2013

La canciller alemana, Angela Merkel, está tratando de acelerar la reforma del Tratado de la Unión Europea y quiere que los 27 estados miembros den su aprobación para finales de 2012, dijeron el domingo fuentes del Gobierno.

Merkel obtuvo una victoria el mes pasado al conseguir que la UE considerara modificar el Tratado de Lisboa, que se tardó más de ocho años en negociar, alegando que era necesario para que el bloque pudiera crear un sistema permanente para gestionar las crisis financieras.

Herman Van Rompuy, el presidente del Consejo Europeo, tiene previsto presentar su informe en diciembre sobre cómo pueden llevarse a cabo unas serie de cambios limitados del tratado. El objetivo inicial era conseguir que las enmiendas fueran ratificadas por todos los estados miembros a mediados de 2013.

Ahora, Alemania quiere que las propuestas concretas estén listas como muy tarde en la primavera de 2012, para que pueda acordarse un pacto de gobierno.

"El Gobierno está impulsando una modificación limitada del tratado para permitir una mayor influencia sobre los estados que rompen las reglas presupuestarias y las obligaciones acordadas sobre estabilidad y consolidación", dijo una fuente a Reuters. "Esto debería estar cerrado a finales de 2012".

Muchos de los 27 estados miembros de la UE se oponen a la modificación de una carta que les costó ratificar, y temen difíciles referendos sobre futuros cambios.

Algunos estados también consideran que se pueden tomar medidas más estrictas contra los miembros derrochadores de la zona euro sin cambiar la carta.

Merkel ha sugerido que le gustaría ver que la UE tiene derecho a interferir en los presupuestos nacionales en casos extremos, donde la estabilidad del euro zona está en riesgo. Sin embargo, Alemania no ha llegado a ese extremo en sus propuestas y pide más bien que se incluyan en el tratado sanciones para aquellos que violan las reglas del déficit .

Esto implicaría el derecho a llevar a los estados ante el Tribunal Europeo para que sus presupuestos declarados nulos, sin interferir más en los detalles.

Según las propuestas de Alemania, la Comisión de la UE también jugaría un papel más importante en supervisar los presupuestos.