Nuevo y severo plan de ajuste

Europa aspira a recortar su déficit más de 300.000 millones en 4 años

Los Presupuestos para 2011 han servido de vehículo a los Gobiernos europeos para aprobar una segunda oleada de consolidación fiscal. Sumando los programas de primavera, la UE aspira a reducir el déficit público en más de 300.000 millones en cuatro años.

Los Estados europeos encogen. La crisis de deuda pública de primavera desencadenó una primera fase de drásticos planes de ajuste a lo largo y ancho del continente, dirigidos a contener la furia de los mercados. Pero las tensiones no han terminado de remitir, y la vuelta del verano, con la presentación de los respectivos Presupuestos, ha dado ocasión a una nueva oleada de ajustes.

Los ciudadanos británicos acaban de conocer la peor parte. La semana pasada, el Gobierno conservador-liberal de David Cameron anunció un plan de austeridad a cinco años valorado en más de 120.000 millones de euros, que acabaría con el déficit estructural en 2014-2015 y rebajaría el desequilibrio hasta el 2% (nueve puntos de PIB). Un avance más que notable desde los 7.000 millones de los que habló Cameron cuando accedió en mayo al poder. Las medidas incluyen dramáticos recortes de ayudas sociales, que Downing Street quiere compensar en parte instaurando un impuesto sobre los pasivos bancarios.

Sin llegar al cariz británico, también el Gobierno español ha vuelto a mover ficha. Después del drástico recorte de mayo (que incluyó rebajas de sueldo de los funcionarios y congelación de las pensiones), Moncloa ha aprovechado los Presupuestos de 2011 para incluir nuevas medidas, entre las que destaca una disminución del 16% en los gastos ministeriales y un frenazo a la obra pública. Con todo, la vicepresidenta Elena Salgado ya ha advertido de que habrá más sacrificios si el crecimiento no es suficiente para cercenar el déficit hasta el 6% el año que viene, algo que suscita dudas a organismos como el FMI. Los expertos consultados por este periódico calculan que la restricción adicional podría alcanzar los 10.000 millones de euros, o el 1% del PIB.

También Portugal está en trámite de aprobar un serio plan de austeridad por valor de 5.100 millones de euros, más del 2% del PIB. La semana pasada, el ministro de Finanzas, Fernando Teixeira, habló de emergencia nacional, y de que, si el plan no sale adelante, los mercados situarán al país en el nivel de Grecia. Este último país e Irlanda afrontan las situaciones de partida más dramáticas, con déficits superiores al 14%.

Alemania anunció en junio su pretensión de recortar su déficit en 82.000 millones en cuatro años; dos tercios de esa cantidad provendrán de reducción del gasto y, el tercio restante, de subidas impositivas. Pese a su elevado montante global, los recortes y nuevos ingresos previstos para 2011 apenas alcanzarán el 0,5% del PIB. El jueves pasado, Berlín elevó su previsión de crecimiento para 2010, hasta el 3,4%, y no descartó reducir el déficit en 2012 hasta el 2,5% del PIB, medio punto más que el anterior objetivo.

Por su parte, el Gobierno francés apuesta por recortes modestos y fía su futuro fiscal a previsiones de crecimiento que pueden pecar de optimistas. Sin embargo, el retraso de la edad de jubilación hasta los 62 años ha suscitado, hasta ahora, la mayor respuesta social entre los grandes países de Europa.

Al otro lado del Atlántico, las elecciones legislativas del próximo mes determinarán la capacidad el Gobierno de Barack Obama para poner fin a un buen número de ayudas fiscales para las empresas y las grandes fortunas. De momento, Washington mantiene su opción de preservar los estímulos, una estrategia contestada por la UE en el G-20.

Directrices presupuestarias del Consejo

La Comisión Europea acaba de publicar los datos de las cuentas públicas de los países miembros correspondientes a 2009. El informe recorta en una décima el déficit de España, que queda fijado en el 11,1%, en tanto que la deuda pública alcanza el 53,2%. El agujero fiscal español es el cuarto más amplio de la UE, solo por detrás de los de Grecia, Irlanda y Reino Unido.

El control presupuestario se ha convertido este año en la principal obsesión de las instituciones comunitarias, hasta el punto de abordar reformas históricas como el control presupuestario preventivo. A mediados del próximo año, el Consejo Europeo establecerá las directrices sobre las que deberán basarse los respectivos presupuestos nacionales para 2012, que se aprueban en la segunda mitad del año. Ese innovador control a priori, que seguirá realizándose en años sucesivos, servirá para elevar la disciplina fiscal y reducir las posibilidades de que se produzcan episodios como el que afecta a Grecia. El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn cree que se trata de "la mayor mejora en la arquitectura de gobernanza económica europea".

En paralelo, Bruselas, a instancias de Alemania, avanza en el refuerzo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, para lograr que las sanciones a los Estados incumplidores de los límites de déficit y deuda pública sean "una respuesta normal, casi automática", lo mismo que sucedería con los incentivos para las mejores prácticas. El Consejo Europeo de este jueves y viernes servirá para que los líderes del continente discutan el plan presentado por el presidente permanente de la Unión, Herman van Rompuy.

Las cifras

2,1% es el déficit público previsto por el Gobierno de Reino Unido en el ejercicio 2014-2015. Supondría una rebaja de nueve puntos desde el nivel actual.

10.000 millones de euros de ajuste adicional necesitaría España en 2011 si no cumple su previsión de crecimiento, según los expertos.