Ocupa el número 13 de un total de 160

España pierde dos puestos en el ránking de los mejores países para ser madre

España desciende dos puestos en el ránking de los mejores países para ser madre y pasa a ocupar el número 13 de un total de 160, siendo Noruega el mejor y Afganistán el peor, según ha revelado el 'Informe Estado Mundial de las Madres 2010', de Save the Children, en el que se analizan los mejores y los peores lugares para ser madre en función de diez factores relacionados con el estatus educativo, salud, económico y político de las madres así como con el bienestar básico de sus hijos e hijas.

Los psicólogos crean una guía para asesorar en custodia legal
Los psicólogos crean una guía para asesorar en custodia legal

En el informe, que incluye 43 países desarrollados y 117 países en desarrollo, España se sitúa por detrás de Irlanda y Francia y por delante de Reino Unido y Suiza y presenta una elevada esperanza de vida femenina (84 años) similar a la de Italia o Suiza y sólo superada por Francia y Japón, una baja tasa de riesgo de mortalidad materna, 1 por cada 16.400 y una tasa de mortalidad de menores de cinco años de 4 por cada 1.000.

Asimismo, recibe buena puntuación en cuanto a la participación de mujeres en política, con un 37 por ciento de los escaños ocupados por ellas, aunque ganan 0,52 céntimos por cada dólar que gana un hombre. Además, sigue estando por debajo de otros países europeos en cuanto a la duración de la baja por maternidad, con 16 semanas, inferior a países como Reino Unido o Dinamarca con 52 semanas, Italia con 20 o Portugal con 17, lo que influye negativamente en la posición de España en el ránking.

Para el director en España de Save the Children, Alberto Soteres, "aunque hay algunos aspectos en los que España necesita mejorar, como las políticas de baja por maternidad, es en los países en desarrollo donde la salud de las madres y sus hijos se enfrenta a graves riesgos" y añadió que "la escasez de matronas cualificadas y las dificultades para acceder a métodos anticonceptivos significa que las mujeres de los peores países para ser madre como Afganistán, Níger o Chad se enfrentan no sólo a más embarazos sino también a situaciones más peligrosas durante los partos, lo cual tiene como resultado un mayor índice de mortalidad materno-infantil".

En concreto, un total de 343.000 mujeres pierden la vida a causa de complicaciones durante el embarazo o el parto y casi 9 millones de niños y niñas fallecen antes de su quinto cumpleaños. La mayor parte de estas muertes tienen lugar en los países en desarrollo donde las madres y sus hijos e hijas no tienen acceso a servicios sanitarios básicos.