Crisis económica

El presidente del Banco Mundial y el primer ministro chino analizan la salida a la crisis

El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, se reunió hoy con el primer ministro chino, Wen Jiabao, para analizar medidas a tomar frente a la actual crisis financiera global, informó la agencia estatal Xinhua.

En la reunión, Wen destacó que China responderá a la crisis con políticas para aumentar la demanda del mercado doméstica, "como método eficaz para estimular el crecimiento económico". El primer ministro destacó a Zoellick que entre los objetivos prioritarios de la política económica china está el superar la disparidad de rentas entre las zonas rurales y las urbanas, la baja renta per cápita media (de unos 1.500 dólares) y las bolsas de pobreza que perduran en muchas regiones del país.

El plan de Pekín, añadió, consiste en mejorar las rentas de la población más desfavorecida y la seguridad social que reciben para intentar tanto resolver la desigualdad social como superar la actual crisis (que ha producido una caída de ventas de productos chinos en el extranjero).

El Gobierno chino anunció el 3 de noviembre un paquete de medidas de estímulo económico por valor de 4 billones de yuanes (456.000 millones de euros, 586.000 millones de dólares), con el que espera contrarrestar el impacto de la crisis financiera mundial en su economía, con marcados síntomas de desaceleración.

China dedicará ese paquete a toda clase de obras públicas, desde infraestructuras (canalización de agua, carreteras, tendido eléctrico, telecomunicaciones) a protección del medio ambiente, educación o sanidad, según detalló Wen a Zoellick.

En la reunión, el presidente del BM destacó por su parte que la crisis financiera exige mayor cooperación entre la comunidad internacional y señaló que su institución continuará apoyando a China para que supere las dificultades en su mercado financiero y laboral (con decenas de miles de trabajadores perdiendo si trabajo por el cierre de fábricas exportadoras).

Zoellick manifestó su aprecio por las medidas dictadas por Pekín en noviembre -uno de los paquetes de gasto público más grandes de la historia- y reiteró que mantener la estabilidad económica del país será la mayor contribución de China a la hora de intentar superar la crisis global.