Reticencias

La CE frena los planes de la CMT para la banda ancha

La Comisión Europea hizo oficial el viernes sus 'serias dudas' respecto a la compatibilidad con la legislación comunitaria de las normas de la CMT sobre acceso mayorista a la banda ancha. Bruselas concede dos meses al regulador español para que aclare las normas.

La Comisión Europea y la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) han vuelto a chocar en lo que parece su tercer conflicto grave en apenas tres años. Esta vez, discrepan sobre la regulación de las redes de última generación y las obligaciones que cabe imponer en ese mercado a los operadores dominantes.

La CMT propone para esas redes un novedoso tratamiento que no ha convencido, de momento, a la Comisión Europea. El organismo que dirige Reinaldo Rodríguez cree que el operador dominante debe permitir el acceso de otros competidores a la infraestructura civil de su red (canalizaciones, etc.) y la fibra óptica, pero sólo cuando sea de una velocidad de hasta 30 megabytes por segundo.

Por encima de esa capacidad, la CMT considera que la competencia debe ser libre y cada operador debe construir su propia red.

Pero la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, y la de Sociedad de la Información, Viviane Reding, no comparten este planteamiento y recuerdan que 'no existen precedentes de regular el acceso mayorista a la banda ancha sólo hasta cierta velocidad'.

Kroes aseguró el viernes que si se aplica la propuesta de la CMT en un momento como el actual, en que Telefónica está desplegando la infraestructura de fibra, 'los demás operadores no podrán competir eficazmente y es probable que el consumidor español se vea afectado'. Reding manifestó que 'la Comisión no puede aceptar vacaciones reguladoras a partir de 30 megas por segundo' porque supondría para España 'precios más elevados y menos capacidad de elección'.

Las objeciones de ambas comisarias paralizan durante al menos dos meses la propuesta de la CMT sobre fibra óptica. Y constituye el tercer choque entre ambas instituciones. En 2006, los dos organismos se enfrentaron por la autorización de los operadores virtuales en telefonía móvil, que Bruselas aceptó finalmente con matices. Un año después, la CMT sentía sus competencias invadidas por la decisión de la CE de imponer una multa a Telefónica, conflicto pendiente ante el Tribunal de la UE.

Cinco vetos

De más de 800 propuestas, la Comisión Europea sólo ha decidido vetar hasta el momento cinco medidas procedentes de los reguladores nacionales de telecomunicaciones. En concreto, de las autoridades de Finlandia, dos veces, Austria, Alemania y Polonia.