Análisis

La banca española, mejor amarrada ante el gran huracán

El colchón de las provisiones y el perfil comercial de su negocio permitirá a las entidades resistir mejor ante la crisis; la amenaza es que la falta de liquidez continúe.

La banca española cuenta con un importante salvoconducto para lidiar con la actual crisis financiera que se ha cobrado ya más de una decena de víctimas entre EE UU y Europa: 42.590 millones de euros en provisiones, según los últimos datos del pasado mes de julio del Banco de España. De esta cifra, más de un 75% corresponde a las denominadas genéricas, un colchón diseñado a finales de la década de los años noventa para evitar que un repentino aumento de la morosidad pusiera en peligro la solvencia de las entidades, y el resto a las específicas, destinadas a cubrir los créditos que entran en la categoría de impagados. Este remanente, sin embargo, no será suficiente para aguantar el temporal que se avecina si la sequía de liquidez en los mercados de capitales y la desconfianza sobre el sistema financiero mundial perduran por mucho tiempo.

'Una vez que el mercado te pone la etiqueta de tocado, ya estás hundido', comenta un analista de una gran entidad bancaria. Así ha sucedido en cuestión de horas con Lehman Brothers, el cuarto banco de inversión de EE UU, o gigantes europeos de la talla del belgaholandés Fortis o el británico HBOS.

La incógnita es cuántos meses durarán estas dotaciones para insolvencias, sobre todo si la morosidad acelera su escalada. De momento, el pasado julio el porcentaje de créditos impagados saltó hasta el 2,22%, frente al 1,7% del mes anterior y el 0,79% de hace un año.

'La situación de la banca española es mejor que la de los sistemas financieros de otros países, pero eso no significa que sea inmune a esta crisis. Cuenta con algunas ventajas: el exceso de provisiones genéricas, el elevado volumen de depósitos que permite a las entidades no depender tanto de la obtención de financiación en los mercados de capitales y la posibilidad de poner a la venta parte de sus activos, como su cartera industrial, bienes inmobiliarios, negocio de seguros o las gestoras de fondos. En estos momentos, las entidades españolas cuentan con capital suficiente para soportar una morosidad del 4%. Nuestra previsión es que en los bancos esta ratio llegue al 3,5% y en las cajas al 5%; lo que aún se desconoce es si estos niveles se alcanzarán en un año o en dos', explica Santiago López, de Credit Suisse.

Otras previsiones son más pesimistas, al apuntar que la morosidad media en España podría llegar al 9% e incluso al 11% en algunos casos puntuales. Todo dependerá de la magnitud del ajuste del mercado de la vivienda en España y, sobre todo, de si se producen más suspensiones de pagos entre inmobiliarias de gran tamaño como ya ocurrió en julio con Martinsa Fadesa, algo que no se descarta entre los analistas. ¿Podría soportar el sistema financiero español un escenario así de catastrófico? El propio Banco de España ha señalado que con una morosidad en créditos a promotores del 13%, la cota máxima que alcanzó durante la crisis de 1993, se consumiría el 63% del fondo de insolvencias de la banca española. Es decir, muchas entidades pasarían apuros, sobre todo aquellas cajas de ahorros con una elevada exposición a este segmento de negocio, pero no supondría una debacle financiera para la mayoría.

De momento, la tasa de cobertura (porcentaje que cubre el fondo de insolvencias de la cartera de morosos) de la banca española es mucho más elevada que la de otros países europeos. Por ello, Robert Tornabell, profesor de Finanzas y ex decano de Esade, asegura que, aunque la morosidad se dispare en 2009, 'todavía quedará un buen margen'.

Según los últimos datos, la cobertura en España era del 239,39% de media, frente al 128,87% de Francia o el 108,41% de Reino Unido. En Suecia se cifraba en el 87,75%, en Alemania en el 54,99% y en Bélgica, en el 49,4%. En la tasa de morosidad también existen amplias distancias: en Alemania e Italia supera el 5% y en Francia está en el 4%, casi el doble que en España.

De cualquier modo, no se puede medir a todas las entidades por el mismo rasero. Aunque en la mayoría de los casos la tasa de cobertura ya se ha deteriorado en los últimos meses, las principales entidades aún sitúan este indicador por encima de la barrera del 100%. Los mayores descensos se han producido en Bankinter, La Caixa, Sabadell, Bancaja y Caja Madrid, si bien es cierto que la situación de partida de cada una no era la misma. En Bankinter, la tasa de cobertura ha bajado en 290,87 puntos, pero todavía se situaba a finales del pasado junio en el 211,61%, uno de los más elevados de la banca española. En La Caixa ha pasado del 392,3% al 139,2%, mientras que en Bancaja ha disminuido desde el 329,3% hasta el 111,87% actual.

Es otra caja valenciana, una región de las más azotadas por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, la que luce uno de los peores ratios del sector. La Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) ha pasado de contar con una tasa del 199,88% en junio de 2007 a tener el 49,9%. En esta entidad, la morosidad prácticamente se ha duplicado en 12 meses, al situarse en el 1,7% frente al 0,96% anterior. Fuentes próximas a la caja afirman, sin embargo, que estos ratios mejorarán en el tercer trimestre, ya que la entidad incorporará en sus cuentas los ingresos derivados de la venta de sus participaciones en Unión Fenosa y Enagás. De hecho, los expertos no descartan que en más entidades esta ratio baje del 100%.

Los ratios de capital también son favorables para la banca española en comparación a sus competidores europeos, ya que de media cuentan con un core capital (capital más reservas) del 6,5% de sus recursos. Y entre los grandes presumen de los más elevados La Caixa y Caja Madrid, con el 8,5% y el 7,9%, respectivamente.

Pero si la tormenta no amaina, lo más probable es que algunas entidades tengan que recurrir a ampliaciones de capital. 'La crisis podría consumir parte de las provisiones en los trimestres venideros. No se descarta que algunos bancos pudieran necesitar capital en el medio plazo, aunque no en el corto plazo ya que los ratios de capitalización se encuentran por encima de la media europea. En las cajas, podrían darse procesos de concentración regional en un futuro para sortear el temporal', afirma Santiago López.

Aún así, el principal escollo, según los expertos, es la absoluta falta de liquidez, una situación que lleva ya enquistada en los mercados 14 meses y ahora se ha agravado tras la quiebra de Lehman. Robert Tornabell advierte que 'como ya no tenemos mercado interbancario, la única fuente de depósitos a uno, dos y tres meses es el Banco Central Europeo. Pero estamos llegando al límite o cuota que tenemos por el peso de España en la zona del euro (12%). En agosto habían alcanzado el 10%. El margen puede agotarse'. Estas dificultades, no obstante, no derivarán en quiebras. 'Algunos bancos pagarán dividendos menos generosos y quizá alguna caja disminuirá sus contribuciones a la obra social', añade Tornabell. Y apunta que las entidades con problemas, tanto bancos como cajas, se verán abocadas a las fusiones.

Un proceso en el que Santander es el único que se ha desmarcado al salir de compras. La entidad ha aprovechado el momento para hacerse con algunos bancos con problemas o quedarse con parte de su negocio a precio de saldo. Así lo muestran al menos sus recientes adquisiciones en Reino Unido: Alliance & Leicester y Bradford & Bingley. Y el mercado aún especula con más movimientos. En los últimos días se ha rumoreado su posible interés por Unicredit y, además, tiene pendiente si opta por incrementar su participación en el estadounidense Sovereign, donde cuenta con un 25%, o salirse del capital. Los analistas creen que BBVA también podría convertirse en uno de los protagonistas de esta reordenación del mundo financiero mundial, aunque de momento el segundo banco español no ha movido ficha.

Los bancos y las cajas amplían la distancia en morosidad

El porcentaje de créditos impagados no crece a la misma velocidad en bancos y cajas. En los primeros ha pasado del 0,68% en julio de 2007 al 1,74% en el mismo mes de este año. En las cajas, esta ratio ha subido del 0,71% al 2,55%. Y los expertos consideran que la distancia se va a seguir ampliando en los próximos meses debido a la mayor exposición de las entidades de ahorro al sector inmobiliario, sobre todo de promotores. Sólo entre junio y julio, de hecho, la morosidad en las cajas ha saltado desde el 1,91% hasta el 2,55%, debido a la suspensión de pagos de Martinsa Fadesa. Entre las afectadas figuran La Caixa, Caja Madrid, Bancaja y Caja Navarra, mientras que entre los bancos el principal acreedor era Popular, lo que le obligó a destinar 100 millones de euros a provisiones. En total, la entidad que preside Ángel Ron dotó en el segundo trimestre 173,4 millones por Martinsa Fadesa e Inmobiliaria Colonial. Los expertos coinciden en que el principal riesgo procede del negocio con promotores, ya que se prevé que la morosidad en hipotecas no alcance unos niveles preocupantes. Bankinter, por ejemplo, es la entidad mediana con mayor peso de préstamos para vivienda, pero la presencia de créditos a promotores es mínima (entorno a un 3%). Además, el perfil de sus clientes es de rentas medias/altas. En el lado opuesto, el negocio con promotores supone el 18% de la cartera de Banco Pastor.

Nueva oleada de fusiones

La crisis será el detonante para que se acelere el proceso de fusiones en España, sobre todo entre cajas de ahorros de una misma región. El propio presidente de la Confederación España de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, ha reconocido que sería normal que se produjeran más uniones entre las entidades de ahorro, aunque rechaza que estos procesos se vean impulsados por 'razones políticas'. De momento, el País Vasco es la única comunidad autónoma que ha vuelto a abrir este proceso, aunque los expertos consideran que lo lógico sería que sumaran sus fuerzas entidades de otras regiones, como las de Castilla y León, donde ahora conviven seis cajas, o Andalucía (tras la fusión de San Fernando y El Monte, en esta comunidad operan cinco entidades de ahorro). Cataluña figura como la autonomía con mayor número de cajas, al contar con diez. Pero tampoco se descartan movimientos en otras regiones que siempre han tenido el proyecto de una fusión bajo la mesa. æpermil;ste es el caso de Galicia, Extremadura o la Comunidad Valenciana. En total, actualmente hay en España 45 entidades de ahorro.

Como paso previo, afirman algunos analistas, las cajas podrían iniciar un proceso de cierre de sucursales, después de haber protagonizado en los últimos años los planes de expansión fuera de sus regiones de origen más agresivos de toda la banca, o de desinversiones. El actual gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández-Ordóñez, ha recomendado a las cajas que se desprendan de su cartera industrial -desde hace años, el supervisor ha criticado la elevada presencia del sector en el capital de las empresas- y de sus activos inmobiliarios. De momento, sólo Caixa Galicia ha anunciado la venta de parte de sus edificios, mientras que entre los bancos ya lo han hecho Santander, BBVA y Banco Popular.