Fondos

Cierre de semestre

Invertir en renta variable de emergentes no es apto para cualquier ahorrador.

Cuando se publique este artículo nos encontraremos en el último día de junio y cierre por tanto del primer semestre del año. Se trata de uno de esos momentos del año en el que es conveniente echar la vista atrás, hacer balance y por supuesto ponderar que nos puede deparar el segundo semestre del año, lo que lógicamente marcará el resultado final del 2008.

Con datos provisionales a finales de junio una de las conclusiones más evidentes es la enorme dispersión de resultados en aquello que a veces se considera erróneamente como una sola clase de activo, la renta variable emergente. Ello se muestra de manera más cruda en el ranking de rentabilidades para las diferentes categorías de fondos de renta variable de Lipper.

Mientras que el conjunto de todos los fondos de renta variable registrados a la venta en España acumulan una minusvalía media de aproximadamente un 16,5%, los fondos de Bolsa brasileña se convierten en una absoluta rareza y brillan con una ganancia media cercana al 2%, en lo más alto del ranking. Justo en el lado opuesto nos encontramos con los fondos que invierten en las Bolsas de los dos grandes países asiáticos, India y China.

India y China

El contrate entre noticias constantes que nos hablan de crecimientos y perspectivas espectaculares para estos dos gigantes, llamados a convertirse en superpotencias mundiales y las fuertes pérdidas de sus mercados bursátiles seguramente ha dejado descolocados a muchos inversores.

Concretamente, la pérdida media de los fondos pertenecientes a la categoría de renta variable india ascendía a un 42% cuando sólo quedan dos sesiones para cerrar el semestre. En el caso de la renta variable china el guarismo se quedaba en poco menos del 30%, cifra en cualquier caso muy abultada y que se presenta ahora muy difícil de recuperar para los inversores que entraron a principios de año.

Así, dos categorías de fondos emergentes lideran las ganancias y pérdidas del año. No es la primera vez ni seguramente será la última, ya que los factores que afectan el comportamiento macro y las bolsas de los diferentes países emergentes pueden ser muy diversos. En el escenario actual los países que dependen en gran media de los precios de las materias primas son los grandes beneficiados. Por ello, no es sorpresa ver a Brasil liderando el ranking o a los fondos de Bolsa rusa situándose entre los de mejor comportamiento relativo.

Por el contrario, aquellos países con economías sesgadas hacia las exportaciones de productos de consumo a los grandes países occidentales, cuyas economías se encuentran en desaceleración cuando no en riesgo de recesión, son claros perjudicados.

Dos lecciones que pueden sacarse de estos datos es que la renta variable emergente no es un activo apto para cualquier inversor y, en segundo lugar, que elegir fondos de renta variable emergente global no es tarea fácil ya que la volatilidad de los retornos entre las diferentes áreas geográficas emergentes pueden afectar de forma determinante a las rentabilidades de los mismos.

Otro de los puntos destacados del semestre es que los fondos de renta variable sectorial asociados al petróleo y las materias primas en general fueron de los que mejor comportamiento relativo obtuvieron.

En el caso de los fondos pertenecientes a la clasificación renta variable sector recursos naturales la rentabilidad media se situaba en un 0,75%, con lo que es posible que terminen como la única categoría de bolsa, junto con la brasileña, que termine el semestre en positivo. En otro nivel se sitúan los fondos que invierten en materias primas directamente, fundamentalmente a través de futuros e índices, que superan el 20% de ganancia media en euros.

Entre las categorías más relevantes para el mercado español cabe destacar que los fondos de Bolsa nacional, a pesar del aluvión de malas noticias que asolan la economía española, pierden por término medio ligeramente menos que sus referentes europeos. Concretamente un 16,4% frente al 17,4% o 18,8% que bajan las categorías de renta variable europea y eurozona respectivamente.

Renta fija

En el lado de la renta fija la situación no es mucho mejor ya que los fondos de deuda europea sufren las tensiones inflacionistas y la imparable subida de los rendimientos. Ello queda reflejado de mejor manera en los fondos de renta fija euro a más largo plazo que se dejan algo más del 2%. Ni siquiera los fondos de deuda euro a corto plazo logran salvarse de las pérdidas situándose en un 0,2%. Los fondos monetarios vuelven a decepcionar con una magra rentabilidad que apenas alcanza un 1,20% y que por tanto se queda muy lejos de la posibilidad de proteger a sus sufridos inversores de los efectos de la inflación.

Con este panorama no es difícil explicar los fuertes reembolsos que también han azotado a la industria en estos seis primeros meses.