Estudio

No sin mi móvil

Son sólo unas décimas de segundo las que trascurren al cerrar la puerta del domicilio y comprobar que para nuestra desgracia las llaves están dentro. Los olvidos al salir de casa son frecuentes, pero hay olvidos y olvidos. Precisamente, una encuesta elaborada por la consultora IDC y patrocinada por Nortel Networks en 17 países se ha encargado de jerarquizar los descuidos. En ese baremo el objeto imprescindible para salir a la calle por encima de la documentación o las llaves es el móvil.

Más de un tercio de los trabajadores elegirían el móvil por encima de la cartera, las llaves, el portátil y los reproductores de música digital, si tuvieran que dejar su casa por 24 horas y tuviesen que decantarse sólo por un objeto. El estudio afirma que más de un 38% de los 2.367 encuestados se quedan con su teléfono, mientras que un 30% le daría preferencia a sus carteras.

A través de la encuesta, Nortel, el mayor fabricante de componentes para telefonía en América del Norte, también buscaba determinar cuántos trabajadores en el mundo pueden ser catalogados como hiperconectados, cuántos han adoptado el uso de más de un dispositivo - como el móvil y el portátil -, así como cuál es la penetración del correo electrónico y de las redes sociales como Facebook. La respuesta es un 16% de hiperconectados, una situación que va en aumento.

El estudio categorizó al trabajador hiperconectado como alguien que usa por lo menos siete dispositivos para su trabajo y para sus asuntos personales y que utiliza por lo menos nueve aplicaciones de mensajería, envío electrónico de mensajes y de llamadas online. El país con el mayor porcentaje de hiperconectados es China, mientras que EE UU, Canadá y los Emiratos Árabes Unidos tenían el menor número entre los 17 países abarcados en el estudio. La encuesta también predice que el número de trabajadores hiperconectados aumentará hasta un 40% en cinco años.

Otro de los grupos que presentan una creciente dependencia con las nuevas tecnologías y las comunicaciones son el grupo catalogado como "crecientemente conectados". Estos trabajadores alcanzan el 36% de los encuestados y se caracterizan por usar un mínimo de cuatro dispositivos y seis aplicaciones de comunicación.