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La Fed apaga un fuego, pero el incendio sigue vivo

Los expertos aplauden las inyecciones de liquidez, pero la crisis es sistémica

La Fed apaga un fuego, pero el incendio sigue vivo
La Fed apaga un fuego, pero el incendio sigue vivo

Como ya le pasó a sus antecesores en el cargo Paul Volcker y Alan Greenspan, el presidente de la Reserva Federal, Benjamin Bernanke, tendrá que batallar con el dragón de una crisis económica de proporciones alarmantes. ¿Saldrá bien parado? De momento, el banco central estadounidense está aplicando soluciones imaginativas, aplaudidas por el mercado, pero que corren el riesgo de ser insuficientes. La última, la decisión coordinada con otros bancos centrales de dotar de liquidez al sistema financiero a cambio de títulos hipotecarios. La medida supone un cambio de tercio en la estrategia, dado que los sucesivos recortes de tipos de interés han demostrado ser remedios de vuelo corto.

Desde que la Fed recortó tipos por primera vez el 18 de septiembre pasado, el índice S&P 500 -el más representativo de la economía estadounidense- se ha depreciado más de un 13%. El problema radica en que hay una falta absoluta de confianza absoluta en el sistema financiero. Del sector residencial, el fuego se extendió al aparato financiero que lo alimentaba, de ahí al mercado crediticio y, de éste, a las empresas y los consumidores. 'Es la primera vez en muchos años que oigo a la banca de inversión sugiriendo la nacionalización de deuda o de entidades. Esto es una auténtica crisis del sistema capitalista', avisa José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.

En este contexto, la Reserva Federal ha dado los primeros pasos para salvar al sector financiero: 'Ha comprendido que bajar los tipos no conduce necesariamente a la recuperación de la economía', valora Keith Wade, economista jefe de Schroders.

Lo que la autoridad monetaria americana anunció este martes pasado es, en síntesis, que el banco central se convertirá en una suerte de avalista para las entidades financieras. A partir del próximo día 28, la Reserva entregará bonos del Tesoro -que tienen la máxima garantía de solvencia- a los bancos comerciales y de inversión que lo soliciten, aceptando como colateral los bonos respaldos por activos hipotecarios. En lugar de ser de un día para otro, la duración de este contrato será de 28 días. Ahora, lo que se supone que deben hacer las entidades es acudir al interbancario y obtener liquidez ofreciendo como garantía los Treasuries entregados por la Fed.

El montante máximo de la operación asciende a 200.000 millones de dólares (unos 130.000 millones de euros). Las novedades son, básicamente, tres: en primer lugar, que se permita acudir a la subasta a la banca de inversión, una evidencia más de los problemas de este sector; después, que se da margen, al ampliar el plazo de uno a 28 días y, por último, aceptar como activos las titulizaciones hipotecarias (algo que ya hace el BCE en las subastas de liquidez en efectivo).

'Es una medida contundente para reducir las tensiones actuales, evita de forma temporal un riesgo mayor', opina José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España. 'Pero es algo temporal', matiza inmediatamente. 'Es obvio que los activos de los bancos seguirán deteriorándose y las entidades seguirán provisionando pérdidas. La medida ataca los efectos de la crisis, pero no la crisis', sentencia el experto.

En el Congreso de EE UU, el regreso a un gran pacto social al estilo del New Deal de Franklin D. Roosevelt en los años treinta ya no suena nada extravagante. Para los expertos, Bernanke está echando el resto. Está por ver que ese esfuerzo vaya a ser suficiente.

Y el martes, tipos

La autoridad monetaria de EE UU se reunirá el próximo martes día 18 para decidir sobre los tipos. Se espera un nuevo descuento, entre 0,25 y 0,5 puntos básicos, lo que llevaría los tipos al 2,5% desde el 3% actual. No está descartado que la Fed llegue más lejos.

El dictamen de los expertos

José Carlos Díez. Intermoney. 'La Fed tiene mejor información que el resto del mercado y se está poniendo la venda antes de la herida. Una decisión así puede ser un indicio de que los resultados del sector bancario y la situación económica son peores de lo que está descontando el mercado. La medida es necesaria en lo que se refiere a la liquidez, pero no es suficiente. No sirve para resolver un problema que en definitiva es una crisis del sistema capialista'.

Florence Pisan. Dexia AM. 'A la Reserva Federal le ha costado tiempo darse cuenta de lo que estaba pasando y de que recortar los tipos de interés no bastaba. Por eso, la deceisión es adecuada, aunque no resuelva el problema fundamental. La crisis es como un fuego que se va extendiendo por distintos sectores de la economía y cuando más dure, más difícil será apagarlo. La Fed poco más puede hacer, pero el Tesoro de EE UU sí puede tomar más medidas'.

Jesús Muela. GVC Valores. 'La medida de dotar de liquidez es oportuna, aunque la segunda lectura es cómo debe estar la situación para dar un paso así. Es positiva, porque si hay más crédito, se evitará que alguna entidad pueda quedar estrangulada. El grado de impacto real que tendrá sólo puede saberse con el tiempo, aunque transmite la sensación de que los bancos centrales tienen la determinación de apoyar al sistema financiero'.

Julián Coca. Inversis. 'Hacía falta un impulso como el que ha dado la Fed, ha llegado en el momento oportuno, igual que en la ocasión anterior. El mercado lo está celebrando a corto plazo, pero la situación a medio plazo indica que hay algo peor de lo que se estaba previendo, creemos que vamos a ir conociendo nuevos anuncios de crisis en el sector financiero. Lo importante es que cese el flujo de malas noticias'.