Tormenta en los mercados

ACS aprovecha la tormenta para reforzarse en Iberdrola

Aunque ACS ha tenido que aportar garantías por la caída de la cotización de Iberdrola por debajo de 9,1 euros por acción, nivel que fijan sus contratos de crédito, la constructora no sólo no ha vendido acciones de la eléctrica, sino que se ha reforzado con la compra de nuevas opciones. æpermil;stas se suman al 5% ya declarado.

El derrumbe bursátil ha tenido malas consecuencias para las constructoras que irrumpieron en el sector energético usando como sistema de financiación el llamado margin loan, o préstamo garantizado con los títulos adquiridos, lo que obliga a aportar nuevas garantías a los bancos en caso de que la cotización se sitúe por debajo de determinado nivel.

Este es el caso de ACS, cuyo contrato de financiación del 10% de Iberdrola que compró en septiembre de 2006 (más tarde diluido hasta el 7,7% en progresivas ampliaciones de capital) exige garantías añadidas en la hipótesis de que el valor de los títulos pignorados baje de 9,1 euros. Así ocurrió el lunes, cuando la cotización de la eléctrica cayó a 8,55, y ayer, a 8,36 euros. En ambas jornadas, señalan fuentes próximas a ACS, el grupo constructor ¢ha cubierto en efectivo¢ estas garantías para compensar la diferencia.

Sin embargo, la debacle en el parqué también tiene sus pros para los accionistas de compañías que, como Iberdrola, se venían cotizando caras y son muy apetecibles. De hecho, las mismas fuentes aseguran que la empresa que preside Florentino Pérez, ¢no sólo no tiene intención de salir de Iberdrola¢, sino que, ¢ha aprovechado la caída del precio, para reforzase con la compra de nuevos derivados¢ o equity swaps.

IBERDROLA 9,81 0,18%
ACS 22,58 1,80%

Así, en los últimos días, ACS se ha hecho con nuevos paquetes de derivados que se suman al 5% de este tipo de opciones que tiene declaradas ante la CNMV, indican las mismas fuentes.

ACS tiene un 7,7% directo de Iberdrola, además de las citadas opciones aunque, según la eléctrica que preside Sánchez Galán, debería desvelar sus intenciones, ¢ya que la ley le obliga a declara si las va o no a ejecutar¢ y transformar, por tanto, en acciones. En Iberdrola reconocen que el hecho de que algún accionista tenga que ampliar sus garantías ¢afecta negativamente a la cotización¢.

Balance de la inversión

ACS ha invertido en Iberdrola 3.335 millones, de los que 2.818millones (el 84,5%) se financian, según el contrato firmado a finales de diciembre de 2006, aportando como garantía las propias acciones de la eléctrica. Por contra, ACS paga el resto de la operación mediante un crédito subordinado que sí implica una deuda corporativa. Al cierre bursátil de ayer, la participación de ACS en Iberdrola (donde tiene limitados los derechos políticos por estar en Fenosa) sumaba 342 millones en minusvalías latentes. Más rentable está siendo la escalada en el capital de Fenosa, donde adquirió un 4,8% adicional el 8 de enero hasta controlar el 45,3%. Ese porcentaje ofrece a la constructora del grupo March un balance positivo de 1.239 millones tras haber invertido 4.737 millones desde septiembre de 2005.

El riesgo de Acciona lo asume Enel

Además de no utilizar el llamado margin loan o margen de crédito (el tipo de financiación más barata del mercado que ha permitido la incursión de constructoras en el sector energético), Acciona tiene cubierto el riesgo derivado de una caída de la cotización de Endesa con las espaldas de su socio, la italiana Enel. Así, según el pacto para social firmado entre ambas en el marco de la opa sobre Endesa, en la que Acciona alcanzó el 25% del capital y Enel el 67%, a partir del tercer año la italiana estará obligada a comprar a la constructora de Entrecanales, si ésta así lo desea, su 25% al precio mínimo de la opa: 41 euros por acción.

En caso de desacuerdo se recurriría a un arbitraje, señala el pacto, algo que sólo parece factible si las acciones superaran ese precio en Bolsa, pues el de la opa siempre es el mínimo a desembolsar. Si el plazo para ejecutar la opción hubiese acabado ayer, Enel (que también puede elegir a un tercero para que compre en su lugar) habría tenido que pagar la acción de Endesa 9,25 euros por encima de su cotización, que cerró en 31,75 euros.

El free float de la eléctrica ha quedado reducido a tan sólo el 8% y, aunque en principio se especuló con su exclusión de Bolsa, los accionistas han optado por mantenerla.