Desayunos Cinco Días

La Bolsa gana la partida a los activos alternativos

La renta variable es la opciónmás atractiva donde invertir en estemomento. Está barata, presenta lasmayores rentabilidades y tiene liquidez

Renta variable. Es al activo por excelencia que eligen los expertos para invertir en un momento de incertidumbre como el actual, según el juicio de los analistas convocados por Banco Madrid y Cinco Días para analizar la situación creada en los mercados financieros tras la crisis de liquidez. La solidez de las empresas cotizadas y las perspectivas de que los beneficios se mantengan altos, a pesar de una no descartable ralentización, permiten que las Bolsas estén aún baratas. Su estructura, además, se antoja como la mejor en un entorno donde los activos financieros se han multiplicado. Su transparencia y su liquidez, que facilitan vender y comprar cuando la estrategia inversora así lo exige, convierten a los mercados en la herramienta más útil donde obtener las mayores rentabilidades. Eso sí, sin olvidar que no está exenta de riesgos.

Lo más difícil es hacer pronósticos. Las Bolsas sufrieron con el recrudecimiento de la crisis de las hipotecas de alto riesgo (subprime) durante el verano. Pero muchos índices ya han recuperado los niveles perdidos. El Ibex 35 cotiza en máximo histórico, y los mercados estadounidenses están cerca del récord. ¿Quiere esto decir que los inversores han dado carpetazo a los riesgos derivados de las subprime? La respuesta de los expertos está clara: 'no'. 'Aún no sabemos cuál es la verdadera intensidad de todo esto. Independientemente de que vuelva la confianza, ésta no será duradera mientras no hayamos sido capaces de cuantificar la destrucción de riqueza durante esta crisis', comentó Frederick Artesani, analista independiente de Bolsa.

Los siguientes meses serán decisivos. Artesani señala como 'crítico' el periodo entre noviembre y febrero para que 'esa confianza recuperada parcialmente se complete'. Y en este sentido no todo el trabajo está hecho. Los agentes del mercado son conscientes de que la crisis ha llegado en Bolsa a todos los valores, incluso a los más tradicionales. 'Nada volverá a ser lo mismo. Los activos conservadores han dejado de serlo este verano. A los inversores que les ha tocado vivir esta crisis no repetirán nunca los patrones de comportamiento anteriores. No regresaremos al grado de confianza previo, será otro distinto', explica José Miguel López-Frade, director general de Banco Madrid. La percepción que tiene esta entidad financiera es que la situación tardará en normalizarse. 'Hasta ahora no se han adoptado medidas para atajar el problema, se han tomado algunas soluciones, como recortar los tipos de interés, que parece que lo que hacen es ganar tiempo para crear un entorno mejor', señala Luis Regalado, director de la división de banca privada de Banco Madrid.

El hecho de que no hayan funcionado durante la crisis los esquemas tradicionales, desvela que las reglas de juego han cambiado en los mercados financieros. Bolsas, euro, petróleo y bonos han estado subiendo al unísono, mientras que los tipos de interés han permanecido anormalmente bajos en comparación con la referencia histórica de los últimos 40 o 50 años. 'Hay dos posibles causas que explican este fenómeno. La primera es la globalización de las economías. En este momento el capital fluye libremente. Cada país no necesita estar en equilibrio, si no que puede gastar o prestar ahorro al resto del mundo según le sobre o le falte. La segunda es el papel de los países emergentes, que por una serie de razones, en lugar de ser importadores de capital, como ha sido tradicionalmente, ahora son exportadores', explica Gómez Montejo, jefe de estrategia de ICR.

La actuación de los países emergentes en la crisis del verano ha sido realmente sorprendente para los analistas. Bolsas como las de China, India o Brasil han ganado un 48,27%, 18%, 11% en el tercer trimestre. 'El mercado ha sido razonable. Ha acudido al análisis fundamental y ha buscado refugio sin importarle que se tratara de un país emergente. Nunca hubiéramos pensamos que las mayores rentabilidades las recogieran estos índices', indica Delfina Pérez, directora general para España y Portugal de BlackRock Merrill Lynch. A su juicio, los países emergentes han dejado de serlo, y ahora son economías en desarrollo. 'Esto ha hecho que en una situación difícil de mercados como la actual. el resultado haya sido distinto. Con las cifras que estamos conociendo de Estados Unidos, sin el colchón de los países emergentes, la repercusión hubiera sido infinitamente peor'.

Con ello, el famoso dicho económico de que 'cuando Estados Unidos estornuda, Europa se resfría' sigue vigente, pero va perdiendo peso. 'Hay desarrollo en otros países, y hay un jugador cada vez más importante que son los emergentes, que están aportando tasas de crecimiento agregado por encima de la media mundial. Estados Unidos sigue siendo un referente, pero vemos que si crece por debajo de los promedios históricos habrá otras economías que van a ser capaces de tomar el relevo', indica Manuel Arroyo, gestor de carteras de clientes de JPMorgan.

Lo peor ha pasado

Parece estar claro que los efectos de la crisis en los Bolsas no se han atajado; se está a la expectativa. Pero, por otro lado, no se contempla un recrudecimiento de la situación. 'Se está descontando que las peores noticias se publicaron ayer malos resultados de la banca de negocios', señala Regalado. La recesión en Estados Unidos no se baraja, y si la hubiera 'no sería como las de antes', dice Delfina Pérez.

Incluso hay quienes valoran de forma positiva para la economía mundial una desaceleración en el crecimiento EE UU. 'Si reducen un poco la demanda, su balanza de pagos mejorará, y el resto de los países tendrá capacidad de gasto; las economías se reequilibrarían. Se puede decir que el mundo va por buen camino', señala Ignacio Gómez Montejo.

A los analistas les llama la atención el papel jugado por un activo como el oro. Ha funcionado como un activo refugio en la última crisis; los gestores lo han utilizado como un elemento diversificador de las carteras y han llevado el metal precioso a máximos de 27 años. 'La lección es que los inversores se han llevado un gran susto', comenta Artesani.

Para Manuel Arroyo la verdadera protección de los inversores ha estado en la liquidez. 'Se han vendido productos como seguros y no han actuado como tal'. Sin embargo, Frederick Artesani comenta que en este momento 'recomendar liquidez no puede ser una estrategia; es un compás de espera'.

El exceso de liquidez en el sistema ha participado en las subidas de todos los activos de inversión. Y sobre este factor, existen también cierta inquietud. ¿Qué pasaría si se reduce o desaparece de forma drástica? 'Los mercados clásicos, con subyacentes palpables, llámese bonos o Bolsa, se verían beneficiados si hay menos liquidez en el sistema financiero, porque la que hubiera se centraría más en ellos', indica Artesani.

La crisis ha planteado nuevas incógnitas y ha puesto de relieve que las reglas de juego de inversión tradicionales han caducado. Pero su aparición era predecible. 'La burbuja subprime no ha sido sorprendente, y ha ocurrido cuando los bancos centrales habían acometido el grueso de la subida de tipos; han tenido margen de maniobra para bajarlos', apunta Delfina Pérez.

Frederick Artesani cree que nos encontramos en una 'situación increíble de inflaciones controladas', a pesar de la subida de materias primas y récord del petróleo. Una situación que en gran parte se explica 'por las fuertes ganancias de productividad'. Manuel Arroyo considera que el hecho de que los tipos de interés se hayan mantenido bajos se ha debido en parte a que 'los bancos centrales han ido ganando credibilidad con el tiempo'. El experto es de los que piensa que las autoridades monetarias van a estar obligadas a incrementar las tasas. 'El problema es saber cuándo', dice. 'El mayor riesgo que existe en este momento, aparte de los temas puntuales del mercado inmobiliario en EE UU, es la inflación a nivel mundial', añade.

En cuanto al precio del petróleo, las perspectivas apuntan a niveles más altos, bien sea porque los pozos de extracción están concentrados en zonas de tensión política, o porque existe un importante desequilibrio entre oferta o demanda. La aparición de energías alternativas, y la concienciación de los gobiernos en ese sentido, hacen que el futuro se mire de otro modo. 'Hay un jugador nuevo. Analizar el precio del crudo sin las energías alternativas asustaría más que ahora', resume Delfina Pérez.

China, un país llamado a ser la primera potencia

En el encuentro con analistas, se abordaron diversos temas y se acometió el presente de los mercados financieros y la situación macroeconómica mundial. China fue el eje de cada una de las ponencias. 'Estamos hablando de un país emergente que está llamado a ser la primera potencia. Es un cambio sensacional, pero que ha tenido efectos perversos en los mercados financieros. Hemos tenidos curvas invertidas en los tipos de interés que en Estados Unidos que indicaban una recesión, y no ha ocurrido. Teníamos un dólar débil y las Bolsas han subido. Un petróleo al alza significaba inflación; no ha pasado...', indica Luis Regalado.

El crecimiento de China sigue siendo espectacular. Lleva lustros con aumentos del PIB cercanos al 10% anual. En agosto desbancó a Alemania como primer exportador del mundo. Pero el FMI ya ha advertido de un posible riesgo de sobrecalentamiento de la economía. 'Si la inflación repunta fuerte un mes, no es para llevarse las manos a la cabeza, pero sí es un factor preocupante', señala Manuel Arroyo.

Pero hoy por hoy, el escenario que manejan los expertos para China es más bien favorable. 'Queda prácticamente todo por hacer, y creo que lo hará de forma controlada por su sistema político. El peligro sería que éste cambiara', comenta Delfina Pérez.

El gigante asiático tiene un año por delante decisivo con la celebración de los juegos olímpicos en 2008. 'Va a suponer un enorme impacto para el país y para el resto del mundo. China va a estar abierta al resto de países 24 horas durante 60 días', apunta José Miguel López-Frade.