Unión Europea

Bruselas vigilará los cortes de suministro de gas y crudo de Rusia

Positiva. Ese fue el adjetivo utilizado por las delegaciones de Moscú y Bruselas para calificar la cumbre entre la Unión Europea y Rusia, celebrada el viernes en Mafra (Portugal), en la que ambas partes subrayaron la necesidad de aumentar las relaciones comerciales y las inversiones bilaterales.

A la salida de la reunión, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, destacó el acuerdo alcanzado para poner un marcha un sistema específico de alerta temprana con el fin de evitar problemas en el suministro de hidrocarburos rusos a Europea.

El último se produjo a principios de enero, cuando Rusia cerró un oleoducto que cruza Bielorrusia y puso en peligro el suministro de petróleo y gas hacia algunos países como Polonia. La empresa estatal rusa Gazprom mantiene desde hace años conflictos abiertos con Bielorrusia y Ucrania por la revisión de los contratos de suministro de gas.

Un corte en el suministro no es un problema baladí para la Unión Europea. La mitad del gas y una tercera parte del petróleo que consume procede o transita por Rusia, y según la Agencia Internacional de Energía, la demanda europea crecerá un 50% hasta 2020.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, no dejó pasar la ocasión para criticar la propuesta de Bruselas que podría evitar que Gazprom adquiera redes de suministro energético y gasoductos 'mientras que la UE moderniza sus mercados de energía y gas'. Durão Barroso negó que el proyecto de ley discrimine a Moscú y señaló que las empresas rusas deben regirse por las mismas reglas que otras compañías.

En la cumbre, Putin también propuso la creación de un instituto que vele por el cumplimiento de los derechos humanos en Rusia y cuya sede central podría estar en Bruselas.