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Los resultados del tercer trimestre, a salvo de las turbulencias financieras

El impacto de la crisis de confianza del pasado verano será mínimo en los resultados del tercer trimestre. Los analistas estiman que las cuentas de las empresas del Ibex estarán en línea con las previsiones, pero advierten de un mayor deterioro para los próximos meses.

Aún no ha pasado el tiempo suficiente, desde la tormenta financiera del pasado verano, como para que las cuentas de las empresas reflejen el impacto de la crisis crediticia. Por ello, las casas de análisis confían en la solidez de los resultados del tercer trimestre de las empresas españolas, cuyo pistoletazo de salida se produce hoy con la presentación de las cuentas de Banesto.

Los analistas prevén que los beneficios de las empresas cotizadas se situarán entre julio y septiembre en línea con los trimestres anteriores, es decir, buenos resultados, aunque en un contexto de desaceleración que ya se contemplaba como escenario antes de la crisis de verano. 'El crecimiento va a ser similar al del trimestre pasado, pero no tan fuerte como el del mismo trimestre de 2006', vaticina Juan Solana, analista de Intermomey Valores.

El año pasado, las compañías del Ibex registraron beneficio récord en los primeros nueves meses del año y ganaron entre enero y septiembre 29.771 millones de euros, casi tanto como los beneficios de todo el ejercicio 2005. En 2007, hasta el mes de junio la ganancia fue de 24.700 millones de euros, 13.732 millones en el segundo trimestre.

Sin embargo, las cuentas se van a ir deteriorando en los próximos trimestres, en virtud de la desaceleración económica global que se espera, y a la que ha contribuido la crisis crediticia. Los analistas esperan menores crecimientos en los próximos meses, pero descartan que se vayan a percibir tan pronto como en los resultados hasta septiembre. 'Estos resultados no van a ser la hecatombe provocada por la crisis de crédito', sostiene Jordi Padilla, director de análisis de Atlas Capital. 'No van a tener ningún efecto, y si lo tienen será ligero'.

Las casas de análisis consideran que no ha dado tiempo para que la crisis crediticia haga callo en las cuentas que las empresas cotizadas presentan ahora. Pero reconocen que algunos sectores van a ser analizados con lupa. 'Habrá que seguir mirando al sector inmobiliario, y en especial a las empresas más expuestas al ciclo. Pero la desaceleración del sector ya comenzó en el segundo trimestre', apunta José Ramón Iturriaga, gestor de Abante Asesores.

Descontada la desaceleración de las inmobiliarias, los analistas van a estar muy pendientes de los resultados del sector bancario, y en especial de la banca mediana, más expuesta al negocio hipotecario. 'Los bancos van a enfrentarse a un escenario de encarecimiento de las fuentes de financiación y a una guerra del pasivo que va a afectar a los volúmenes y los márgenes; pero el efecto de esta coyuntura no la veremos hasta el cuarto trimestre', señala Jordi Padilla. Los analistas no descartan, en todo caso, que en esta edición de resultados se note un aumento leve de las tasas de morosidad.

El tercer sector en liza es el constructor. 'El efecto sobre las cuentas va a ser pequeño, porque su negocio inmobiliario es reducido', asegura Alberto Alonso, socio de AFP Inversiones. Uno de los riesgos de este sector es su elevada tasa de endeudamiento, en un contexto de encarecimiento del crédito. Pero, de nuevo, los analistas estiman que es pronto para que se note el efecto. Además, destacan que la cartera de pedidos de las constructoras sigue fuerte. Si acaso, matizan, podría notarse una desaceleración en los trimestres previos a las elecciones, esto es, el cuarto de 2007 y el primero de 2008.

A la espera de conocer los resultados del tercer trimestre, el consenso de las casas de análisis ha elevado sus previsiones de resultados del Ibex 35 para el conjunto del ejercicio hasta 42.821 millones de euros, frente a 39.696 millones que se barajaban a principios de julio. 'Lo importante no van a ser los resultados del tercer trimestre, sino las previsiones de las empresas para los dos siguientes', señala Iturriaga.

Desaceleración. De los inmuebles al consumo, pasando por la banca

La desaceleración del ciclo económico español ha comenzado por el sector inmobiliario, cuyos resultados del segundo trimestre ya dieron muestras de agotamiento.

El sector bancario puede ser el siguiente afectado por la menor actividad. Se esperan menores volúmenes y márgenes y un aumento de la morosidad.

Las empresas más ligadas al consumo podrían ser las siguientes afectadas si el escenario empeora.