Posibilidades

Opciones sin riesgo para ganar a la inflación

La Bolsa será el destino favorito de los inversores también en 2007, según las previsiones de los expertos. Pero para quien quiera evitar sustos también hay vida más allá de la renta variable. El mercado ofrece al inversor otras opciones interesantes para diversificar las carteras y ganar algunos puntos a la inflación, pero hay que tener en cuenta que las rentabilidades están muy alejadas de las ofrecidas por las acciones, por lo que son inversiones más apropiadas para clientes con un perfil más conservador.

La subida de los tipos de interés es el principal aliado para quienes huyen de la Bolsa, ya que está permitiendo alimentar las rentabilidades de depósitos, fondos monetarios y fondos de renta fija. A diferencia de ejercicios anteriores, estos productos ofrecen rendimientos que superan el IPC (2,6% interanual en noviembre, uno de los más bajos del año), lejos del máximo del 4,2% interanual de enero.

Las Letras del Tesoro a 12 y 18 meses están ya por encima del 3,6%, niveles desconocidos desde mediados de 2002 y los depósitos a un año más agresivos ofrecen más del 4% de rentabilidad anual. 'Será difícil no obtener rentabilidades superiores al 3,5% a un año en 2007 en renta fija a corto plazo', señala Rafael Romero, Director de Inversiones de Unicorp Patrimonio, del grupo Unicaja. Este previsión llega incluso a medirse con las estimaciones más conservadoras que se hacen para la renta variable. Algunas firmas de análisis como Deutsche Bank o Caja Madrid apuntan a una revalorización para el Ibex en 2007 de entre el 2% y el 3,5%, si bien la realidad, al golpe de movimientos corporativos, ya dejó muy cortas las previsiones que se hicieron para el presente ejercicio.

Con la expectativa de tipos de interés del mercado, la renta fija es una opción interesante para la parte defensiva de las carteras

Al cierre de octubre, la rentabilidad media de los depósitos a un año fue del 3,05%, frente al 2,09% del mismo mes de 2005

El consenso de mercado apuesta por que el BCE eleve los tipos de interés el próximo año a un nivel de entre el 3,75% y el 4% desde el 3,5% actual, lo que contribuirá a mejorar el rendimiento de los productos de ahorro. Aun así, no hay que perder de vista que las alzas de tipos no son sinónimo infalible de ganancias para los fondos de inversión en renta fija, al menos, en los activos a largo plazo. 'Cuanto más largo es el plazo del título de deuda, más posibilidad hay de ganancias pero también más riesgo de minusvalías', advierte Manuel Durán, director de banca privada de Banco Pastor. La inversión en renta fija se encuentra ahora en una encrucijada macroeconómica ante el hecho de que las rentabilidades del largo plazo apenas superan las del corto plazo. El mercado no cuenta con las piezas suficientes como para evaluar a futuro el calado de la desaceleración económica de la que da síntomas Estados Unidos ni como para poder adelantarse a las decisiones de política monetaria que esta situación exigirá a la Reserva Federal y, por inevitable contagio, antes o después, al BCE.

Renta fija a corto plazo

En este escenario, la mayoría de los expertos recomiendan la inversión en los activos de deuda a plazos más cortos, menos sensibles a una caída de los precios, aunque sin sobreponderar la renta fija en sus carteras. 'Creemos que la renta fija, tanto en euros como en dólares, debería generar sobradamente rentabilidades superiores a la inflación en la zona euro y en Estados Unidos', afirma Javier Mazarredo, director de inversiones de Santander Asset Management. Para Carlos Llorente, responsable de Finanduero, sociedad de valores de Caja Duero, 'la curva de tipos hasta 18 meses es la que da más rentabilidad y la que menos riesgo tiene'.

La opinión más extendida es que, puestos a invertir en renta fija, se haga a corto plazo, donde el inversor permanece cautivo durante menos tiempo y sin perder de vista que el alza de los tipos de interés supone el descenso de los precios en el mercado de deuda, lo que incide directamente en el valor liquidativo de los fondos de renta fija.

El inversor puede elegir entre varios productos si hace una apuesta conservadora. Por un lado, puede comprar deuda del Estado: el Tesoro elevó la rentabilidad de las letras a 18 meses al 3,7% en la última subasta, mientras que la emisión más reciente de bonos del Estado a cinco años ofreció el 3,66% de rentabilidad. Apenas hay diferencia por tanto entre corto y largo plazo. Otra opción son los depósitos a plazo, que suponen una dura competencia para la compra de títulos de deuda pública.

Depósitos bancarios

'Los depósitos ofrecen mayor comodidad al cliente, que no está tan familiarizado con ir a una subasta de letras', señala Rafael Romero, de Unicorp Patrimonio, pese a que la compra de letras y bonos del Tesoro pueda realizarse por Internet. La red ofrece también las mejores ofertas en depósitos a un año: Activobank tiene la oferta más agresiva del mercado, con el 4,5% TAE; Openbank y Uno-e cuentan con depósitos con un interés del 4% TAE; Bankinter ofrece el 3,67% TAE; Caja Madrid, el 3,35% e ING Direct remunera con un 3,25% TAE en su depósito a doce meses. 'Las perspectivas de remuneración de los depósitos son de estabilidad con una leve tendencia al alza de los rendimientos', apuntan en Banif. Desde Banco Pastor, Manuel Durán añade que 'los tipos de interés no subirán en 2007 al ritmo de 2007, lo que limitará las ganancias en depósitos y fondos monetarios'. Al cierre del mes de octubre, la rentabilidad media de los depósitos a un año fue del 3,05%, en contraste con el 2,09% del mismo mes del año anterior, según datos del Banco de España.

Aun así, para el próximo año parecen asegurados los rendimientos siquiera en línea con la inflación. 'Con las expectativas de mercado de subidas de tipos por parte del BCE hasta el 3,75% ó el 4% a lo largo de 2007, la renta fija, tanto a través de inversión directa como a través de depósitos, se muestra como una alternativa atractiva para la parte defensiva de la cartera', apunta Raquel Blázquez, de Ibercaja Patrimonios.

Desde Bancaja, señalan que 'con un índice de precios al consumo que se situó en el 2,6% en noviembre, la deuda se está consolidando, sin duda, como un activo que está ofreciendo en estos momentos tasas de rentabilidad en torno a 1,20 puntos por encima de la inflación'.

Entre depósito y deuda publica, en Bancaja creen que la opción más atractiva seguirá siendo el depósito a plazo, que puede incluso superar la retribución de la deuda. En Banif también se decantan por los depósitos. 'La perspectiva actual de tipos de interés no hace recomendable tomar posiciones en el largo plazo en deuda pública. Por el contrario, los depósitos pueden ofrecer en el corto plazo rendimientos similares a la deuda pública', añaden en el banco privado del Santander.

En Santander Asset Management, puntualizan que el activo subyacente es el mismo en la inversión en depósitos y en deuda pública por lo que hay que considerar el hecho de que los depósitos suelen tener plazos inferiores y una mayor liquidez. 'En la deuda habría que acudir al mercado secundario y pagar comisiones', añade Javier Mazarredo.

Fondos de inversión

Junto a los depósitos y la compra de deuda pública, otra de las alternativas para la inversión más conservadora son los fondos de inversión monetarios y de renta fija. En Sogeval, la gestora de fondos del Grupo Banco Popular, reconocen que están 'ligeramente infraponderados en renta fija, a la espera de adoptar un tono más positivo en la segunda mitad del año'. Esta posición es común a numerosas gestoras, centradas en la búsqueda de mayores oportunidades que ofrece la renta variable, pero que también aprecian la veta de rentabilidades que abren los tipos de interés en los fondos de renta fija. 'Los FIAMM son ahora más atractivos que hace dos años, ya que se pueden reinvertir los activos a mayores tipos', explican en Sogeval.

Al cierre de noviembre, los fondos monetarios ofrecieron el 1,8% interanual, frente al 1,17% del mismo mes del año anterior, según cifras recogidas por Inverco. 'Un FIAMM con una baja comisión puede ofrecer una rentabilidad neta en 2007 de entre el 3,4% y el 3,5%', señalan desde la gestora de fondos de una entidad financiera. En la actualidad, el euribor se mueve en niveles del 3,65% a un mes, del 3,68% a tres meses, del 3,79% a seis meses y del 3,92% a un año, las referencias que se emplean en la gestión de los fondos monetarios, a lo que hay que descontar las comisiones.

El mercado inmobiliario está de forma omnipresente en la mente de cualquier inversor, con independencia de que sea mayor o menor su nivel de patrimonio. Pero para aquellos sin dinero suficiente como para comprar una vivienda o un local con el mero propósito de invertir, los fondos inmobiliarios son la alternativa más asequible.

Su rentabilidad oscila este año entre el 5,5% y el 6% y se moderará levemente el año próximo, al hilo de la desaceleración del mercado de la vivienda, según apunta Carlos Zamora, responsable de fondos inmobiliarios de Santander Real State, del Grupo Santander.

Este experto señala que la desaceleración iniciada en el mercado de las viviendas será compensada en 2007 por la mejora en el mercado de oficinas. 'Recomendamos destinar el 15% de una cartera a la inversión en fondos inmobiliarios', explica Zamora, sin que esté previsto sobreponderar este porcentaje para el año próximo.

La aportación mínima de los fondos inmobiliarios, que ronda los 3.000 euros, es en cambio bastante más elevada del resto de fondos de inversión y su liquidez se reduce a un par de reembolsos al año.

La inversión en obras de arte es un clásico entre las grandes fortunas, aquellas con un patrimonio tan elevado que la diversificación entre los activos financieros se queda pequeña.

Escándalos como el de Fórum y Afinsa, que han afectado a casi 400.000 ahorradores, han puesto en evidencia la fragilidad de la inversión de forma masiva en bienes tangibles, que a diferencia de la inversión en depósitos o valores, no cuentan con la supervisión ni el respaldo en caso de suspensión de pagos de instituciones como el Banco de España o la CNMV.

Las entidades de banca privada recuerdan que la inversión en arte con plenas garantías se circunscribe a círculos selectos, a las grandes colecciones de fortunas como la de Juan Abelló o las hermanas Koplowich.

En términos generales, y para clientes de banca privada, Rafael Romero, director de inversiones de Unicorp Patrimonios, del grupo Unicaja, señala que una cartera equilibrada debería destinar un tercio de la inversión a vivienda, otro tercio a activos financieros y el tercio restante a otros destinos, como las obras de arte o la inversión en la propia empresa del cliente.

La inversión en capital riesgo ha sido hasta ahora terreno acotado para los inversores institucionales y para partícipes con altos patrimonios, capaces de realizar aportaciones en fondos de fondos de capital riesgo por un importe mínimo que oscila entre los 100.000 y los 250.000 euros. Pero las rentabilidades de esta modalidad de inversión, que rondan el 15% según fuentes del sector, también van a comenzar a ser accesibles para el inversor de a pie.

El Consejo de Administración del Mercado Alternativo Bursátil (MAB) aprobó recientemente la creación de un nuevo segmento en el mercado para la cotización de entidades de capital riesgo. BBVA se ha apresurado a lanzar el primer producto de este tipo, denominado BBVA Capital Privado, dirigido a inversores institucionales pero también particulares, con una inversión mínima de 50.000 euros.

Junto con los fondos relacionados con las entidades de capital riesgo, la principal novedad del próximo año prometen ser los fondos de gestión alternativa, o hedge funds, a los que el pequeño partícipe únicamente puede acceder a través de fondos de fondos y los fondos cotizados, denominados ETF.

Deuda corporativa para inversores con buen ojo

Invertir en Telefónica o Endesa pero con menores dosis de riesgo que a través de la Bolsa. Esa es la alternativa que ofrece la renta fija privada, es decir, las emisiones de deuda corporativa que realizan las empresas para financiar su crecimiento y que, al calor de las adquisiciones y de las operaciones corporativas, han registrado un fuerte crecimiento este año. De enero a noviembre, el volumen de nuevas emisiones de deuda corporativa alcanzó en España los 462.630 millones de euros, un 25% más interanual.

Pero la denominación de renta fija para la deuda corporativa no la exime de riesgos. Es más, al igual que sucede en la Bolsa, las rentabilidades crecen cuanto más atrevida es la apuesta que se realiza. Así, un bono corporativo referencia su rentabilidad por lo general al bono a diez años, más un diferencial que va a oscilar en función de la calidad crediticia de la compañía emisora. 'Las ganancias en renta fija privada se consiguen si se toma una posición de riesgo', apunta Rafael Moreno, Director de Inversiones de Unicorp Patrimonio.

En la actualidad, las mejores oportunidades están en las emisiones de compañías de telecomunicaciones, según apunta Fernando García Buitrago, experto en renta fija corporativa de Société Générale.

Un bono de Telefónica a cinco años renta alrededor del 4,4%, con un diferencial de 40 puntos básicos, superior a lo que ofrece el sector eléctrico, el de construcción, concesionarias o servicios. La generación de beneficios es más previsible en la energía que en el sector de telecomunicaciones, lo que rebaja el riesgo y por tanto, el diferencial de la deuda que emiten las compañías eléctricas, al entorno de los 25 a 30 puntos básicos, según explican en Société Générale.

El elemento determinante para invertir es el rating. A menor calificación crediticia, mayor diferencial con el que atraer inversores y mayor riesgo. Así, los bonos del Tesoro a 10 años, con el rating máximo, de triple A, rentan el 3,75%, cien puntos básicos menos de lo que puede ofrecer un bono de Telefónica a ese plazo.

'El alza de la actividad corporativa (que puede suponer una rebaja del rating en la compañía compradora) y el mayor endeudamiento empresarial nos hace reducir la exposición a renta fija privada. Recomendaríamos entrar sólo de forma muy selectiva', señala Raquel Blázquez, de Ibercaja Patrimonios.