Lunes de los fondos

Las comisiones, a debate

Las gestoras españolas no están obligadas a informar de la totalidad de los gastos del fondo.

Uno de los aspectos de la inversión colectiva que genera más debate es el que hace referencia al efecto de las comisiones y los gastos en los retornos ofrecidos por los fondos de inversión. La discusión se puede centrar alrededor de dos cuestiones fundamentales: ¿Aquellos fondos con un ratio TER (ratio de gastos totales) superior obtienen mejores comportamientos y por tanto son capaces de compensar a sus partícipes por los mayores gastos en que incurren? ¿Los fondos con gastos menores tienen una probabilidad mayor de superar a sus competidores?

Un reciente informe de Lipper realiza un análisis cuantitativo exhaustivo de estas cuestiones tomando una amplia muestra de fondos de inversión europeos pertenecientes a variadas categorías de inversión. Revelaremos algunas conclusiones del mismo pero antes es conveniente aclarar algunos puntos y situar cual es el contexto actual en que nos movemos.

En primer lugar, es importante destacar que aunque las comisiones de gestión y depositaria son una parte muy importante de los gastos totales que se cargan al partícipe de un fondo no son los únicos. Existen gastos de auditoría, jurídicos, etc. que también son soportados por el inversor ya que se sustraen del valor liquidativo del fondo y por tanto afectan directamente su rentabilidad. Esta es precisamente la ventaja del ratio de gastos totales o ratio TER (total expense ratio) en su terminología anglosajona y es por ello que se toma como referencia en el informe arriba mencionado.

En la actualidad no existe obligación por parte de las gestoras españolas de proporcionar esta información en sus informes a partícipes. En realidad, la situación en Europa dista mucho de la existente al otro lado del atlántico. A pesar de que los reguladores han comenzado a tomar una actitud más activa en este tema en estos momentos nos encontramos muy lejos de la implantación de mandatos de revisiones de los gastos y su estructura, similares a los que existen en Estados Unidos.

En este país por virtud de una legislación del año 1940 las gestoras tienen que dar un mandato a una entidad independiente que proporciona en un informe anual un análisis de los gastos cargados por los fondos y una comparativa con la media de su categoría, es decir, con sus competidores. El objeto del mismo no es otro que determinar si a los partícipes del fondo se les esta cargando unas comisiones y gastos 'justos' y en línea con el mercado y si determinadas subidas pueden estar justificadas.

Precisamente es interesante destacar como otro informe de Lipper Fitzrovia publicado el año pasado comparaba comisiones y gastos de los fondos entre Europa y Estados Unidos. Uno de los puntos destacados del mismo era que el escrutinio público de los gastos, unido a los escándalos de negociaciones de acciones de fondos tras el cierre del precio del día, había conducido a un descenso del ratio TER en Estados Unidos. Por el contrario, en Europa la falta de transparencia y de consciencia del asunto por parte de los inversores había llevado a subidas medias de los TER.

Volviendo a las preguntas que nos formulábamos al comienzo, el estudio pone de relieve que en el caso de fondos de renta fija aquellos con ratios TER más altos no compensan a los inversores por los costes extras en los que incurren y que los fondos con gastos menores tienen una probabilidad más elevada de superar a sus competidores.

En el caso de los fondos de renta variable la relación entre gastos totales y comportamiento, medida por el ratio alfa, no es fuerte. Para algunas categorías de fondos de renta variable los mayores gastos compensan a los inversores pero para otras categorías aquellos con menores gastos destacan. Un análisis detallado de otros posibles factores es proporcionado para concluir que los gastos no deben tomarse como la única o incluso principal variable a la hora de seleccionar fondos de renta variable. No obstante, deben formar parte de un modelo de selección multicriterio.

Por último, otro aspecto interesante que es analizado es la capacidad de los fondos de proporcionar retornos superiores consistentemente en el largo plazo. El estudio sugiere que los fondos de bolsa en particular tienen dificultades para mantenerse consistentemente en el primer quintil medido por el ratio alfa. La relación con los gastos es débil pero sí parece haber evidencia que aquellos con el TER más alto no van a estar en el mejor quintil año tras año.

Monetario y renta fija a corto

¦bull; Estas dos categorías de fondos se encuentran entre aquellas donde la relación entre gastos y comportamiento es más fuerte.

¦bull; En el caso de los monetarios es de una lógica aplastante ya que la gestión en este tipo de fondos es prácticamente inexistente.

¦bull; Los fondos de renta fija tienen una componente importante de gestión de duraciones, tipos de emisiones, etc., pero el estudio de Lipper confirmaría que aquellos con menores gastos tienen mayores posibilidades de obtener retornos superiores.