Marcos Suárez

'No somos una ONG, buscamos rentabilidad'

Vaya por delante que es un ejecutivo que concilia poco, pero se justifica diciendo que el puesto acarrea siempre compromisos sociales a los que debe atender. Su compañía ha recibido el Premio Empresa Flexible 2006.

No está acostumbrado a las entrevistas ni a exponerse ante los medios de comunicación. Hace gala, por tanto, de una gran discreción y humildad, aunque da la sensación de que cree firmemente en su discurso. Marcos Suárez nació en Gijón (Asturias) hace medio siglo, y hace un par de semanas recogió en nombre del grupo de limpieza Lacera, en la categoría de gran empresa, el premio Empresa Flexible 2006, organizado por Comunicación de Valor Añadido (CVA) y respaldado por el Ministerio de Trabajo. Algunas de las razones que llevaron a los miembros del jurado, entre los que se encontraba Cinco Días, fue su programa de conciliación y de contratos fijos, que se incrementaron un 75% entre 2001 y 2005, así como la presencia de mujeres, el 84% de sus 2.100 empleados.

¿Por qué se presentaron a esta convocatoria?

En primer lugar, por sugerencia de las instituciones públicas, debido a que este tipo de medidas son favorables y se tienen en cuenta en los concursos de concesiones a los que nos presentamos. Espero no defraudar y demostrar con hechos que todo lo que decimos es cierto. El tema de la conciliación puede ser una moda, pero nosotros nos lo hemos tomado en serio y tenemos una responsabilidad contraída públicamente.

Hemos cambiado el concepto y hemos pasado de reponer gente a seleccionar personal y formarlo'

'Un directivo tiene que ser el hombro en el que un subordinado se puede apoyar. Muchas veces, lo que hace un ejecutivo es desmotivar''Lo peor de una empresa es el paternalismo'

Parece que ahora están bien vistos estos temas, ¿es rentable aplicar este tipo de medidas dentro de la empresa?

Yo cogí la gerencia de esta compañía a finales de 2000 y pronto descubrí que el buen clima laboral solventa los problemas de la organización. Tengo que contar con la gente para poner en marcha cualquier procedimiento. Para profesionalizar una empresa es importante la actitud de la gente. Es necesaria la integración dentro de la organización y que todos se sientan cómodos.

¿Y qué suele impedir todo esto?

Fundamentalmente, los problemas de comunicación. Lo que quiero es que la comunicación fluya en ambos sentidos. Mi labor consiste en crear ideas y que éstas sean beneficiosas tanto para la empresa como para el trabajador. El mercado de la competencia es grande y no podemos ofrecer más salario, pero sí retribución emocional.

¿Realmente qué se consigue con los planes de conciliación?

Personas más motivadas, fidelización y sobre todo que el mercado nos considere una compañía diferente a otras. La buena imagen, hoy día, es fundamental.

æscaron;ltimamente todas las empresas dan prioridad a los temas de responsabilidad social corporativa.

Nuestra intención es ir por delante en cuanto a la normativa. Por ejemplo, nosotros tenemos una integración de minusválidos del 3,3%, en vez del 2% establecido. Es nuestra obligación ser responsables.

Han conseguido logros importantes, como reducir el absentismo laboral un 30% en apenas tres años.

Tener este tipo de políticas es rentable porque tiene otros beneficios. Hemos sustituido los contratos de obra por los fijos. También intentamos mejorar, por ejemplo, los plazos de pago de nóminas por encima de los convenios. Integramos a los minusválidos y nuestro objetivo es también integrarlos en puestos de gestión. Acercamos el puesto de trabajo a la vivienda, y el trabajador elige que opción prefiere. Pero que quede claro que no somos una ONG, sino una empresa que busca rentabilidad.

Se habla mucho ahora del absentismo emocional.

Todo esto se soluciona con la implicación de la gente con la empresa, escuchando las sugerencias de todos ellos. Nosotros hemos cambiado el concepto, hemos pasado de reponer gente a seleccionar personal, a los que impartimos formación. Creo que el secreto está en aplicar el sentido común a todo aquello que haces.

¿Qué modelo de dirección aplica usted?

Procuro que todo lo que haga sea muy participativo porque creo que los directivos tienen que dar ejemplo. Cuando hay un problema intentamos dar una solución o buscar la menos mala. Un directivo tiene que ser el hombro en el que un subordinado se puede apoyar. El objetivo debe ser no desmotivar a la gente, aunque muchas veces lo hacemos por la forma de tratar al personal.

'Lo peor de una empresa es el paternalismo'

¿Es usted un ejecutivo de los que mantiene su palabra?

Es necesario cumplir todo lo que dices porque es la única manera de mantener la credibilidad. En nuestra empresa todavía nos queda mucho trabajo por hacer en cuanto a desarrollar nuestros compromisos con los sindicatos, pero tenemos la voluntad y la firmeza de cumplir todo.

Trabaja en una empresa familiar, pero además tiene una participación en la compañía. ¿Influyen estos factores en la gestión?

En estos momentos estamos en la segunda generación. Una empresa familiar no mala de por sí, lo peor es el paternalismo, pero en cualquier tipo de organización. Afortunadamente todo esto está cambiado y los negocios familiares cada vez se están profesionalizando más. Yo comencé a trabajar en la empresa en 1989, en el departamento financiero, y desde que me hice cargo de la compañía hemos pasado de facturar 12 millones de euros en 2001 a los 28 millones que pretendemos facturar este año. Hemos conseguido estos resultados porque hemos pasado a trabajar con hechos, no con suposiciones.

Ha recibido también el Premio a las Mejores Prácticas de Recursos Humanos del Principado de Asturias, ¿no teme exponerse demasiado a la opinión pública?

La verdad es que me desbordan un poco todo este tipo de acontecimientos, porque tienes que dedicar mucho tiempo a las relaciones sociales. Pero todo lo que nos está pasando es bueno, ya que supone un reconocimiento ante la Administración pública. Tenemos certificada la responsabilidad social corporativa, la I+D+i, también trabajamos en temas de prevención de riesgos laborales porque nos preocupa la seguridad de los trabajadores. Y sobre todo tenemos muy claro que siempre vamos a ir por delante de lo que diga la ley.

¿De qué aportación a la compañía se muestra más satisfecho?

Sin duda, del equipo de profesionales y de los colaboradores que tenemos, que son competitivos en crecimiento y en resultados. Trabajamos con hechos y nos anticipamos a la competencia. Ahora mismo estamos entre las 15 primeras compañías del sector, y lo que queremos es estar en el décimo puesto. Hay que crecer para sobrevivir.