Revista de prensa

La última moda de la energía latina

La cultura latina es el último grito estos días, desde las esculturas de Botero y el Hips Don't Lie de Shakira, a los burritos y las margaritas. Quizás no debería sorprendernos que Bolivia se apunte a otra tendencia latina: la abrogación de contratos.

Nos referimos al pronunciamiento del presidente Evo Morales del 1 de mayo -la fecha no es una coincidencia- para hacer pedazos los acuerdos de Bolivia con inversores extranjeros en la industria del gas natural y tomar, según sus propias palabras, el 'control absoluto' de los recursos naturales bolivianos (...).

Hasta ahora Bolivia sólo ha tenido unos 3.500 millones de dólares de inversión extranjera en su gas natural, lejos de lo que necesita para explotar sus vastas reservas en el futuro. Aunque la brasileña Petrobras y la española Repsol YPF decidieran quedarse y aceptar los términos establecidos por el presidente Morales (...) las nuevas inversiones no serán tan valientes.

Lo que significa que Bolivia será cada vez menos productiva y más dependiente de empresas extranjeras controladas por el Estado de Venezuela o quizás de Rusia. Ninguna de las dos opciones hace presagiar nada bueno para la soberanía del país, y mucho menos para su prosperidad.