Finanzas

Caja Madrid busca socios para crecer en hipotecas en el este de Europa

La entidad está buscando nuevas vías de negocio en el sector hipotecario fuera de España. Su objetivo es aumentar la participación en su sociedad mexicana del 25% al 40% y entrar en el este de Europa. En 2005, Caja Madrid rebasó sus previsiones al cerrar con un beneficio de 841,25 millones, un 17,1% más.

Las hipotecas siguen siendo un filón para la banca y Caja Madrid quiere aprovechar esta experiencia para exportar el modelo a otros países. En 2005, la entidad creció en este segmento, uno de los principales pilares de su beneficio, a un ritmo del 34% frente al 25% de media del sector. La caja gestiona ya en hipotecas un volumen de 31.834 millones de euros, aunque prevé que el crecimiento se modere este año hasta tasas del 20%. El crédito a promotores también mantuvo su vigor, al aumentar un 42,7% y alcanzar los 9.448 millones.

Como primer paso de esta expansión, Caja Madrid quiere incrementar al 40% su participación en la mexicana Hipotecaria Su Casita, donde cuenta con un 25%. La caja entró en el capital de la tercera sociedad hipotecaria de este país hace un año, tras invertir de 45 millones.

Pero no es el único mercado que quiere explorar. Según reconoció ayer su presidente, Miguel Blesa, Caja Madrid se encuentra en estos momentos 'en conversaciones para buscar nuevos socios que nos permitan entrar en los países del Este', sobre todo aquellos que se van a incorporar a la Unión Europea.

La entidad aumentó el volumen de créditos para vivienda un 34% frente al 25% de media

En España, una de las firmes apuestas de Caja Madrid para este ejercicio es potenciar la actividad con empresas, en las que engloba compañías con una facturación de entre 3 y 300 millones. En 2005, en crédito a pymes creció un 28,2% y en grandes empresas, un 3,6%. La caja abrirá 20 centros especializados en este colectivo, que se sumarán a los 45 actuales, y duplicará la plantilla.

El volumen de recursos de Caja Madrid subió un 18,5%, para situarse en 107.619 millones de euros. El mayor incremento se produjo en las cuentas corrientes, cuyo saldo creció un 26,4%, mientras que los depósitos de ahorro aumentaron un 8,7%. El patrimonio en fondos de inversión repuntó un 10,6% y en fondos de pensiones un 17%.

La fortaleza del negocio permitió que Caja Madrid cerrara el ejercicio por encima de sus previsiones: el beneficio atribuido ascendió a 841 millones de euros, un 17,1% más que en 2004.

Blesa afirmó que la caja afronta 2006 'con optimismo', debido al cambio de tendencia de los tipos de interés y al favorable contexto económico. Añadió que todo indica que la entidad superará los objetivos que se marcó en su último plan estratégico, que apuntaba a un beneficio antes de impuestos de 1.200 millones de euros (antes de la entrada en vigor de las nuevas normas de contabilidad).

El margen financiero se cifró en 1.755 millones de euros, de los que 235 millones correspondieron a la aportación de los dividendos de sus participadas. Los procedentes del 9% Endesa supusieron 75 millones. Iberia, donde tiene un 9,68%, proporcionó a Caja Madrid 32 millones.

Aunque los costes subieron un 2,2%, la entidad consiguió mejorar su ratio de eficiencia (porcentaje de los ingresos que absorben los gastos; cuánto más baja es, mejor) en 2,3 puntos, hasta el 43,7%. El margen de explotación aumentó un 26,8%.

Las provisiones registraron un fuerte incremento y alcanzaron los 298,36 millones, un 82,2% más que en el año anterior. De esta cifra, 257 millones son por dotaciones genéricas (las ligadas al aumento del negocio) y 43,3 millones a la provisión extraordinaria que Caja Madrid realizó en el tercer trimestre para cubrir los riesgos del préstamo concedido al Parque Warner de Madrid. La caja es el principal accionista del parque temático con un 21,82%.

'No vamos a entrar en ninguna guerra de comisiones'

El presidente de Caja Madrid se mostró contundente acerca de la política de comisiones de la caja. 'No vamos a entrar en ninguna guerra', afirmó Blesa, en referencia a la decisión del Santander de eliminar las comisiones a sus mejores clientes en algunos servicios básicos. Esta medida tendría un coste para Caja Madrid de 36 millones. Blesa añadió que la oferta del Santander 'está llena de matices', y criticó a algunas entidades que se han sumado a la iniciativa, como las cajas valencianas. 'La estrategia de cada banco o cada caja no la puede marcar el presidente que primero llega al periódico', dijo Blesa, y añadió que Caja Madrid está revisando su sistema de comisiones. Tampoco prevé sumarse a la fiebre de apertura de oficinas de muchos bancos y cajas. 'No sé cómo se necesita tanta presencia física para hacer negocio'.

La caja, partidaria de emitir cuotas participativas

Caja Madrid ha sido una de las entidades que ha defendido las cuotas participativas (títulos similares a las acciones, pero sin derecho a voto) y ayer Blesa volvió a refrendar esta idea. Explicó que una de las trabas que se encuentran las cajas es no disponer de las mismas facilidades que los bancos para captar capital, una situación que se reconducirá con las cuotas. Blesa considera injustificados los ataques que han recibido las cajas de los bancos y los achaca al fuerte crecimiento del sector. 'Si pudiéramos salir fuera con la alegría que hacen otros... Algún día se abrirá la puerta del toril'.

Las plusvalías en Endesa superan los 600 millones

El consejo dio a Miguel Blesa un mandato para invertir 2.000 millones en aumentar su cartera industrial, de los que para este año quedan 1.200. 'No nos sentimos constreñidos por los plazos', aseguró ayer el presidente. Añadió que respecto al sector energético, la estrategia de la caja 'dependerá de cómo quede el sector' cuando se conozca el resultado de la opa de Gas Natural sobre Endesa, donde Caja Madrid tiene un 9%. Esta inversión le ha reportado unas jugosas plusvalías, que actualmente ascienden a 610 millones. Las plusvalías del conjunto de su cartera industrial se cifran en 950 millones.

Blesa: 'Mi continuidad se la debo al consejo'

Miguel Blesa defendió ayer que su continuidad en Caja Madrid se encuentra al margen de razones políticas. 'Yo dependo de un consejo de administración que es el que me apoya', dijo el actual presidente de la caja. Blesa, que renovó su cargo hace dos años, extendió el mérito al resto del equipo: 'No lo debemos estar haciendo tan mal porque nos reiteran su confianza'. También quiso desvincular el destino de las inversiones de la caja del color político de la comunidad autónoma. 'Ni Leguina ni Gallardón ni Aguirre han presionado para llevar a cabo una inversión', aclaró.