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La falta de un formato para la presentación de las cuentas restará uniformidad a las NIC

La inexistencia de un formato para la presentación de las cuentas con criterios internacionales está dando más de un quebradero de cabeza a los responsables de la contabilidad de las empresas obligadas a aplicar las NIC. Los expertos creen que la falta de modelos puede minar la homogeneidad y comparabilidad que se buscaba con la aplicación de las normas internacionales. Las firmas auditoras tratan de paliar el problema armonizando sus modelos.

El hecho de que los criterios que incorporan las normas contables internacionales (NIC o NIIF) sean 'lo suficientemente genéricos y cambiantes', en opinión de los directores de auditoría y contabilidad de las principales empresas españolas obligadas a aplicar la contabilidad internacional (aquellos grupos cotizados que consoliden sus cuentas), no es nada comparable con la falta de un lenguaje común para la presentación de las cuentas, algo que sí existe en el Plan General Contable español. Así lo aseguran los responsables de la contabilidad de las sociedades cotizadas que consolidan sus cuentas y que están cerrando el ejercicio 2005, el primero completo de aplicación de las normas internacionales.

Los expertos creen que las empresas obligadas a la utilización de normas contables internacionales van a llegar a interpretaciones diferentes en su aplicación y que esas diferencias se van a agudizar con los diferentes criterios y formatos que elijan para la presentación de sus cuentas. 'Este año va a ser excepcionalmente complicado', vaticina Alberto Ferreiro Prado, director de auditoría y criterios económicos de Unión Fenosa. 'Estamos hasta arriba y no sabemos con qué formato vamos a presentar la información, porque eso es algo que tiene que definir cada empresa y eso, en mi opinión, complica la homogeneidad y comparabilidad de las cuentas', añade el responsable de la contabilidad de la eléctrica.

Se trata de un cambio radical de los esquemas con los que tradicionalmente han trabajado tanto las empresas como sus auditores pero, también según el criterio del directivo de Unión Fenosa, los problemas que con toda probabilidad aparecerán este año se subsanarán en los siguientes ejercicios 'cuando todo esté estabilizado'. En su opinión deberán transcurrir aún dos o tres años antes de que eso ocurra.

Algo más optimista se muestra el responsable de la contabilidad de Telefónica, Ignacio Cuesta, quien coincide en afirmar que la falta de un formato para la presentación de las cuentas contribuirá a que se pierda la deseada homogeneidad. Sin embargo, cree que la comparabilidad será mayor entre empresas del mismo sector, aunque se encuentren en distintos países. Ignacio Cuesta se muestra esperanzado en que las normas internacionales se conviertan ya en un marco estable, 'y que se haya acabado el suplicio de los dos años anteriores'.

El problema de la falta de formato para la presentación de las cuentas se extiende a las interpretaciones sobre las normas. El Ifric (la entidad encargada de realizar las interpretaciones sobre las normas que elabora el IASB) es poco operativo. En primer lugar, porque está compuesto por sólo 12 expertos que en teoría deberían atender las dudas de los más de 90 países que utilizan los criterios contables internacionales. Y, en segundo, porque el Ifric no responde a preguntas concretas de empresas concretas, sino que su labor es la de ofrecer interpretaciones que afecten de manera general.

Paliar la inconsistencia

En este sentido, las empresas reconocen el importante papel que las grandes firmas de auditoría están jugando a la hora de buscar formatos de presentación homogéneos para las cuentas internacionales. Manuel Arranz, socio responsable de normas internacionales y contabilidad de Deloitte en España, asegura que la red internacional está tratando de tomar decisiones 'consistentes' respecto a las NIC, especialmente en la aplicación de las normas a empresas del mismo sector pero en distintos países, con el objetivo de no perder, en la medida de lo posible, la comparabilidad que se buscaba con la aplicación de estas normas. 'Tratamos de tener una voz común y unas interpretaciones comunes. Los auditores vamos a tratar de paliar la inconsistencia de que no existan formatos comunes de presentación para evitar que existan distintas interpretaciones sobre un mismo hecho económico', explica.

El responsable de normas contables internacionales de KPMG confirma el papel unificador que desarrollan las redes de auditoría y, aunque califica el primer año de 'confuso' , cree que todo se irá finalmente 'decantando'.

Dudas sobre el impacto de la contabilidad

Muchos analistas aseguran no estar convencidos de que la contabilidad internacional vaya a proporcionar una mejor información acerca de la situación de una empresa. æpermil;se es, al menos, el resultado obtenido por un estudio elaborado por KPMG el pasado mes de noviembre entre analistas financieros del Reino Unido. Estos profesionales aseguran estar preocupados por el impacto real que va a tener la contabilidad internacional en las presentaciones de los resultados de 2005, que es el primer año completo de aplicación de estas normas.

Además, la encuesta asegura que el aumento del conocimiento y el entendimiento de las normas entre los analistas durante el año pasado parece haber reducido su entusiasmo hacia ellas. Mientras que el año pasado el 64% de los analistas creyó que las NIC les proporcionaría una mejor idea respecto al estado financiero de una empresa, ahora sólo lo cree así el 47%. Más de un tercio (el 34%) muestra su escepticismo y considera que las normas contables internacionales no supondrán ninguna diferencia respecto a la situación anterior a la hora de analizar una empresa

Y una minoría significativa (el 16%) considera que las NIC les proporcionarán menor información sobre el estado financiero de una empresa. Además, sólo el 39% de los de analistas convino que las NIC reforzarán el mercado de capitales europeo.