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Los expatriados acortan su estancia fuera

Cada vez más empresas envían a profesionales a trabajar fuera de España. Y eso que no es fácil conseguir expatriar a los españoles. La calidad de vida y el apego cultural que existe hace que las empresas tengan muchas dificultades para hacerlo. Sin embargo, lo que están haciendo las compañías para hacer más atractivo el traslado de sus profesionales es acortar el plazo de la estancia.

Es una práctica que se extiende al resto de los países impulsada, en estos casos, por el efecto de la globalización y la apertura de negocios o la puesta en marcha de obras puntuales. De esta manera, más del 60% de las compañías está aumentando los traslados de menos de un año (hay que aclarar que por un periodo inferior a dos años se considera desplazamiento), mientras que el 26% está enviando a sus profesionales a través de la expatriación clásica o tradicional de hasta cinco años. Los porcentajes se recogen en el estudio de la consultora Mercer HR Consulting sobre beneficios para expatriados 2005-2006.

'Me parece curioso este recorte en las expatriaciones, que se debe fundamentalmente a que hay mucho proyecto de obra, a la puesta en marcha de un determinado negocio o de una planta industrial en un determinado país', comenta Rafael Barrilero, socio responsable de los servicios de información de mercado de Mercer. Explica que desde el punto de vista fiscal y retributivo, el planteamiento a corto plazo es distinto porque se remunera en base a dietas y, por ejemplo, el planteamiento de vivienda se hace de manera diferente que si se trata de una estancia a largo plazo. En cuanto a las dietas, los destinos más atractivos para los desplazados son Europa y Oriente Medio.

El personal expatriado o desplazado se ha incrementado en el último año un 28%. 'Esto quiere decir que lo de la globalización es algo real', afirma Rafael Barrilero

El estudio indica que la tendencia a las expatriación cambiará y que el 38% de las multinacionales señala que disminuirá su utilización con el objetivo de mantener la flexibilidad operativa en una economía que está en continuo movimiento.

Lo que si sorprende a Barrilero es el incremento de personal expatriado o desplazado, que en el último año ha aumentado un 28%. 'Esto quiere decir que lo de la globalización es algo real y que las empresas se lo están tomando en serio'. Y añade que uno de los fenómenos que está repercutiendo en los desplazamientos son las deslocalizaciones. 'Está siendo tremendo porque ya no existe ningún temor a implantarse en otros países donde no hay incertidumbre política, ya no son mercados desconocidos y están resultando muy atractivos'. De hecho 'se abre una alternativa para aquellos que quieran desarrollar una carrera atractiva con experiencia internacional'.

Otro dato que sorprende del informe a Rafael Barrilero es que el 25% de las empresas no tenga todavía fijada una política de expatriación para sus empleados. 'Llama la atención que las compañías improvisen con estos temas y vayan a salto de mata. Es una cifra pequeña, pero si se compara el dato de hace tres años, en el que sólo lo tenía el 40%, se ha avanzado mucho', explica. Sobre la políticas de expatriación asegura que se van diferenciando en función de los países y de las funciones, de manera que las cuantías y tipos de beneficio van teniendo unos marcos de referencia homogéneos.

Esmero en la selección del personal

Crear una política global que responda a las necesidades de todos los profesionales expatriados es un reto para la dirección de recursos humanos. En ese sentido, apunta el portavoz de Mercer que 'es necesario diferenciar los beneficios del expatriado en función del país de destino y del nivel profesional'. Según el estudio de la consultora, las expatriaciones son muy valoradas por las empresas porque ayudan a desarrollar las habilidades de liderazgo necesarias para poner en funcionamiento nuevos proyectos. Por ello, las organizaciones tienden a seleccionar con esmero a los expatriados y les ofrecen beneficios que están por encima de la media. A pesar de ello, casi el 10% está descontento con esta política de compensación.

Las multinacionales europeas ofrecen más beneficios a sus expatriados que las organizaciones de Estados Unidos, aunque estos últimos pueden acceder a una mayor oferta de compensaciones con coste. Por ejemplo, mientras que la mayoría de las compañías europeas proporciona seguros médicos mixtos -de cuadro médico y reembolso- y con cobertura para toda la familia, los empleados de las empresas estadounidenses tienen que asumir parte del coste del tratamiento médico. En ambos casos, un número significativo de seguros médicos no cubre la repatriación o evacuación.