OPAS

Moverse en Bolsa al calor de las adquisiciones

El resultado a medio plazo depende de los ahorros de costes y las sinergias

Moverse en Bolsa al calor de opas y fusiones puede resultar confuso en ocasiones. ¿Cómo debe un inversor afrontar noticias como la opa hostil de Gas Natural sobre Endesa? ¿Cuáles son los elementos clave a analizar? En general toda opa está fundamentada en la creación de valor pero la realidad demuestra que no existen garantías para el accionista.

'Hay ofertas en las que uno más uno es igual a uno y medio, otras resultan buenísimas, y fallidas ha habido pocas', comenta un analista.

Las dudas surgen cuando las operaciones implican ampliaciones de capital, un mayor endeudamiento, un incremento del coste de financiación o un efecto dilutivo en la acción.

Supongamos que una compañía con una capitalización de mercado de 1.000 millones de euros y 100 millones de beneficio compra otra que vale 500 millones pero sin beneficios. En este caso la combinación implicaría repartir los mismos beneficios entre más accionistas, de ahí el efecto dilutivo.

En casos así ¿por qué se producen fusiones? La respuesta se encuentra en los ahorros de costes o sinergias, los elementos siempre recalcados por los compradores para convencer al mercado, en definitiva las claves que determinarán si la operación está realmente bien pensada y catapultará el beneficio en el futuro, en nuestro ejemplo más allá de los 160 millones.

¿Entonces son buenas las opas? Anticiparlas es el sueño de muchos inversores. A menudo la empresa comprada sube de forma sistemática en Bolsa cuando se anuncia una oferta por las jugosas primas que suele llevar aparejadas para facilitar la aceptación de la operación.

Los ejemplos este ejercicio no han faltado. Endesa subió el 9,6% la semana pasada. El día de la opa de Logista sobre Amadeus subió el 3%, en la operación del fondo CVC sobre Cortefiel ganó el 4,2%, cuando el equipo gestor lanzó la oferta sobre Recoletos ganó el 5,49%, mientras que en la primera opa sobre Aldeasa se anotó el 4%.

'Normalmente el accionista que acude va a beneficiarse. Va a depender del precio. Tiene que recibir una prima y eso al menos se va a ver reflejado en el precio. Si el mercado cree que puede haber contraofertas a veces ocurre que la acción se sitúa incluso por encima de la prima ofrecida', comenta Jaime Hoyos, director del área de gestión de Banco Urquijo.

La forma de pago es decisiva. Si la compradora desembolsa la totalidad en dinero el accionista que posee títulos de la empresa opada automáticamente ha recibido valor si la operación incluye una prima. En el caso de una oferta mixta en la que se combina el pago con acciones, como es el caso de la opa de Gas Natural, el precio es variable y depende de la cotización. Un tercer tipo de operación lo comprenderían aquellas en las que la oferta se realiza a través de un pago en acciones. El accionista puede vender o esperar si cree que habrá contraoferta.

La reacción en Bolsa del comprador es diferente y aquí resulta decisiva la liquidez de la compañía, la salud financiera, el sector al que pertenece y la estructura de la operación. 'Normalmente suele haber una reacción inicial negativa y luego a partir de ahí se analizará si es dilutiva o no', explica Jordi Padilla, de Atlas Capital, aunque también hay casos en los que el mercado premia directamente al comprador por las expectativas de futuro.

Más allá de la reacción inicial el inversor debe valorar las probabilidades de éxito de la operación, las implicaciones regulatorias, y si el precio refleja el valor de la compañía y su potencial.

Un año de adquisiciones récord entre eléctricas

La compradora no siempre sale perdiendo el primer día en que se lanza una opa como le ocurrió a Gas Natural. La oferta del grupo francés Suez por su filial belga Electrabel el 9 de agosto es un ejemplo.

La compañía ofreció 11.200 millones y emprenderá una ampliación de capital de 2.500 millones para costear la operación. Electrabel subió el 7% el día de la oferta y el mercado también premió a Electrabel con un alza del 6,7%.

Gas Natural, æpermil;lectricité de France y Suez están contribuyendo a un año récord de fusiones en el sector eléctrico. Estas operaciones ya alcanzan los 120.000 millones de euros frente a los 52.000 de todo 2004, según datos de Bloomberg. Fenosa también está en las quinielas.

Excepciones y éxitos del mercado

Opa de Inmocaral por debajo del valor

El resurgir de opas este ejercicio ha animado a la Bolsa española y muchos inversores juegan a la caza del próximo objetivo. La realidad, sin embargo, a veces decepciona cuando las codiciadas primas no llegan. Inmocaral es un claro ejemplo. El grupo constructor ha recibido una oferta a 1,86 de Inversiones Empresariales Tersina cuando el viernes cerró a 2,16, un 16% por encima.

El fracaso de la compra de Lycos

En pleno pinchazo de la burbuja tecnológica, allá por mayo de 2000 Terra se aventuró en EE UU con la compra de Lycos. La operación le supuso un desembolso de 12.500 millones de dólares pero nunca generó sinergias ni aportó nada al grupo. En agosto de 2004 vendió el portal a la surcoreana Daum Communicatios por menos del 1% de los que pagó cuatro años atrás.

Repsol-YPF, años de espera

El momento de compra de una compañía también puede retrasar el éxito de una operación. Un caso lo encontramos en Repsol. La petrolera compró YPF en 1999 justo antes de la crisis argentina. La enorme inestabilidad que generó la crisis, unido al endeudamiento que tuvo que afrontar han pasado factura. Este año, y gracias al repunte del crudo, la acción ha superado los niveles de entonces.

Larga lista de ganadores

Las historias de éxito abundan. Entre las empresas que han logrado sinergias y creación de valor para el accionista destacan la unión de Dragados con ACS y la fusión de Bami con Metrovacesa. Ambas empresas han repuntado con fuerza y cotizan en zona de máximos. La unión de Bellsouth con Telefónica o el crecimiento de SOS Cuétara son otros ejemplos en boca de los analistas.