Derivados

Utilidades de los vencimientos

Una de las principales características de los derivados es el vencimiento, que es la fecha en la que el contrato finaliza. Esto se da en todos los casos, incluso cuando están referidos a activos de renta variable.

La consecuencia de que los derivados tengan una fecha de vencimiento es que en ese momento se liquida la operación contratada en el pasado y queda totalmente extinguida. Vamos a verlo con un ejemplo real: supongamos que hoy compramos un futuro sobre el Ibex 35 a 8.060 con vencimiento 15 de octubre de 2004 (el primer vencimiento que se está cotizando actualmente en mercado) y suponemos que llegada dicha fecha el futuro sobre el Ibex 35 está cotizando a 8.160, nuestro contrato vence en ese momento obteniendo un beneficio de 100 (8.160 - 8.060) y dejamos de tener la posición que habíamos comprado (es equivalente a que hubiéramos vendido el futuro ese día).

Puede darse el caso de que queramos tener una posición determinada en mercado (compra o venta de un índice o de un valor determinado) porque tengamos una visión concreta de la evolución de un activo, de un sector o de un país, o porque necesitemos cubrir algún riesgo de una cartera ya existente, o por la razón que sea y que decidamos hacerlo con derivados en vez de invirtiendo directamente en el activo. Podríamos plantearnos que el hecho de que estos contratos tengan vencimiento fuese un problema mientras no coincida dicha fecha establecida con el plazo de nuestra visión de mercado o de nuestras necesidades de inversión.

Pero nada más lejos de la realidad, existen varias posibilidades para que no sea un problema sino que se pueda convertir en una ventaja. Los derivados de mercados organizados (cuya principal ventaja es no asumir ningún riesgo de contrapartida, es decir que el mercado donde se contrata siempre responde por sus compromisos) tienen sus características estandarizadas (multiplicador, precios de ejercicio, etc.), de forma que son comunes para todos los compradores y vendedores de ese mercado. Por ejemplo, los vencimientos para el contrato de futuros sobre el Ibex son el tercer viernes de cada mes y en mercado están cotizando siempre los dos primeros vencimientos mensuales y los trimestrales siguientes.

Esto nos obliga a invertir a una fecha determinada pero no quiere decir que tengamos que comprar/vender de nuevo nuestra posición cada vez que vence el contrato. Existe una operación en mercado en la que con una única orden cierras la posición del vencimiento actual y automáticamente la abres en el vencimiento siguiente (en futuros se llama roll-over y en opciones calendar). También existe la alternativa de operar directamente en un vencimiento más lejano que se ajuste más a nuestras perspectivas, pero la realidad es que suelen tener menor liquidez y peores precios que el vencimiento más cercano.

Los derivados OTC (que no se contratan en un mercado organizado y por lo tanto sí se asume el riesgo de contrapartida) tienen la ventaja de poder determinar cualquiera de sus características; no están tipificados, con lo cual podríamos ajustar el vencimiento a nuestras necesidades. Y por supuesto siempre existe la posibilidad de deshacer la posición en mercado (vender si estamos comprados, comprar si estamos vendidos) independientemente de cuándo venza el producto contratado.