COLUMNA

La creación de empleo y el paro en España

Desde el año 1995, el ritmo de crecimiento del empleo, según las estimaciones de la encuesta de población activa (EPA), ha sido muy elevado en España, 3,6%, en tasa anual acumulada, hasta mediados de 2004, sólo ligeramente inferior a la del producto interior bruto, PIB (3,3%), lo que significa que el crecimiento económico ha sido en ese periodo muy intensivo en trabajo.

Como muestra el gráfico adjunto, la tasa de variación del empleo ha tenido un comportamiento diferente a lo largo del periodo considerado. Primero se ha acentuado continuamente, desde el -0,7% en el ejercicio 1994 hasta el 5,5% de cinco años después, en 1999. Esta tasa se repitió en 2000 y después, a partir de ese año, se ha ido amortiguando hasta el 2,3% correspondiente al segundo trimestre de 2004, que es el último dato disponible.

La evolución de la población activa, muy dependiente también de la situación económica, al crecer menos en las fases recesivas y más en las expansivas, por las distintas expectativas de colocación de los trabajadores en cada una de esas fases, ha sido muy similar a la del empleo, aunque menos intensa: el ritmo de incremento de las personas activas en el mercado laboral se acentuó desde el 1,2% en 1994 hasta el 3,3% en el año 2000 y se aminoró desde entonces, hasta situarse en el 2,1% que corresponde al segundo trimestre de este año.

Como hasta 2001 el ritmo de avance del empleo superó al de la población activa, el paro de la encuesta de población activa disminuyó hasta ese año, alcanzando la mayor tasa de descenso en 1999, con el -14,3%. En cambio, a partir de 2002, el aumento de la población activa superó en casi todos los trimestres al del incremento del empleo, por lo que el paro aumentó 11,4% en ese mismo año, el 2,1% en 2003 y un 0,4%, en tasa interanual en el segundo trimestre de 2004.

Por su parte, la tasa de paro, que se redujo desde 1995 hasta el año 2001, aumentó en 2002 (desde el 10,5% a 11,4%), para disminuir ligeramente en 2003 (11,3%) y en el primer semestre de 2004 (11,2%).

Dentro del primer semestre de este año, la tasa de paro avanzó durante el primer trimestre, del 11,2% al 11,4%, y retrocedió en el segundo hasta el 10,9%, cifra, esta última, inferior, por primera vez desde el primer trimestre de 2002, al 11%, pero todavía superior a la de 2001, cuya tasa en media anual se situó en el 10,5%.

Centrándonos ahora en el último dato disponible, el segundo trimestre de este año, aparte del señalado descenso de la tasa de paro en cinco décimas, del 11,4% al 10,9%, se detectan una serie de hechos relacionados con las tres variables analizadas (empleo, actividad y paro), que conviene señalar para caracterizar la situación actual del mercado de trabajo español:

l A pesar de que el empleo aumentó respecto al trimestre anterior, el primero de este año, en casi 200.000 personas (90.000 en cifras desestacionalizadas), la tasa de variación interanual se redujo en tres décimas, del 2,6% en el trimestre anterior al 2,3%, lo que prolonga lo ocurrido en el primer trimestre, en el que dicha tasa había disminuido cuatro décimas (bajó del 3% al 2,6%).

l Paralelamente a la evolución de la población ocupada, la población activa también se desaceleró a lo largo del segundo trimestre, aunque menos intensamente (del 2,2% al 2,1%), cuando, por el contrario, en el primer trimestre la desaceleración había sido más acusada, del 2,7% al 2,2%.

l Aunque el paro retrocedió en relación con el trimestre anterior en 71.500 personas con cifras originales, aumentó en 21.800 personas con datos desestacionalizados, lo que representa una tasa intertrimestral anualizada de crecimiento bastante elevada, cuantificable en el 4,2%, en contraste con el descenso del 2,9% experimentado en el trimestre anterior.

l En términos interanuales, el paro, que disminuyó (0,9%) en el primer trimestre de 2004, por primera vez desde el mismo trimestre de 2002, volvió a aumentar en el segundo trimestre del presente año el 0,4%, aunque muy por debajo que en el conjunto de 2003 (2,1%) y, sobre todo, que en 2002 (11,4%).

La situación descrita con los datos del segundo trimestre de la encuesta de población activa, desaceleración del empleo y aumento del paro, se confirma sólo parcialmente con la información más reciente de afiliaciones en situación de alta laboral a la Seguridad Social y el paro registrado en las oficinas públicas de empleo, al resultar una situación algo más favorable.

Así, las afiliaciones se aceleran en julio, al incrementarse en términos anuales, el 2,8%, tres décimas más que en junio, rompiendo la tendencia a la desaceleración que venía produciéndose desde febrero.

Por otro lado, el paro registrado, aunque persiste el aumento interanual que se inició en octubre de 2001, su tasa de crecimiento se aminora en julio hasta el 0,7%, la más baja desde noviembre del citado año.