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Renta variable

Valores para tiempos difíciles

Perder el miedo, mantenerse y tomar posiciones en renta variable, pero ser cautelosos para reducir el nivel de riesgo de las carteras y exponerse lo menos posible a las continuas correcciones de la Bolsa.

Perder el miedo, mantenerse y tomar posiciones en renta variable, pero ser cautelosos para reducir el nivel de riesgo de las carteras y exponerse lo menos posible a las continuas correcciones de la Bolsa. æpermil;sta es la recomendación de los analistas, que aseguran que pese a que los acontecimientos se empeñan en no dar tregua y la incertidumbre se adueña de los mercados, que a duras penas se acostumbran a vivir con ella, no hay mejor opción de inversión que la renta variable.

Valores como el Santander Central Hispano, Telefónica, Arcelor, Gamesa, Amadeus, BBVA, Repsol, ACS, Telefónica Móviles, Tubacex, Prosegur, Cortefiel o Indra, entre otros, forman parte de las carteras recomendadas por las casas de análisis para los próximos meses. El nexo común entre ellos es su solidez, pese al castigo sufrido en sus cotizaciones. Los expertos creen que para estar seguros hay que huir de los castillos de naipes y apuntar directamente a títulos que cuenten con precios asequibles, ofrezcan altas rentabilidades por dividendo y estén respaldados por los datos fundamentales de las compañías. Ser, en definitiva, mucho más selectivos, pero aprovechar las oportunidades de compra.

El hecho es que el precio del petróleo en los niveles más altos de los últimos 25 años, las dudas sobre la fortaleza de la economía estadounidense ante una creación de empleo menor de la esperada y el miedo a posibles atentados ha instaurado un sentimiento de temor permanente que sigue impidiendo que el valor de las acciones refleje correctamente el potencial de crecimiento de las compañías.

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'Quien apueste por la renta fija es mejor que lo haga en sus plazos más cortos'

La ola vendedora baña las Bolsas y ni el efecto tranquilizador de las palabras del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, ha sujetado los índices. Podría haber sido peor si en vez de subir un cuartillo, hasta llevar el tipo en Estados Unidos al 1,5%, la Reserva Federal hubiera interrumpido el jueves la senda alcista y profundizara con ello el pesimismo económico. Al contrario, Greenspan aseguró que la debilidad de los datos de junio era transitoria y que 'la economía aparenta estar en el camino de reanudar un fuerte ritmo de expansión económica'.

Pero los bálsamos no parecen hacer efecto y los mercados permanecen en alerta, sembrados de dudas a la espera de contar con mejores noticias a las que aferrarse.

El impacto histórico de los precios del petróleo es demasiado potente, y el efecto psicológico de tanto episodio negativo se ha apoderado de los inversores. 'La sensación positiva que han dejado los resultados empresariales no se ha trasladado al mercado, aunque los fundamentales sí justifican una recuperación de la renta variable, las incertidumbres que pesan en el mercado seguirán empañando su comportamiento', aseguran desde Safei.

Elena del Águila, de Beta Capital, cree que el desconcierto perdurará mientras 'no se aclare si estamos sólo en un bache en el proceso de recuperación o es el inicio de una desaceleración más preocupante'.

Un informe de ABN-Amro señala que 'la subida del precio del crudo está aquí para quedarse' y que, probablemente, 'tendrá un impacto sobre el crecimiento económico y la inflación mayor del que muchos creen'. Otros expertos no son tan pesimistas y creen que no hay motivos para pensar en que la recuperación vaya a quebrarse. Nadie niega, en cualquier caso, que las incertidumbres geopolíticas y macroeconómicas dominarán el escenario de los próximos meses, máxime cuando revive la preocupación por la inflación, acentuada por la subida de los precios del crudo.

Así, mientras no se despejen las incógnitas, la economía norteamericana no logre convencer de que recupera el brío y no se desvele la incógnita de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, las Bolsas seguirán sin una dirección clara, sin visos de que a corto plazo se produzcan noticias positivas que cambien el sentimiento del mercado. 'Necesitaríamos un catalizador para que se produzca un cambio de tendencia, un rebote que cambie el ánimo', reflexiona Silvia García-Castaño, de BNP Paribas. En su opinión 'había excesivo miedo a los resultados y luego han sido mejores de lo esperado. Y pese a la corrección en Bolsa las cifras macroeconómicas no están tan mal: los indicadores muestran que el consumo tira en Estados Unidos, las exportaciones son buenas en Europa y en 2005 se espera un tirón de la demanda doméstica, mientras que en Japón hay datos espectaculares'.

Volatilidad en los bonos

Pero tanta duda frecuenta a menudo el mercado de bonos, que tampoco se libra de la volatilidad. Así, los síntomas de debilidad del empleo en Estados Unido agitaron los mercados de deuda, con fuertes revalorizaciones en las cotizaciones al caer los tipos a largo en Estados Unidos y Europa. El bono norteamericano pasó del 4,4% al 4,21% en un sólo día tras las cifras de empleo. Pese a este episodio, la mayoría de los analistas siguen favoreciendo la renta variable frente a la fija.

Juan Garrido, responsable de ventas de BPI para España y Portugal, argumenta incluso que aunque las incertidumbres siguen incorporando una prima de riesgo que se refleja en las cotizaciones, 'se percibe un cambio en los últimos días, en los que el precio del crudo ya se ha descontado y empieza a romperse la correlación directa entre la subida del crudo y la caída de la Bolsa'. Además, considera que 'el mercado está dando señales de que ha tocado suelo, algo que se refleja en los indicadores técnicos'. El más expresivo de estos indicadores es el PER (la relación entre la cotización y el beneficio previsto por acción) de 12 veces en Europa y de 16 veces en Estados Unidos, muy por debajo de la media de los últimos años.

La opinión extendida es, al margen del mayor o menor pesimismo, que los valores de renta variable son los activos más atractivos y con mayor potencial de revalorización a medio y largo plazo, por lo que recomiendan a los inversores librarse del miedo y tomar posiciones en compañías consolidadas y con potencial de crecimiento visible. 'Apostamos por la renta variable, pero con una cartera de corte defensivo, y geográfica y sectorialmente diversificada', subraya la analista de Beta Capital.

El consejo es fijarse más que nunca en los fundamentales de las compañías cotizadas. María Folqué, directora de asesoramiento y fondos de inversión de Tressis, afirma que 'seguimos apostando por valores que aúnen calidad y fuerte descuento en sus precios. De esta forma estaremos más protegidos ante eventuales episodios de corrección'. 'Fundamentales muy sólidos, valoraciones atractivas y alta rentabilidad por dividendo', subraya Elena del Águila.

Oportunidades de compra

Más optimista, Javier Barrio, de Intermoney, cree que 'la tendencia bajista de los índices bursátiles no tiene por qué durar eternamente' y 'mientras los fundamentales sigan respaldando los precios de determinadas acciones, las penalizaciones que algunos valores están sufriendo ahora son incluso oportunidades de compra'.

Lo importante, según coinciden es ser muy selectivos en la elección de los títulos para no errar en el tiro, aunque con tantas variables en juego -petróleo, tipos, inflación, resultados, etc.- es complicado elaborar una cartera modelo. El listado de valores recomendados es amplio y varía mucho según las distintas casas de análisis. En términos generales, está constituido por títulos respaldados por resultados, con precios asequibles, escaso riesgo financiero, es decir, menos expuestos a la subida de los tipos de interés y con buenas rentabilidades por dividendo. En general, con el precio del dinero más caro conviene apostar por opciones más baratas y sectores con ingresos predecibles, como las eléctricas, pese a que se ven perjudicadas por los tipos, el consumo estable (alimentación) o las farmacéuticas, que se comportan mejor que el mercado en términos generales, según Ana Maymus, de Sabadell Banca Privada. Telecomunicaciones, industriales o consumo cíclico tienen más riesgo. En todo caso, en estos momentos la apuesta es más por títulos concretos que por sectores, dicen los expertos.

'Hay que buscar valores que hayan sido castigados sin un motivo claro y apostar por ellos', asegura Javier Barrio. Hay donde elegir. En su lista figura el Santander Central Hispano 'un banco que ha presentado magníficos resultados, que ha sido penalizado injustamente por su oferta por Abbey, pero que tiene mucho recorrido y está a precios muy asequibles' y Telefónica Móviles, con una caída desde sus máximos de enero de más del 17% y que 'tras los castigos acumulados será uno de los títulos de mayor revalorización'. Está también Arcelor, 'con un PER seis veces inferior a los beneficios esperados', por lo que augura un fuerte avance a medio y largo plazo, Gamesa, Indra o Amadeus.

El banco de inversión Morgan Stanley ha elaborado también una cartera de recomendados entre los que se encuentra igualmente Arcelor, 'la siderúrgica más barata de Europa' perjudicada por 'los miedos a un aterrizaje forzoso en China, que la han llevado a cotizar a PER 2004 de 8 veces, pero con resultados trimestrales muy buenos'. En la cartera de Morgan Stanley está también BBVA, Telefónica, Repsol o ACS, 'una compañía que se ha quedado atrás respecto a sus homólogas españolas en los últimos tres meses, cotizando con un descuento de más del 25% en PER 04'. Beta Capital apuesta por compañías como Cortefiel, con fuerte crecimiento en ventas y márgenes, Prosegur, Tubacex o Telefónica, por citar algunas.

En general, los analistas siguen viendo más posibilidades en las bolsas europeas que en Estados Unidos. La analista de BNP Paribas cifra incluso el potencial de apreciación de los mercados europeos en un 20% en Europa frente al 12% ó 15% de Estados Unidos.

A medio y largo plazo las perspectivas son mucho menos halagüeñas para los bonos, una vez confirmada por Greenspan la senda alcista de los tipos de interés. Tampoco parece ser el mejor momento para invertir en materias primas (como el oro o el petróleo) u otros activos de más riesgo, dados los altos precios alcanzados.

Aun así, para quien decida apostar por renta fija conviene recordar que al igual que es muy amplio el abanico de títulos y sectores dónde invertir en Bolsa, es enorme la gama de productos financieros de renta fija. æpermil;sta no se limita al mercado de deuda pública y ofrece un sinfín de activos de distintas características de rentabilidad y riesgo. Como en cualquier decisión de inversión, todo depende de los objetivos en cuanto a plazos y los riesgos que cada uno esté dispuesto a asumir.

En el entorno actual, la recomendación generalizada es 'plazos cortos'. Los expertos esperan que los próximos meses sean prolíficos en España en emisiones de bonos de empresa, tras despejarse algunas iniciativas legales, 'activos que en plazos no muy largos no tendrían por qué dar muchos sustos', según un analista de banca privada.

Un clásico refugio muy sensible al dólar

Tener una parte del patrimonio personal invertido en oro es una de las recomendaciones que dan los expertos en inversión, que resaltan que se trata de un valor que se negocia en mercados regulados y controlados, en los que no hay problemas de liquidez. Pero el oro, que al igual que todas las materias primas cotiza y se negocia en dólares, es muy sensible a la moneda estadounidense. Y además cuando el dólar baja, el oro sube, y el proceso al revés también se produce.Así la revalorización del oro, que ha sido muy fuerte en el último año, queda mermada para un inversor que haya entrado con un dólar alto. Ahora, en cambio, con la moneda americana baja aunque el oro esté alto, puede ser un momento en el que se logren revalorizaciones.Las posibilidades para invertir en el citado metal son diversas, desde la compra de joyas, lingotes a la entrada en fondos que adquieren acciones de compañías mineras.La compra de lingotes, que es más usual en países como Alemania y Suiza, es una vía más adecuada que las joyas cuando los fines sean meramente de inversión. De diverso tamaño (desde cinco gramos a un kilo), lo más usual es depositarlos en una entidad bancaria. Una característica que marca los lingotes garantizados es que en ellos figura al cifra 999,9 que fija la pureza del metal.Los fondos que invierten en empresas mineras suelen cotizar muy influidas por el oro, aunque también pesa en su evolución la situación de las empresas. Merrill Lynch y Société Générale son algunas de las entidades que ofrecen este tipo de activos a los accionistas. La estrategia de los gestores de estos fondos no se basa exclusivamente en la evolución del dólar o del metal, sino que asimismo tienen en cuenta para hacer o deshacer posiciones otros factores, desde los geoestratégicos a la situación de otras monedas, como el rand sudafricano.Y un problema que los gestores tienen en perspectiva es los escasos hallazgos de nuevas minas y la escasez de oro que ya se detecta en los yacimientos más antiguos. Pero, como para otras actividades, los expertos están a la espera de la explotación de minas de China, en donde están las mayores reservas.

Atentos a

Las valoraciones de los títulos. Mejor valores a precios asequibles.La diversificación es necesaria tanto geográfica como sectorial para elaborar una cartera de corte defensivo.Apostar por valores muy sólidos y que ofrezcan altas rentabilidades por dividendo.El riesgo financiero de la compañía. No invertir en las muy endeudadas, expuestas a la subida de tipos.

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