Sanjay Kumar

'Menores márgenes en el software invitan a fusiones'

Su primera labor en Computer Associates como sustituto

de su fundador, Charles Wang, ha sido apagar el fuego de un escándalo contable. Ahora cumple un año de gestión y trata

de consolidar el modelo de tecnología a la carta para empresas

El pasado 27 de agosto se celebró la junta de accionistas de Computer Associates (CA), una de las mayores compañías de software del mundo. En 25 años era la primera vez que no estaba Charles Wang, su fundador y ex presidente, tras su abrupta salida en noviembre de 2002 tras explotar un escándalo contable del que quedan flecos pendientes. Su lugar lo ocupó Sanjay Kumar, quien, para agradable sorpresa de los accionistas, se pasó una hora estrechando manos y hablando con ellos. Kumar, nacido en Colombo (Sri Lanka) en 1962, país del que salió con su familia a los 14 años, es un hombre cercano al que le gusta hablar y enumerar argumentos para convencer a su interlocutor de sus puntos de vista. Defiende innovaciones en las que su compañía trabaja. Entre ellas figura la informática a la carta, como si fuera un servicio del mismo carácter del que facilitan las empresas del agua o de la luz.

El primer directivo de Computer Associates llegó a la empresa en 1987 desde el puesto de director de desarrollo de software de una de las empresas que adquirió Wang. En noviembre cumplirá un año al frente de la presidencia y como consejero delegado.

Pregunta. Los últimos años están siendo duros para el sector de las tecnologías de la información. ¿Cómo le va en esta atmósfera a CA?

'Resulta irónico que la gente quiera comprar barato y proteste porque se desplaza el trabajo a países emergentes'

Respuesta. Han sido duros para todo el mundo. Las dificultades económicas son como la gravedad y nadie puede desafiar la gravedad. En nuestro caso, aunque no sentimos la fuerza de la gravedad tanto como el resto, la sufrimos también. De todos modos, lo estamos haciendo un poquito mejor que los competidores, en lo que influye el modelo de negocio que instauramos hace unos años y los productos que vendemos. La combinación de ambos nos permite estar mejor que el resto. No puedo quejarme, pero espero que veamos una recuperación económica al final de este año o comienzos del siguiente.

P. ¿Cuál es la ventaja competitiva de su modelo?

R. Hace dos años y medio vivimos un gran cambio. Venderíamos software a nuestros clientes de una forma mas flexible. La mayoría de las empresas venden con contratos de larga duración. Muchos años y muchos dólares, pero a muchos clientes esto les pone muy nerviosos. Cuando la burbuja explotó pensamos que debíamos plantearnos cómo hacíamos las cosas y por ello planteamos vender licencias de software por un corto tiempo, un mes o tres años. Fue un cambio radical en el sector, es como una suscripción. Para nosotros supuso una evolución importante porque cambió nuestro modelo de contabilidad, ya que no reconocemos los ingresos trimestre a trimestre, sino mensualmente. Con todo, esta estrategia nos hace mucho mas flexibles que otras compañías del sector.

P. ¿Les ha seguido alguien en este tipo de aproximación al mercado?

R. Hay quienes lo tratarán de instaurar poco a poco. Nosotros cambiamos todo de golpe y dos años después está resultando muy satisfactorio. Queremos que sea una plataforma para hacer otras cosas, más formas innovadoras de atacar el mercado. Tenemos mucho trabajo.

P. 2002 fue un ejercicio complicado para CA por la crisis interna y la salida del presidente Charles Wang. ¿Cómo ha sido este año en este sentido?

R. Mucho más estable. Contamos con menos distracciones. Aún debemos mejorar y resolver algunas cosas, pero lo hemos pasado mejor que el año pasado.

P. ¿Los problemas derivados de la investigación contable han interferido en la marcha normal de la empresa?

R. Mucho. Aunque pocas personas han sido relacionadas con los problemas ha habido que explicar a los clientes qué ha pasado y los competidores tratan de usarlo en nuestra contra. La otra distracción es que hay que buscar documentos y eso implica a mucha gente y resta productividad. Hemos de poder pasar página y concentrarnos en el presente y futuro de la empresa.

P. Dice tener confianza en la mejora de la economía. ¿Hasta qué punto empresas de software como la suya podrán recuperar el terreno perdido? ¿Volverán los buenos tiempos?

R. Sí, pero no como lo vimos a finales de los años noventa. Habrá una recuperación y la inversión en tecnología mejorará. Sin embargo, no creo que los clientes vuelvan a comprar tecnología como lo hicieron entonces. Serán más conservadores. A las grandes compañías les irá bien, pero se está dando un proceso de consolidación en nuestra industria y habrá muchos cambios. En cuanto a las firmas más pequeñas, su futuro depende en gran parte de su capacidad de innovación. Quizá sean las medianas las que tengan que superar momentos difíciles. La recuperación motivará que los clientes gasten un poco más, pero creo que el hecho de que nos vaya mejor pasa por la consolidación.

P. ¿Va a participar CA de esta consolidación?

R. No podemos anunciar un no rotundo, pero en los noventa hicimos muchas compras. æpermil;ramos los líderes con bastante margen y creo que obtuvimos el tamaño que necesitábamos. Comparado con todo el proceso de consolidación que debe producirse en esta industria, estimo que no participaremos tanto. Quizás alguna pequeña cosa o algo que consideremos muy estratégico.

P. Un síntoma de cambio en esta industria son las opas hostiles, como la de Oracle sobre Peoplesoft...

R. Reitero que el sector debe consolidarse. Todas las industrias se han consolidado y nos pasará a nosotros por muchas razones: búsqueda de economías de escala, por posición competitiva, cuotas de mercado, entre otras. Está claro que unos acuerdos serán amistosos y otros no. Es un signo de que la industria madura. Respecto al caso de Oracle, veremos más operaciones así en el futuro. Fíjese lo que ha pasado con la automoción: había muchas marcas y ahora hay unas cinco grandes; incluso las pequeñas tiene relaciones con las más grandes.

P. Siguiendo con las comparaciones, le debe preocupar analizar en otros sectores puntos como el de los márgenes. ¿Puede vivir su industria con márgenes como los de las automovilísticas?

R. Los nuestros también están bajando y tenemos que sobrevivir con esa realidad. Menores márgenes en el software invitan a fusiones y a que se contrate más trabajadores en el extranjero.

P. ¿Puede mantener su nivel de inversión en I+D con bajos márgenes?

R. Las empresas tienen que hacer dinero, pero el cuánto dependerá de la industria, de los clientes y de cómo diseñemos. A pesar de todo, siempre hay espacio para la innovación. Nosotros invertimos más que nunca en I+D, concretamente el 20% de nuestros ingresos, y seguiremos con ello. Es cierto que con el tiempo tendemos a reducir esa aportación, porque hay una tremenda presión en los costes, motivada porque los consumidores quieren precios bajos. Es un ciclo. No sé cuál es la tendencia que seguirá nuestro sector, pero tenemos que aprender mucho de otras industrias que han estado ya en el proceso de maduración que nosotros sólo hemos empezado. El del software es un negocio muy nuevo, apenas tiene 30 años.

P. Desplazar contratos y personal cualificado a países emergentes está abriendo polémica en EE UU.

R. Para nosotros no es nuevo porque desarrollamos software en todo el mundo desde hace años. En la actualidad hay una tendencia de incremento de este fenómeno, pero no sólo afecta a nuestro negocio. La tendencia seguirá, porque, como he indicado anteriormente, los clientes quieren precios baratos y presionan para que los bajemos. Si uno de nosotros lo hace porque ha rebajado sus costes laborales al desplazarse a otro país, todo el mundo tiene que seguirle. No hay otra opción. Es irónico que la gente proteste porque se desplazan puestos de trabajo y luego quiera comprar barato.