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Recuperación

Las Bolsas mundiales registran la peor etapa bajista desde la crisis de los setenta

El índice S&P 500 de la Bolsa de Nueva York ha perdido un 47% desde el máximo de marzo de 2000. El Ibex se ha dejado un 54% desde que alcanzó el nivel más alto de su historia, en marzo de 2000. Hay que remontarse a la crisis de los años setenta para encontrar un mercado bajista (bear market) de prolongación y magnitud similares.

Entonces, las pérdidas para los países del G-7 estuvieron entre el 33% y el 53%, con EE UU, Francia e Italia a la cabeza de las caídas, según un informe del economista Philip Davis publicado por el Instituto Nacional de Estudios Económicos (NIESR) de Londres. La crisis estuvo desencadenada por el fuerte aumento del petróleo, que se multiplicó por 10.

En términos reales, el descenso fue más acusado, debido a las fuertes presiones de precios en aquel momento. El mercado estadounidense perdió un 56% y el británico, un 77%, una vez descontado el efecto de la inflación.

Estos datos se aproximan a las pérdidas que han seguido a la burbuja tecnológica. Según Datastream, la caída desde 2000 en términos reales está entre el 50% y el 60% en las principales Bolsas.

El declive actual supera incluso al del crash de octubre de 1987, cuando el Dow Jones bajó un 22,61% en un día. A pesar del desplome, el índice cerró el año en positivo y las ganancias se mantuvieron en los dos ejercicios siguientes.

Algunas voces, las más optimistas, argumentan que las fuertes pérdidas registradas en los tres últimos años, en comparación con las de 1973-1974, son un signo de que se ha superado el mercado bajista. Otros expertos, la mayoría, cuestionan una afirmación tan categórica y advierten que la recuperación será lenta, tal y como ya ocurrió en 1973. El factor de incertidumbre bélica podría retrasar la mejora aún más.

En la crisis de los setenta 'la recuperación de los precios de 1974 en términos nominales fue rápida en Alemania, sólo fueron necesarios 18 meses. En otros países, se requirió seis o siete años' según el informe del NIESR.

Si se descuenta el efecto de la inflación, la mejora fue mucho más tardía. 'Los países que alcanzaron antes los niveles previos a 1972 fueron Alemania y Japón, economías dinámicas en aquel momento, y no lo hicieron hasta 1985. Estados Unidos recuperó la cota de 1972 en términos reales en 1993'.

Entonces, ¿cuánto tiempo será necesario para recuperar los niveles anteriores a la crisis de ahora? Los expertos no tienen una respuesta clara.

'La sobrevaloración de las acciones es la principal causa de la crisis. Y las cifras no dan indicios de que se haya corregido este desequilibrio', indica un experto.

Eric Lonergan, de Cazenove, calculó recientemente los precios de las acciones sobre los beneficios, utilizando una estimación de la tendencia de las ganancias en términos reales. El PER de EE UU ha caído hasta 17, que coincide con la media registrada entre 1990 y 1995. Pese a todo se mantiene por encima de la de otros mercados bajistas, como el de 1974 y 1982, cuando el PER de la Bolsa de Nueva York cayó por debajo de ocho. Un indicio, a juicio de los analistas, de que la corrección podría continuar.

'El mercado bajista actual todavía está en proceso, por lo que muchos de los datos anteriores no pueden extrapolarse' explica Philip Davis.

En ABN Amro tampoco tienen claro que se hayan dejado atrás las pérdidas. 'La ruleta de casino no tiene memoria histórica, no puede discernir si le toca el turno al rojo o al negro. De la misma forma, el mercado se decanta entre pérdidas y ganancias (...) ¿Podemos considerar que las posibilidades de otro año de pérdidas son bajas? Pese a de las tres caídas anuales consecutivas, el mercado sigue sin tener memoria alguna, y la continuación de la tendencia es tan probable como un cambio de dirección', explican desde esta firma.

El modelo de valoración de la Reserva Federal, a contracorriente

En 1999, el modelo de valoración de acciones de la Reserva Federal indicaba que los mercados estaban caros. Al inicio de 2000, la herramienta reflejaba que las Bolsas estaban sobrevaloradas en un 60%. En la actualidad, este mismo modelo indica que las acciones están un 40% por debajo de su valor adecuado.'Nadie creía al modelo cuando decía que las acciones estaban sobrevaloradas y nadie lo cree ahora. Las estimaciones dependen del cristal con que se miren', comenta un experto. El modelo que maneja la Reserva compara los bonos del Tesoro a 10 años con el S&P 500, con el objetivo de que las rentabilidades esperadas de ambos activos deben ser más o menos las mismas, según un informe publicado por la CNN. La rentabilidad de los títulos de deuda pública no entraña dificultades, ya que se utiliza como referente el interés que obtendrían los inversores si mantuvieran los títulos hasta el vencimiento. Más ambigüedad hay en la previsión del rendimiento de las acciones. El banco utiliza como referencia la 'rentabilidad de los beneficios', es decir, ganancias esperadas divididas por el precio, al revés del PER. Los títulos del Tesoro a 10 años ofrecen un interés cercano al 3,9%. Esto supone que el S&P 500 debería tener un PER de 26,5 veces, cuando, según First Call, cotiza a 15 veces. Más extremo sería el caso japonés. Por efecto de la deflación, los bonos a 10 años tienen un rendimiento del 0,8%. Según el modelo de la Reserva, esto supondría que el mercado tendría un PER de 125, lo que llevaría el Nikkei, actualmente en torno a 8.600 puntos, hasta los 23.400. Varios factores provocan el desequilibrio. La sobrevaloración de la renta fija, cuya rentabilidad se encuentra en el mínimo de más de 40 años. Y, en segundo lugar, la dificultad para evaluar beneficios futuros, dado que las estimaciones de los analistas, a tenor de las últimas alertas de menores ganancias, pueden estar sobrevaloradas.

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