TPA

Bush afirma que la autoridad comercial que hoy vota el Senado reducirá la tensión con la UE

El presidente de EE UU, George Bush, inició ayer su viaje a Europa convencido de que si obtiene la autoridad para la promoción comercial (TPA, por sus siglas en inglés, antes fast track), con la que puede negociar acuerdos comerciales por la vía rápida, sus aliados europeos recibirían un 'fuerte y positivo mensaje' del compromiso de Washington con el libre comercio. Horas después el Senado anunció que será hoy cuando vote la TPA, lo que condicionará en buena medida el futuro de la ronda comercial y los proyectos de asociación regional como el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Pese a las buenas palabras de Bush, las críticas en el lado europeo se endurecieron ayer considerablemente. El comisario de Comercio, Pascal Lamy, calificó a Bush como un 'generoso proteccionista' que incurre en la 'paradoja' de querer construir una coalición mundial contra el terrorismo y de golpear al mismo tiempo a sus socios con medidas proteccionistas, llevado por motivos electorales.

El viceministro de Finanzas alemán, Caio Koch-Weser, aseguró poco antes de la visita de Bush que la 'injusta' política comercial estadounidense supone una seria amenaza para la recuperación de la economía global.