Las claves: supermercados más prácticos, para hacer la compra al completo y rápido
En otros tiempos, ir al mercado era parte clave de la rutina diaria


En otros tiempos, en los que las mujeres se dedicaban a las tareas del hogar, ir al mercado era parte clave de la rutina diaria, y buscar el mejor puesto y conocer al pescadero o al carnicero era fundamental. Con el tiempo, los supermercados fueron simplificando esa tarea, mientras las féminas se incorporaban al trabajo remunerado y las labores caseras iban recluyéndose a los rincones de la jornada. Los puestos de carne o pescado atendidos por personas son un legado de aquella época, pero también están en peligro de extinción: Mercadona está prescindiendo de ellos en sus tiendas de formato T9, en beneficio de las cámaras de autoservicio con bandejas preparadas. Es uno de los factores que está ayudando a seguir creciendo a la cadena de Juan Roig, que, como Lidl, está captando el mercado que pierden los híper, quizá también demasiado grandes para estos tiempos de compras apresuradas y prácticas. Mientras, las marcas blancas siguen al alza: aparte de sus normalmente asequibles precios, ayudan también a ir más rápido y a no tener que pensar y hacer cuentas. Al menos, esperemos que las comidas se hagan a un ritmo más pausado, para digerirlas bien.
Mercedes encarna los grandes males del sector
Mercedes sufre la tormenta perfecta de todos los males que acosan al sector del automóvil europeo. La firma alemana presentó ayer sus resultados, en los que su beneficio se desplomó nada menos que un 49%. Sus dolencias son un sufrimiento común: golpeada por los aranceles, sus volúmenes de ventas han caído, especialmente en China. Allí mandan cada vez más las marcas locales, y el prestigio que otorga poseer un buen coche premium alemán ya no es el de antes. O, al menos, los ciudadanos más acaudalados del gigante asiático no están tan dispuestos a pagarlo como en otros tiempos más boyantes.
Urbaser, un negocio poco glamuroso pero muy atractivo
El atractivo de un negocio no se basa en su apariencia, ni siquiera en su supuesta complejidad, sino en sus cuentas de resultados, actuales y esperadas. Ni más, ni menos. Por eso, la firma española de servicios Urbaser, especializada en gestión de residuos, fue vendida en 2016 por unos 1.200 millones de euros; cinco años después por 3.450 millones y, ahora, por 5.600 millones. Los fondos Blackstone y EQT han adquirido la empresa española, que llevaba en venta desde 2024 y que había atraído el interés de todas las firmas del sector. La gestión de residuos puede no tener la mejor de las imágenes –que se lo digan a Tony Soprano, que siempre se quejaba de los prejuicios en torno al negocio–, pero sus números y el interés por ellos la avalan.
La frase
El trabajo de oficina, en el que se está sentado frente a un ordenador, ya sea como abogado, contable, gestor de proyectos o comercial, se automatizará por completo mediante inteligencia artificial en los próximos 12 a 18 mesesMustafa Suleyman, jefe de IA de Microsoft
El lujo y el margen no siempre van de la mano
Resulta poco cosmético que un dueño de un restaurante de éxito que cobra a 200 euros diga que su negocio no es especialmente rentable, pero no por ello es menos cierto. La alta cocina es lo que en la jerga se conoce como un sector muy intensivo en capital –que cuesta una barbaridad mantenerlo– y en ello insiste Ferrán Adriá en un libro presentado ayer. El dueño del mítico El Bulli ya avisaba hace 10 años que perdía medio millón al año con su restaurante. Lo compensaba, eso sí, con otros negocios derivados de la fama, como la consultoría. Los estrellados chefs españoles se quejan de que en otros países los menús de restaurantes equivalentes son mucho más caros y la gente está dispuesta a pagarlo. También es verdad que, por 40 euros, en Londres no se come como en Madrid.