Las claves: Claude replantea el valor de los servicios empresariales más cualificados
Los efectos en la productividad de las empresas pueden ser enormes, pero eso seguramente irá en proporción a la pérdida de valor de su trabajo


Las sucesivas revoluciones tecnológicas han ido permitiendo sustituir a los humanos por máquinas capaces de hacer tareas repetitivas y no especialmente creativas. La novedad ahora es que están reemplazando tareas intelectuales consideradas muy cualificadas, como los servicios jurídicos. Es el caso de Claude, la inteligencia artificial de Anthropic, que, en la línea de varias apuestas de Alphabet, tiende a enfocarse en problemas concretos con un enfoque frío y escueto, en vez de intentar imitar la palabrería humana, que es el empalogoso estilo de ChatGPT. Por eso, Claude resulta mucho más interesante para el mundo corporativo, y la IA de OpenAI se parece cada vez más a un entretenimiento sofisticado.
Los efectos en la productividad de las empresas de ciertos sectores pueden ser enormes, pero eso seguramente irá en proporción a la pérdida de valor de su trabajo. KPMG, por ejemplo, quiere pagar menos a su auditora, un reconocimiento tácito de que parte de su propio trabajo debe someterse a una recalibración del mercado.
La banca y las tecnológicas afrontan la maldición del campeón
En tres de los últimos cuatro mundiales de fútbol el vigente campeón no pasó de fase de grupos. La última selección que fue capaz de levantar el mítico trofeo dorado dos ediciones consecutivas fue Brasil en 1962. Es lo que en la jerga futbolística se llama la maldición del campeón y que las tecnológicas han sabido limitar al campo de fútbol en los últimos ejercicios. Hasta, quizá, este año: las big tech y los bancos, grandes campeones de los mercados el año pasado avanzan con pies de plomo este, contenidos por el viejo axioma de que nada puede subir para siempre. Excepto, quizá, el oro.
Oliu entra en política para opinar del grave problema de la vivienda
El presidente del Sabadell, Josep Oliu, decidió ayer entrar en política, con críticas muy directas a las políticas de vivienda “de izquierdas” que han intervenido últimamente en el mercado, sobre todo en el del alquiler. Que hay un problema de oferta, como dijo el propio Oliu, no lo discute casi nadie (aunque tampoco se toman medidas para remediarlo). Que el efecto de la regulación de los alquileres sea perjudicial, como él afirma, no es tan evidente, pero no se observa en todo caso un impacto netamente positivo. El propio Gobierno está dando marcha atrás en su postura, y ha aceptado que los pequeños propietarios no estén en desigualdad de condiciones respecto a los inquilinos vulnerables. Que un banquero haya optado por pronunciarse de forma tan clara refleja la magnitud del problema.
La frase
Ya no podremos comercializar el gas natural licuado de Yamal en Europa, y quizá tampoco fuera de Europa.La prohibición de EE UU y la UE a las importaciones de gas ruso ¿se aplicará también a cualquier empresa europea que realice cualquier tipo de negocio con Rusia?Patrick Pouyanné, CEO de TotalEnergies
La fecha de cumpleaños de mamá afronta su extinción como contraseña
Pensar una nueva contraseña para cada uno de los numerosos servicios que la requieren es un auténtico dolor de cabeza para muchos ciudadanos. Por ello no son pocos los que, a despecho de su seguridad, acaban no solo reutilizando la misma clave, sino que usan una fácil de adivinar para cualquiera que tenga acceso a cuatro datos básicos de la potencial víctima. La alternativa que se impone ahora, más segura –menos farragosa–, es la de los passkeys, credenciales que utilizan criptografía y que evitan al usuario tener que recordar sus contraseñas. Porque poner de clave el nombre y fecha de nacimiento de su madre es un gesto bonito, pero más lo es llamarla siempre que se pueda. Para lo otro, mejor usar sistemas más seguros.