La tormenta perfecta del automóvil azota a Mercedes-Benz: su beneficio se desplomó un 49% en 2025
La automovilística prémium alemana sufrió el impacto de los aranceles y la caída de volúmenes, sobre todo en China, donde cada vez mandan más las marcas locales


El beneficio neto de la automovilística alemana Mercedes-Benz se desplomó un 49% en 2025, según ha informado la compañía este jueves, hasta los 5.331 millones de euros. La compañía, que redujo su facturación un 9,2%, hasta las 132.214 millones, achacó sus malos resultados al pésimo momento que vive el conjunto del sector por los aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump, que afectó especialmente a la industria alemana, y la dura competencia con las marcas chinas, sobre todo en el ámbito local. Allí, durante años, los grandes fabricantes germanos han dominado el mercado, pero las tornas han cambiado con el paso del vehículo de combustión al eléctrico.
Las ganancias antes de impuestos e intereses fue de 5.820 millones, un 57,2% menos, mientras que las entregas mundiales de la compañías cayeron en sus dos divisiones: la de furgonetas matriculó un 11,5% menos de unidades, hasta las 359.136; mientras que la de coches vendió 1,801 millones unidades, un 9,2% menos que el ejercicio precedente.
“En un entorno de mercado dinámico, nuestros resultados financieros se mantuvieron dentro de nuestras previsiones, gracias a nuestro firme enfoque en la eficiencia, la velocidad y la flexibilidad. Ahora estamos listos para 2026: el lanzamiento de más de 40 nuevos modelos en tan solo tres años continúa a un ritmo aún mayor. La fuerte demanda de nuestros nuevos CLA, GLC o Clase S demuestra el entusiasmo de nuestros clientes por nuestros nuevos modelos. Avanzamos con una estrategia clara y una cartera de productos muy competitiva”, ha querido destacar el presidente del consejo de administración de Mercedes-Benz, Ola Källenius, que a su vez es el presidente de la patronal europea de automovilísticas, ACEA.
La compañía ha destacado que 2025 lo comenzó con el nuevo CLA (fue galardonado como coche del año en Europa) y lo cerró con la presentación del nuevo GLB, así como el nuevo GLC, un modelo clave para Mercedes-Benz. Por su parte, en el ámbito de los vehículos eléctricos, la compañía redujo sus ventas un 8,8% en la rama de turismos, hasta los 168.823 coches; pero se ha disparado en el ámbito de las furgonetas, con un crecimiento del 46%, hasta las 28.488 unidades. En este campo, Mercedes-Benz comenzará este año la producción en Vitoria de sus nuevas furgonetas eléctricas basadas en la plataforma VAN.EA. La planta vasca sufrió una bajada sensible de su nivel de producción en los dos últimos años por las obras necesarias para instalar la nueva plataforma y por la renovación de la Vito y la Clase V.
Los malos resultados de Mercedes-Benz van en línea con el del resto del automóvil tradicional europeo, estadounidense y asiático (incluso las marcas chinas sufren para intentar cumplir con las expectativas del mercado). El gigante Ford, por ejemplo, registró unas abultadas pérdidas por valor de 8.182 millones de dólares (6.891 millones de euros al cambio actual) el año pasado por la costosa cancelación de parte de su programa de inversiones en vehículos eléctricos. Solo en el cuarto trimestre de 2025, Ford sufrió una pérdida neta de 11.100 millones de dólares (9.349 millones de euros), tras las amortizaciones de casi 20.000 millones de dólares para dar un giro radical en su estrategia de vehículos eléctricos.
Se prevé que el resto de grandes automovilísticas registren también caídas sensibles de beneficios en las próximas semanas en las que habrá un goteo constante de presentación de resultados. Algunas como la francesa Renault publicarán cuantiosas pérdidas, aunque en su caso se debe a la modificación en cómo contabiliza en sus propias cuentas su participación en Nissan, un movimiento que le ha obligado a reflejar un impacto negativo de 9.300 millones de euros.