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Las familias mueven 50.000 millones a depósitos a plazo hasta noviembre, el mayor repunte desde 2008

Las empresas, que trasladan otros 28.000 millones, y los hogares buscan rentabilizar sus ahorros para protegerse del incremento de costes generalizados

Evolución de los depósitos bancarios totales y a plazo
Carlos Cortinas Cano
Hugo Gutiérrez

Las familias buscan alternativas para poner a trabajar sus ahorros y recibir una retribución con la que capear, al menos en parte, el zarpazo de la inflación. Una de las opciones de las que han tirado han sido los tradicionales depósitos a plazo de la banca, denostados por el sector que recomienda otro tipo de inversión más atractiva. En concreto, los hogares han movido 51.126 millones a estos productos desde inicio de año hasta final de noviembre, según publicó este jueves el Banco de España. Esto es, la mayor cantidad registrada en la serie histórica desde 2008, cuando las familias aumentaron su saldo a plazo en casi 74.000 millones. En lo que va de año, el repunte es del 80%, hasta los 115.870 millones a cierre de noviembre.

En las sociedades no financieras la tendencia es muy similar. En su caso, los depósitos a plazo se han incrementado en 27.920 millones de euros, el mayor avance registrado en la serie histórica del supervisor, que comienza a dar cifras mensuales en 2003. Esto supone duplicar el saldo acumulado respecto a final de diciembre, al llegar casi a los 56.000 millones. “La banca ha aumentado en mayor medida la retribución de los depósitos de las compañías en comparación con las familias”, explica Joaquín Maudos, director adjunto del IVIE y catedrático de la Universidad de Valencia.

Si se agregan ambos guarismos, la estadística arroja una tendencia clara marcada en los últimos meses: existe una retirada récord de depósitos, centrado en las cuentas a la vista, mientras que los productos a plazo recuperan atractivo tras las subidas de tipos de interés marcadas por el Banco Central Europeo (BCE) desde julio del año pasado. En estos momentos, el precio del dinero se sitúa en el 4,5%, aunque el mercado prevé que comiencen las bajadas a partir de marzo.

Sobre el retroceso del volumen total en depósitos —a plazo y cuentas a la vista—, entre enero y noviembre también ha sido de récord y 2023 apunta a histórico. En los 11 primeros meses del ejercicio, familias y empresas han retirado 29.706 millones, la mayor caída anotada en ese periodo del año en la serie histórica. En concreto, supera por poco los 28.923 millones que salieron en el mismo tiempo de 2011 que fijaba el máximo anterior.

En las familias, la retirada hasta noviembre fue de 22.507 millones. Esto es el resultado de un fuerte desplome de las cantidades que tienen en cuentas a la vista (-73.675 millones) y del avance ya citado del dinero depositado a plazo en busca de algo de rentabilidad. Algo similar ocurre con las empresas. Entre enero y noviembre redujeron sus depósitos bancarios en 7.199 millones. Para llegar a esta cifra, los 35.217 millones que cayó el acumulado en cuentas a la vista y con preaviso se contrarrestan en parte con los 27.920 millones de avance de los depósitos a plazo.

Según los últimos datos disponibles en el BCE, del pasado octubre, la banca en España ofrecía un 2,43% de remuneración por el ahorro de las familias en depósitos de hasta un año, muy por debajo del 3,8% que se retribuía en Italia o del 3,73% de Francia, y lejos del 3,27% de media de la zona euro. La brecha entre España y Europa es menor en la retribución ofrecida a las empresas: la banca nacional se situó en octubre en el 3,49%, muy cerca del 3,69% de la eurozona, aunque también algo alejado del 4,01% de Francia.

La tendencia en estos movimientos de las empresas y de los hogares se explica por varios motivos principales: el uso que se ha realizado del ahorro para mantener el poder adquisitivo (en las familias) o las necesidades diarias (en las compañías) ante la espiral alcista de precios. Así como un repunte de la amortización de préstamos para contener el alza del coste financiero. “El impacto que tiene la subida de tipos en los préstamos en los colectivos más endeudados incentiva cancelar principal para ahorrar intereses”, zanja Maudos. Hasta septiembre, según el BCE, las amortizaciones anticipadas habían crecido en España un 20%.

A estos dos anteriores hay que añadir un tercer pilar ya citado: la búsqueda de rentabilidad por el ahorro. Además de los depósitos a plazo, las familias han tirado de otras alternativas como los fondos de inversión y las letras del Tesoro. En el primero de los productos, según los datos de VDOS, las gestoras han captado en lo que va de ejercicio 38.716 millones de euros en instituciones de inversión colectiva de renta fija, garantizados o de mercados monetarios. Mientras que en las letras del Tesoro, los hogares han dedicado a su compra hasta final de octubre 22.893 millones de euros, según los últimos datos disponibles del Banco de España.

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Sobre la firma

Hugo Gutiérrez
Es periodista de la sección de Economía, especializado en banca. Antes escribió sobre turismo, distribución y gran consumo. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS tras pasar por el diario gaditano Europa Sur. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla, Máster de periodismo de EL PAÍS y Especialista en información económica de la UIMP.
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