Ir al contenido
_
_
_
_

‘Small caps’: ¿la próxima oportunidad de la renta variable?

Las valoraciones atractivas y las mejores perspectivas de beneficios reavivan el interés por las firmas de menor tamaño. La inclinación hacia estas sociedades convive con riesgos ligados a su inferior liquidez, su volatilidad y su mayor sensibilidad al entorno económico

Yamada Taro (Getty Images)

Tras años de dominio de las grandes cotizadas, las pequeñas y medianas compañías vuelven a captar la atención de los inversores. Sus valoraciones y el potencial de crecimiento de sus beneficios alimentan las expectativas, aunque las dudas sobre los tipos de interés y la economía mantienen abierto el debate: ¿estamos ante un cambio de ciclo o una oportunidad puntual?

Históricamente, las empresas small caps han cotizado con una prima de valoración frente a las grandes o large caps, debido a su mayor posibilidad de ganancia. Sin embargo, esa prima se ha evaporado en los últimos años. Cristina Matti, directora de renta variable europea de small y mid cap en Amundi, explica que estas “se han comportado peor que el mercado, ya que unos tipos de interés más altos y las dudas sobre el desarrollo doméstico en Europa han lastrado a esta clase de activo”.

A ello se suma el rally de las megacompañías. El resultado es que las pequeñas cotizan en mínimos históricos de valoración frente a las grandes, “un punto de entrada potencialmente atractivo a esta clase de activo”, considera.

La evolución reciente ilustra tanto su capacidad como su sensibilidad al entorno económico. En el segundo trimestre de 2026, el Russell 2000 –índice de referencia de las small caps estadounidenses– ganó aproximadamente un 22%, frente al 15% del S&P 500. La tendencia se invirtió en el tercer trimestre, cuando, según JP Morgan AM, el aumento de los tipos de interés y del petróleo presionó más a las pequeñas, cíclicas y sensibles a los tipos. La gestora considera que ambos segmentos “ofrecen exposiciones complementarias entre sí, en lugar de ser asignaciones mutuamente excluyentes”.

Las perspectivas de resultados también alimentan el interés por las compañías de menor tamaño. Según los cálculos de Vanguard, basados en datos de Bloomberg, “la mejora de las previsiones de beneficios frente al pasado reciente es más pronunciada en las compañías de pequeña capitalización, de valor y de mercados emergentes, y más moderada en las empresas estadounidenses de crecimiento y las siete magníficas”, resume Pablo Bernal, responsable de la gestora en España.

En Estados Unidos, las previsiones para 2027 refuerzan esta tesis. Robert Kaynor, responsable de renta variable de pequeña y mediana capitalización estadounidense de Schroders, señala que “se espera que los beneficios de las small caps crezcan más rápido que el S&P 500 en su conjunto y, durante parte del próximo año, incluso superen las perspectivas de crecimiento que actualmente se prevén para muchas compañías de gran capitalización relacionadas con la inteligencia artificial”, detalla.

¿Cambio de ciclo?

Pero las valoraciones atractivas y las mejores perspectivas de beneficios no garantizan por sí solas un relevo duradero en el liderazgo bursátil. En palabras de Pablo Bernal, “es pronto para hablar de un cambio de ciclo duradero: más que un relevo en el liderazgo, vemos una ampliación de las oportunidades”. Fernando Fernández-Bravo, jefe de distribución de activos de Invesco en Iberia, comparte esta visión: “La relación entre las grandes y las small & mid caps está empezando a ser más equilibrada, pero no parece todavía un cambio de liderazgo lineal ni generalizado”.

Magallanes Value Investors, en cambio, contempla un posible cambio de ciclo estructural. La gestora de Iván Martín cree que la normalización de las condiciones financieras, macroeconómicas y geopolíticas favorecería a las pequeñas. “Pueden convertirse en una de las clases de activos más atractivas de los próximos años y recuperar un lugar destacado en las carteras de los inversores”, aseguran. A su juicio, las valoraciones bajas y unos fundamentales sólidos ofrecen “una oportunidad de inversión difícil de encontrar en otros segmentos del mercado, especialmente entre las microcaps europeas”.

Scott Woods, gestor del CT (Lux) Global Small Cap Fund, también destaca el atractivo relativo de estas empresas tras años de concentración de las ganancias. “Después de varios años en los que las compañías más grandes han mostrado mejores rentabilidades relativas y en los que los retornos se han concentrado en unas pocas, existe la sensación de que hay una sólida oportunidad de valoración entre las firmas pequeñas y medianas, en comparación con sus homólogas de gran capitalización”, recalca.

Con la lupa puesta en diferentes regiones

Estados Unidos. Robert Kaynor, responsable de renta variable de pequeña y mediana capitalización de EE UU de Schroders, observa en ese mercado oportunidades atractivas en diferentes esferas, “desde empresas que participan en el gasto en inversión de capital de centros de datos hasta compañías del sector sanitario, pasando por constructoras de viviendas prefabricadas asequibles y compañías industriales que participan en la relocalización de las plantas y la producción”.

Europa. En el caso de las small caps europeas, Pablo Bernal, responsable de Vanguard en España, cree que, aunque Europa se percibe sobre todo desde una óptica value, “sus compañías más pequeñas han registrado históricamente un mayor crecimiento del capital a largo plazo, apoyado en unos fundamentales que crecen más rápido y en ingresos más ligados al mercado interno, aunque con mayor volatilidad”. Fernando Fernández-Bravo, jefe de distribución activa en Iberia de Invesco, opina que Europa, probablemente, presenta la combinación más clara de valoración, infraponderación en las carteras y potencial de revalorización. Dentro de la región, “nuestras mayores sobreponderaciones se registran en Suecia, Alemania y Finlandia, mientras que infraponderamos en nuestras carteras Reino Unido, Francia y Noruega”.

Otros mercados. Giles Worthington, responsable de renta variable de Mediolanum International Funds (MIFL), considera que “las pequeñas y medianas capitalizaciones europeas, británicas y japonesas ofrecen actualmente el mayor respaldo desde el punto de vista de valoración”.

Microcaps. En Magallanes Value Investors ven atractivo en Europa y, muy especialmente, entre las microcaps industriales. “Ahí encontramos auténticas joyas empresariales, líderes en sus nichos, con negocios sólidos y productos críticos para sus clientes, pero todavía desconocidas para buena parte del mercado. Creemos que es cuestión de tiempo que los inversores descubran su verdadero valor”, dicen.

La oportunidad tampoco se limita a Estados Unidos. Juan Luis Fresneda, gestor de Horos AM, afirma que, tras analizar las compañías individualmente y valorar la relación entre rentabilidad esperada y riesgo asumido, “ahora mismo seguimos encontrando más margen de seguridad fuera de las grandes y, especialmente, más allá de EE UU”.

Santiago Mateo Yanguas, director de renta variable de CaixaBank AM, recalca el potencial de este tipo de valores para crecer desde una base más reducida y crear valor mediante adquisiciones o procesos de consolidación sectorial, así como su mayor exposición a las economías domésticas.

Sin embargo, advierte de que estas empresas también presentan menor liquidez, mayor volatilidad y más sensibilidad al deterioro económico. Por ello, defiende “un enfoque selectivo”, ya que los tipos de interés todavía elevados y las exigentes expectativas de beneficios en algunas regiones limitan las posibilidades de una recuperación generalizada.

En el mercado estadounidense, Chris Colarik, responsable de small caps de Aberdeen Investments, ve margen para un cambio de tendencia tras 15 años de dominio de las grandes cotizadas. Se apoya en los patrones históricos, unas valoraciones razonables y el descuento de las pequeñas empresas de calidad, aunque alerta de que la recuperación dependerá de la economía y de la evolución de las incertidumbres geopolíticas y fiscales.

Los riesgos

Giles Worthington, responsable de renta variable de Mediolanum International Funds (MIFL), adopta una postura más prudente. “Un ciclo amplio de buen comportamiento de las pequeñas capitalizaciones suele requerir una caída de los tipos de interés, un crédito más accesible y un consumidor sólido, y hoy ninguno de esos elementos está presente”, avisa.

El encarecimiento de la financiación, el petróleo y las necesidades de capital y deuda asociadas a la inteligencia artificial siguen condicionando al mercado. Por ello, considera que “el liderazgo del mercado solo se ampliará cuando esa presión disminuya, ya sea mediante una reducción de los tipos de interés o una bajada de los precios de la energía”.

Las pequeñas también se benefician de la expansión de la inteligencia artificial

En lo que coinciden los expertos consultados para este reportaje es en las oportunidades que abre la inteligencia artificial (IA), cuyo desarrollo impulsa inversiones millonarias en infraestructuras y genera negocio a lo largo de toda la cadena de valor necesaria para sostenerlas. En este contexto, los analistas de JP Morgan están detectando un conjunto cada vez mayor de oportunidades relacionadas con la IA entre las compañías de menor capitalización bursátil.

“Hablamos de centros de datos, semiconductores, memorias, refrigeración, fibra óptica, electrificación o generación energética. Muchas compañías small & mid cap son auténticos jugadores especializados en estos segmentos y permiten capturar estas tendencias de manera muy directa”, resalta Víctor Asensi, responsable de DPAM España y Latam, a lo que otros expertos añaden empresas de ingeniería especializada y otras infraestructuras necesarias. Por su parte, Fernando Fernández-Bravo, jefe de distribución activa en Invesco, también destaca que “el aumento exponencial de la inversión en la IA está creando oportunidades para proveedores especializados de menor tamaño. Además, en un mundo menos globalizado, las small caps tienen más flexibilidad para adaptarse a los cambios de las cadenas de suministro”.

Más allá de la tecnología, el responsable de DPAM identifica oportunidades en los sectores de tecnología de la información, industrial, salud y servicios financieros, “donde se están produciendo revisiones al alza de las expectativas de ingresos y beneficios”.

Especialmente optimista con el sector sanitario se muestra Christian Fay, gestor del fondo BNP Paribas US Small Cap, “ya que creemos que nos encontramos al inicio de un ciclo de fusiones y adquisiciones impulsado por el inminente precipicio de las patentes en los próximos tres o cinco años, en el que la industria farmacéutica perderá unos 200.000 millones de dólares (178.450 millones de euros) en ingresos debido a la competencia de los genéricos y los biosimilares”, explica.

En cuanto Santiago Mateo Yanguas, director de renta variable de CaixaBank AM, considera que “el mayor potencial reside en la identificación de compañías capaces de generar valor de forma diferencial, más que en una apuesta generalizada por la recuperación de las small y mid caps”. Entre los ámbitos que concentran su interés, cita “compañías beneficiadas por la inversión en infraestructuras, la digitalización y el aumento del gasto en defensa, así como en industriales de calidad y empresas de tecnología especializada”.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Buscar fondos y planes

_
_