_
_
_
_
_

El próspero negocio agroalimentario navarro afronta el cambio climático y la digitalización

Esta industria, que se nutre de productos del sector agrario, genera 2.200 millones de euros. Representa el 7,5% del PIB total de la comunidad foral

Interior de la fábrica de conservas The Real Green Food.
Interior de la fábrica de conservas The Real Green Food.Javier Larrea

La industria agroalimentaria en Navarra, motor fundamental de la economía regional, se erige como un pilar esencial en la diversificación y fortalecimiento de la base productiva de la comunidad foral. Según datos de la Asociación de Industrias Agroalimentarias de Navarra, La Rioja y Aragón (Alinar), este sector representa el 7,5% del valor agregado bruto (VAB), con un valor aproximado de 2.200 millones de euros.

Esta contribución se reparte entre el sector primario y el sector industrial, donde ambos juegan un importante papel para el desarrollo de esta rama del tejido productivo navarro. El primario abarca el 38% de la industria agroalimentaria, con una facturación de 830 millones de euros. Las principales producciones incluyen frutas y hortalizas, ganadería bovina y ganadería porcina. Por otro lado, el industrial constituye el 62% restante, con una facturación de 1.370 millones.

Las industrias agroalimentarias más destacadas comprenden la producción de conservas de frutas y hortalizas, la fabricación de piensos compuestos y la elaboración de productos cárnicos.

Retos y desafíos

La rama de la agroalimentación supone un 14% del PIB industrial y un 7,5% del PIB total de Navarra. Un dato sobre su fortaleza son las exportaciones. En 2022, alcanzaron los 1.326 millones de euros, un 13,2% más que el año anterior.

Las exportaciones en 2022 superaron los 1.300 millones, un 13,2% más que el año anterior

“En 2023 estamos creciendo a un ritmo del 20% y las ventas internacionales han pasado en solo cuatro años de un millón a 20 millones”, afirma Eduardo López, CEO The Real Green Food (Gutarra). El director de Bodegas Inurrieta, Tomás Antoñana, señala a las regulaciones española y europea como principales escollos a la hora de competir en los mercados internacionales. Destaca que “el sector agrícola nacional y europeo está sujeto a una legislación asfixiante que no se aplica para los agricultores extracomunitarios, lo cual deriva en una competencia desleal”.

Por otro lado, la guerra de Ucrania y el conflicto en Oriente Medio genera incertidumbre debido a la escasez de materias primas y el aumento de los precios de la energía y los materiales, según Alinar. La falta de cereales, aceites vegetales y fertilizantes provenientes de Ucrania ha afectado a la producción agrícola y ganadera, elevando los costes.

La inflación afecta a la actividad, así como la escasez de materias primas por la guerra de Ucrania

El sector también se enfrenta a una serie de desafíos que plantean interrogantes cruciales sobre su futuro, como la creciente subida del IPC. “El actual contexto está protagonizado por el cambio y la incertidumbre como nunca habíamos experimentado. La inflación que estamos sufriendo desde 2021, tanto empresas como consumidores, está afectando a nuestra actividad. Trabajamos para adaptarnos a esta coyuntura implementando planes de acción con los que centrarnos en producir vegetales de calidad, con la finalidad de alcanzar la mayor eficiencia y el menor impacto posible en el consumidor”, explica Jorge Moreno, director general de Florette.

Cadena de producción de pimientos envasados de Conservas Pedro Luis.
Cadena de producción de pimientos envasados de Conservas Pedro Luis.

Otro de los grandes retos a los que se enfrenta la industria alimentaria es el cambio climático, como resalta el CEO de Viscofan, José Antonio Canales. La situación está impactando en una amplia variedad de cultivos, poniendo a prueba la capacidad de adaptación de las empresas. “La escasez de agua, los excesos de calor y las tormentas con pedrisco hacen que la producción sufra y los rendimientos bajen. La incertidumbre que crea esta inestabilidad climática origina mucha inseguridad a la hora de programar y hacer las plantaciones. Los malos rendimientos y la cada vez mayor escasez de productos hacen que las materias primas aumenten de precio”, señala Pedro Luis Antón, director general de Conservas Pedro Luis.

Los empresarios navarros vislumbran un futuro donde la digitalización de sus actividades jugará un papel fundamental, optimizando la eficiencia y mejorando la trazabilidad de sus productos. Esto potenciará la competitividad y contribuirá a la resiliencia del sector.

Sostenibilidad e innovación

Economía circular. En el marco de su compromiso con la sostenibilidad, Florette ha desarrollado un plan específico para reducir el impacto ambiental y promover la economía circular a través de la recogida y reutilización del agua de lluvia para el riego de brotes tiernos en campos de cultivo protegido, así como para garantizar que toda la energía consumida sea 100% de origen renovable.

Nuevas tecnologías. La conservera Pedro Luis ha llevado a cabo cambios en el sistema de calefacción y la instalación de iluminación led, además de la automatización de las líneas de producción mediante variadores de frecuencia y controladores de temperatura, entre otras medidas para mitigar el impacto ambiental de sus actividades.

Reducción de emisiones. El grupo alimentario IAN aspira a una reducción de sus emisiones del 29% para 2027, un 42% para 2030 y un 90% para 2050. Planean llevar a cabo cambios en las calderas de generación de vapor, iluminación, y también en motores o variadores de velocidad en equipos.

Consulte aquí el PDF completo del Extra Navarra 2023

https://d500.epimg.net/descargables/2023/11/24/27fa2c1d4718419d28521e9770d1ac74.pdf

Sigue toda la información de Cinco Días en Facebook, X y Linkedin, o en nuestra newsletter Agenda de Cinco Días

Regístrate gratis para seguir leyendo en Cinco Días

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte

Gracias por leer Cinco Días

_
Normas
Tu comentario se publicará con nombre y apellido
Normas

Más información

Archivado En

_
_