La producción de coches en España se encamina a su tercer año consecutivo de caídas en pleno cambio al vehículo eléctrico
Las plantas nacionales prevén terminar 2026 con una bajada del 1%, en torno a las 2,25 millones de unidades


Las fábricas de coches en España se encaminan a firmar su tercer año consecutivo de caídas de producción. Según los datos revelados este martes por la patronal nacional de automovilísticas, Anfac, las plantas del país acumulan un retroceso hasta agosto del 1,8%, con 1,45 millones de vehículos ensamblados. En el periodo veraniego, las factorías españolas tuvieron un julio positivo, con un aumento del 3,3%, con 193.806 unidades; pero un agosto negativo, con su actividad cayendo un 15,5%, hasta los 59.443 vehículos.
Este momento es fruto de la adaptación de las fábricas españolas a la llegada de nuevos modelos eléctricos. Es el caso, por ejemplo, del nuevo Volkswagen ID. Cross en la planta de Landaben (Navarra), cuyo comienzo oficial de la producción se produjo el viernes. Previamente, esa misma planta había iniciado el ensamblaje del Skoda Epiq, sumándose así a la otra fábrica del grupo en España, la de Barcelona, que ya hace los Cupra Raval y Volkswagen ID. Polo eléctricos. Mercedes-Benz Vitoria también ha llevado a cabo una reconversión para instalar la plataforma VAN.EA de la que saldrán las nuevas furgonetas eléctricas de la compañía de la estrella; y Ford anunció en verano una alianza con la china Geely para revitalizar la planta de Almussafes (Valencia) en la que se harán varios modelos multienergía y eléctricos, unos vehículos que no comenzarán a salir al mercado hasta 2028. Mientras tanto, dicha fábrica solo produce el Ford Kuga, un modelo multienergía.
A toda esta conversión al eléctrico se suma, a su vez, el estancamiento de los mercados europeos, principales compradores de los vehículos made in Spain. Esto se traduce en una bajada de las exportaciones españolas de coches del 2,8% en los dos primeros cuatrimestres del año, hasta las 1,23 millones de unidades. En este contexto, Anfac prevé cerrar el año con una bajada de la producción nacional del 1% en 2025, una contracción mucho menor que la de más del 4% sufrida en el ejercicio precedente.
Por tipos de vehículos, la producción de coches eléctricos vuelve a crecer gracias a la entrada en las líneas de producción de algunos de los nuevos modelos, con una subida del 28,8% en los ocho primeros meses del año, hasta las 88.842 unidades. Los híbridos enchufables, por su parte, bajaron un 13,5%, hasta los 65.955 vehículos, lo que les otorga una cuota conjunta a los electrificados del 10,6% de la producción nacional.
“La industria española de automoción está demostrando su capacidad para transformarse sin perder el rumbo. La llegada de nuevos modelos electrificados a nuestras fábricas ya se ha empezado a reflejar, si bien estamos lejos de recuperar los niveles de producción deseables y los valores de 2019 o, al menos, los de 2023″, ha explicado en un comunicado el director general de Anfac, José López-Tafall, que ha pedido que las ayudas a la compra “acompañen al esfuerzo de los fabricantes europeos”. El sector está a la espera de que Europa apruebe el Industrial Accelerator Act, con medidas que incentiven la producción local frente a los coches chinos.
“Es fundamental consolidar, tanto en continuidad como en aportación, las ayudas a la compra como las líneas de política industrial que recoge el Plan Auto+ [aprobado por el Gobierno de España en diciembre de 2025]. Todo ello sin olvidar que estos esfuerzos pueden ser inútiles si en paralelo la Unión Europea, con el impulso activo y protagonismo de España, no adapta su normativa de emisiones, simplificación regulatoria y fomento de la producción europea de una manera coherente y valiente, revisando y corrigiendo los errores cometidos, como bien refleja el Informe Draghi”, ha añadido López-Tafall.