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Automatización industrial, ¿la oportunidad perdida de Europa?

Sectores cruciales para la región se han podido posicionar a nivel global gracias a la innovación en maquinaria. No obstante, países como China y Corea del Sur están liderando en cuanto a la nueva implementación de estas tecnologías

Locus Robotics
Robots automatizados de Locus Robotics en haciendo trabajos de logísticaLocus Robotics (Locus Robotics)

A empresas y Gobiernos europeos a menudo se les cuestiona por ser lentos en la innovación. En las dos últimas décadas, grupos estadounidenses como Apple, Google y Amazon revolucionaron diversos sectores tecnológicos, mientras que sus contrapartes del Viejo Continente no lograron extenderse más allá de las fronteras regionales. No obstante, hay un campo en el que Europa ha sabido mantenerse a la vanguardia y que podría ser el billete dorado para consolidar su autonomía estratégica: la automatización industrial. Este sector ha permitido que países como Alemania e Italia destaquen en campos como el automotriz, a la vez que permite que sus empresas compitan con la mano de obra barata de otras partes del mundo. Sin embargo, esta situación podría estar cambiando. Los tigres asiáticos están apostando cada vez más por este sector, poniendo en entredicho el liderazgo de los Veintisiete.

La automatización es una tendencia general en ascenso. El último informe anual de la Federación Internacional de Robótica (IFR, por sus siglas en inglés), una organización fundada en 1987 y que abarca a las instituciones más importantes del sector a nivel mundial, señala que en 2022 se realizaron unas 553.052 instalaciones de robots industriales en fábricas de todo el mundo (un 5% más que el año anterior).

“Los avances significativos en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) y la continua tensión en los mercados laborales están impulsando el uso de la automatización, ya que cada vez son más las empresas que recurren a la robótica para aumentar la eficiencia, la seguridad y la precisión”, asevera Tom Riley, jefe de estrategias temáticas de renta variable de Axa IM Core.

Este tipo de ventajas han convertido a la automatización en un elemento clave, por ejemplo, para la industria automotriz europea y global. “En la actualidad, la mayoría de los fabricantes de automóviles utilizan la automatización en casi todas las etapas de la producción de vehículos. Asimismo, la fabricación de baterías para vehículos eléctricos se perfila como un nuevo gran mercado para las tecnologías de automatización”, detalla Riley.

En este contexto, Jorge Múgica, Iberia business development manager de Locus Robotic, explica que la fabricación y la logística son parcelas que se benefician enormemente de la automatización avanzada. “En la diversa industria automotriz europea, la automatización proporciona tecnologías esenciales para controlar la creciente escasez de mano de obra y mantener la competitividad en el escenario global. La automatización tiene aplicaciones más allá de los aspectos de ensamblaje propiamente dichos, incluyendo roles de movimiento de materiales que transportan piezas y subconjuntos desde una zona de la fábrica hasta las líneas de ensamblaje final”, responde Múgica a CincoDías.

Revolución obligatoria

Los expertos consultados coinciden en que hay varios motivos que favorecen a esta tendencia. Sin embargo, uno de los más mencionados es la crisis demográfica que está afectando a China y Europa. Desde Schroders, enfatizan que la población en edad de trabajar en los cinco países con mayor producción manufacturera del mundo ha comenzado a disminuir. “En EE UU, la edad media de los trabajadores manufactureros es ahora dos años mayor que la media nacional, y un 25% de los trabajadores manufactureros tiene más de 55 años. La robótica y la automatización son una solución obvia”, apunta Daniel McFe­trich, gestor de fondos y responsable de análisis de renta variable global e internacional de Schroders.

La pandemia del coronavirus y el crecimiento del comercio electrónico son otras de las razones por las que ha crecido la automatización en los últimos años. “El Covid-19 y las tensiones geopolíticas de los últimos años han llevado a las empresas a replantearse sus cadenas de suministro. La repatriación de estas líneas, una regionalización más profunda y el aprovisionamiento dual [uso de dos proveedores] son opciones que las empresas están potenciando para crear cadenas más resilientes, siendo un factor clave la capacidad de automatizar fábricas más cercanas a sus mercados nacionales”, afirma McFetrich.

Del mismo modo, desde Schroders resaltan que la automatización es beneficiosa para la transición verde, ya que desempeña un papel protagonista a la hora de mejorar la productividad manufacturera y, por lo tanto, la eficiencia energética. “Por ejemplo, las innovaciones más recientes están ayudando a reducir la necesidad de supervisión humana en las cadenas de producción, aumentando así el rendimiento y rebajando la cantidad de residuos”, apuntalan desde la multinacional británica.

¿Oportunidad perdida?

La carrera por la automatización es real, y Occidente se está quedando atrás. De hecho, el informe de la IFR subraya que, en 2022, el 73% de todos los robots recientemente implementados se instalaron en Asia, mientras que solo el 15% en Europa y el 10% en América. Pekín, sin lugar a duda, lidera la carrera.

“China es, con diferencia, el mercado más grande del mundo. En 2022, las instalaciones anuales de 290.258 unidades superaron el récord anterior de 2021 con un crecimiento del 5%. Este último aumento es notable, ya que incluso supera el resultado del año anterior, que fue un aumento del 57% en comparación con 2020″, comentan desde la entidad con sede en Fráncfort (Alemania).

Japón y Corea del Sur también han disparado su producción. Según el informe de IFR, las instalaciones en Japón, el segundo mercado más grande para robots industriales, aumentaron un 9%, a 50.413 unidades. Por su parte, el mercado en la República de Corea creció un 1% y las instalaciones alcanzaron las 31.716 unidades en 2022. Este país es el cuarto mercado de robots más grande del mundo, después de Estados Unidos, Japón y China.

La Unión Europea, como colectivo, es el segundo mercado más grande del mundo, con 70.781 unidades instaladas en 2022, un 5% más que el año anterior. De forma particular, las instalaciones en Alemania se situaron en 25.636 unidades, mientras que en Italia fueron 11.475 unidades y en Francia, 7.380. El resto de países juntos instalaron las 26.020 unidades restantes.

Visiblemente, Alemania es con diferencia el mercado de robots más grande de Europa. A nivel mundial, el país tiene la cuarta mayor densidad de robots, después de Japón, Singapur y la República de Corea. La industria automovilística es tradicionalmente el principal cliente de robots industriales en el país germano. De hecho el 27% de los robots recién implementados se instalaron en esta industria en 2022. En las otras industrias alemanas, el principal cliente fue la metalúrgica, que instaló 4.200 unidades en 2022. Por otro lado, en los sectores del plástico y los químicos instalaron unas 2.200 unidades en 2022, según la IFR.

Los datos de la mencionada institución detallan que Italia es el segundo mercado de robots más grande de Europa después de Alemania. Las ventas de robots en los sectores italianos del plástico y los productos químicos crecieron un 42% con 1.400 unidades instaladas en 2022. Otros sectores en los que hubo mayor demanda fueron el de alimentos y el de bebidas. En tercer y cuatro lugar se encuentran Francia y España. El principal cliente francés también fue la metalúrgica, con una cuota de mercado del 22%, seguido de la industria automotriz con una cuota de mercado del 21%. En cuanto a España, las instalaciones crecieron un 12%, alcanzando las 3.800 unidades, determinadas por la industria del automóvil. En total, la automoción y la industria del metal representaron casi el 50% de las instalaciones españolas de robots en 2022.

En cuanto a América, las instalaciones subieron un 8%, a 56.053 unidades en todo el continente en 2022, rebasando el nivel máximo de 2018 (55.212). Según la IFR, Estados Unidos, el mercado regional más grande, representó el 71% de las instalaciones en América en 2022, con un crecimiento de un 10%, a 39.576 unidades. Los otros dos grandes mercados son México, con un incremento del 13%, a 6.000 unidades, y Canadá, donde la demanda cayó un 24%, a 3.223 unidades. Por si fuera poco, en el sector manufacturero la maquinaria estadounidense se encuentra entre las más antiguas que ha habido nunca. “Según los datos de 2022, la edad media del capital manufacturero es de 11 años, frente a una media de 8 años en las últimas décadas, lo que indica que las renovaciones son inminentes”, explican desde Axa.

En esta línea, cabe destacar que Europa como colectivo casi duplica a Estados Unidos en cuanto a instalaciones de robots industriales, pero China lo septuplica e incluso sobrepasa a la suma de Europa, toda América, Japón y Corea juntos. En este contexto, el liderazgo de las empresas europeas en campos como el automotriz podría verse aún más afectado por la contraparte china, complicando aún más la situación para las compañías alemanas, italianas, francesas y españolas,

No obstante, el bajo nivel de automatización industrial significa que existe también un amplio margen de mejora. Por ejemplo, el sector agrícola, el médico y el de transporte son algunos en los que, según los expertos consultados, se podría difundir más esta tecnología. Por ejemplo, España calcula que la industria agrícola nacional tiene un potencial técnico de robotización del 57%. En esta línea, el Gobierno anunció en octubre que se han destinado 610 millones de euros (460 millones en préstamos y 150 millones en subvenciones) para la modernización, sostenibilidad y transformación digital del sector agro, impulsando aspectos como la trazabilidad alimentaria o la automatización de los procesos industriales.

En esta línea, Múgica asegura que la automatización proporciona a los fabricantes europeos ventajas clave que fortalecerán su posición en los mercados globales, no solo regionales. “Al mejorar los niveles de productividad per cápita, reducir las presiones de costes laborales y la dependencia de las importaciones, la automatización puede fortalecer la autonomía, la industria europea y su capacidad de recuperación. La automatización avanzada amplía las opciones para relocalizar la producción más cerca de los principales mercados. Por ejemplo, la producción puede ser relocalizada en Europa del Este para atender más rápido a los mercados en auge de Asia”, argumenta Múgica.

El ejecutivo de Locus Robotics añade que la automatización brinda a los productores europeos la capacidad de tener un alcance global competitivo, así como una capacidad de respuesta desde una base regional. “Con estas ventajas, la automatización es fundamental para que la industria europea compita y prospere tanto a nivel global como regional. Proporciona la eficiencia, velocidad, flexibilidad y calidad necesarias para tener éxito en todo el mundo. Con una adopción inteligente, la automatización puede ayudar a la industria europea a depender menos de proveedores como China, Estados Unidos u otros lugares”, concluye Múgica.

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