La alianza necesaria entre las pymes y las multinacionales

Las pequeñas empresas que venden más a las grandes compañías se mantienen mejor en el mercado y las que les compran más, crecen más

Las pymes españolas y las filiales de empresas multinacionales participan conjuntamente en las cadenas de valor de distintos bienes y servicios, procesos cada vez más complejos, pero cuyo buen funcionamiento resulta imprescindible para la economía, tal y como ha quedado patente en los últimos meses.

Las relaciones comerciales y la colaboración creciente entre estos dos colectivos de empresas son fundamentales para España: por un lado, sus conexiones dentro de dichas cadenas de valor repercuten sobre la creación de empleo y la competitividad de la economía local y, por otro lado, su interacción en el mercado contribuye a su desarrollo mutuo. Es una realidad que en los sectores donde las pymes venden más a las multinacionales, las primeras tienden a permanecer activas en el mercado durante más tiempo, al mismo tiempo que en los sectores en los que las pymes compran más a las multinacionales, sus filiales tienden a crecer más, tanto en facturación como en número de empleados.

Teniendo en cuenta el contexto geopolítico actual y la oportunidad que se nos presenta de aprovechar una de las mayores transformaciones tecnológicas de la historia, junto con el reto de conseguir los objetivos marcados en la Agenda 2030, estimamos oportunas distintas líneas de actuación en materia de colaboración entre multinacionales y pymes, que precisan del apoyo de las Administraciones públicas para su consecución.

En el terreno de la innovación, son necesarias medidas como el incremento de los programas de I+D+i que impliquen un aumento de la participación de las pymes en la colaboración público-privada, fundamentalmente entre empresas y centros de investigación, así como el incremento de la compra pública innovadora a pymes, con el fin de dar salida a los resultados de su innovación.

En el ámbito del capital humano, se requiere la adaptación con mayor rapidez de la oferta formativa pública a las nuevas necesidades, en especial en materia tecnológica, así como facilitar la implantación de la formación dual, promover la formación STEM y desarrollar políticas activas de formación permanente que permitan a los trabajadores adquirir, actualizar y desarrollar sus conocimientos a lo largo de su vida laboral. Sin duda, las multinacionales pueden colaborar en este sentido, aportando su experiencia desarrollada en otros países.

Adicionalmente, las pymes y las multinacionales deben enfocar su colaboración en pro de la sostenibilidad, priorizando la lucha contra el cambio climático con estrategias efectivas de implantación de la economía circular; de eficiencia energética y de reducción de emisión de gases de efecto invernadero que mitiguen el impacto medioambiental de la producción.

En el plano de la digitalización, creemos necesario el apoyo por parte de la Administración a soluciones para la recopilación de datos, tanto en las pymes como en las multinacionales, al mismo tiempo que la mejora de las infraestructuras de red, en especial en ubicaciones rurales, con el fin de mejorar la conectividad de las empresas ubicadas fuera de los grandes centros urbanos.

Para convertir a España en una potencia industrial durante la próxima década y a sus pymes y grandes empresas en actores principales del cambio, apoyamos un pacto de Estado por la industria con el objetivo de alcanzar el 18% del PIB. Asimismo, el desarrollo de la España 5.0 requerirá que la colaboración entre pymes y grandes empresas sea la base fundamental que facilite el fortalecimiento de la competitividad, flexibilidad y eficiencia, allanando el camino para que las pequeñas y medianas empresas puedan competir en el mercado internacional en igualdad de condiciones.

Respecto a los fondos Next Generation, abogamos por aprovechar la oportunidad que supone la obtención de fondos comunitarios, integrando a pymes y multinacionales en la realización y ejecución de proyectos dentro del plan de recuperación de la economía española. En este sentido, la colaboración de pymes y multinacionales puede resultar clave para que España sea capaz de absorber los fondos asignados, generando competencias y conocimiento que ayuden a sus empresas a escalar en los mercados locales e internacionales.

Si bien las disrupciones en las cadenas globales de valor registradas tras la pandemia del Covid-19 han podido impactar la relación entre pymes y multinacionales durante los dos últimos años, no parece que estos elementos vayan a ser un factor de riesgo para sus intercambios mutuos a medio plazo. El refuerzo de los lazos entre pymes y multinacionales en España dependerá en gran medida de la capacidad de anticiparse y adaptarse a sus necesidades en un entorno de fuerte competencia.

Álvaro Álvarez es Presidente de Multinacionales por Marca España