La pelea de Musk con Apple podría ser su legado en Twitter

Si Cook le ignora, este podría aprovechar la tribuna más importante del mayor mercado del iPhone, EE UU

Un cliente se hace un selfi con Tim Cook en la Apple Store de la Quinta Avenida de Nueva York, en septiembre.
Un cliente se hace un selfi con Tim Cook en la Apple Store de la Quinta Avenida de Nueva York, en septiembre. REUTERS

Elon Musk no solo quiere forzar cambios en Twitter. El nuevo propietario de la red social apunta ahora a Apple, el gigante de los smartphones al que ha prometido eclipsar en valor de mercado con Tesla. Musk no es el primero en quejarse de que Apple actúa como guardián de las empresas que distribuyen aplicaciones a través de sus plataformas. Pero su megáfono en las redes sociales le convierte en un poderoso enemigo. Presionar al modelo de negocio de Apple podría ser el resultado más duradero de su incursión de 44.000 millones de dólares.

Una ráfaga de tuits de Musk el lunes abordó dos preocupaciones específicas. En primer lugar, criticó la tasa de Apple de hasta el 30% en las transacciones a través de su App Store. Musk tendrá que impulsar la rentabilidad de Twitter para hacer frente a su aplastante deuda de compra, y las suscripciones de alto margen son una vía prometedora. Perder una parte de cada 8 dólares que paga un usuario para convertirse en suscriptor de Twitter Blue lo hace más difícil.

Empresas como Netflix o Spotify se han enfrentado al gigante californiano del iPhone por esta cuestión, lo que ha dado lugar a acaloradas negociaciones y a acuerdos especiales. Los Gobiernos también han tomado cartas en el asunto: Corea del Sur legisló que Apple debía permitir opciones alternativas de tramitación de pagos. La alternativa de Apple en el país cobra una tasa aún del 26%.

En segundo lugar, Musk atacó la política de Apple de pedir a los desarrolladores que moderen el contenido de las aplicaciones vendidas a través de su App Store. La empresa dirigida por Tim Cook prohíbe las alternativas a su propia tienda en el iPhone, que es su forma de mediar en el acceso de sus usuarios. Sea cual sea el pretexto de las quejas actuales, esa restricción podría frenar la propia oposición de Musk a la moderación y, también, su ambición de convertir Twitter en una superapp similar a una plataforma que potencialmente usurpe a la tienda de Apple. El desarrollador de videojuegos Epic Games demandó a esta en parte por este mismo asunto, una lucha que ganó la firma de la manzana.

Cook podría responder a todo ello de dos maneras. Podría hacer un trato de favor a Musk, encontrando una forma de incluir Twitter en una categoría exenta que le permita escapar de la comisión habitual del 30%. O podría ignorar al multimillonario, lo que quizás incentivaría a Musk a ir a por todas. Ese es el camino más arriesgado, dado que Musk es el propietario de la tribuna más importante de Estados Unidos, que es utilizada libremente como plataforma por políticos de todo tipo. Musk ya se ha preguntado si lo de Apple podría ser “odio a la libertad de expresión”.

Una cosa es que Apple tenga que lidiar con los legisladores en mercados periféricos como Corea del Sur y Holanda, donde Cook ha permitido algunos cambios limitados en la App Store. Pero si Musk sube la temperatura de su modelo de negocio en el que sigue siendo el mercado más importante del iPhone, podría provocar cambios importantes en el mundo de la tecnología, tanto si consigue el éxito con Twitter como si no.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías