El Gobierno lanzará las primeras convocatorias para el Perte Chip en el primer semestre de 2023

La vicepresidenta del Gobierno Nadia Calviño, acompañada del comisionado especial del Perte Chip, Jaime Martorell, y la Secretaria de Estado de Telecomunicaciones, María González Veracruz, y el secretario genera de Telecomunicacionesl, Arturo Azcorra
La vicepresidenta del Gobierno Nadia Calviño, acompañada del comisionado especial del Perte Chip, Jaime Martorell, y la Secretaria de Estado de Telecomunicaciones, María González Veracruz, y el secretario genera de Telecomunicacionesl, Arturo Azcorra

La vicepresidenta del Gobierno Nadia Calviño ha anunciado este viernes que el ejecutivo planea lanzar las primeras convocatorias para el Perte Chip en el primer trimestre de 2023. Así se lo ha asegurado durante el encuentro que ha mantenido esta mañana con el sector nacional de los semiconductores y microelectrónica, al que han acudido unas 70 personas, entre representantes de empresas privadas, centros de investigación y empresas públicas. En el acto han estado presentes el comisionado especial del Perte Chip, Jaime Martorell, y la Secretaria de Estado de Telecomunicaciones, María González Veracruz.

"Está previsto que, en el primer semestre de 2023, en el marco de ayudas de estado de la Unión Europea, se lancen las primeras convocatorias de ayudas. Previamente, en función de las necesidades, se pondrán en marcha consultas y Manifestaciones de Interés para acotar el ámbito de actuación", han señalado desde el ministerio a través de un comunicado.

La reunión, celebrada en un tono muy positivo según confirman varios asistentes, se produce tras una primera fase en que Martorell se ha centrado en conocer de primera mano el ecosistema nacional. También un día después de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2023, donde se incluyen más de 1.250 millones de euros para el desarrollo de este Perte, destinado a reforzar la industria de microchips en España.

Según el Gobierno, estos recursos, financiados con los fondos Next Generation, dotarán al comisionado del perte chip del músculo financiero para poner en marcha actuaciones concretas e inversiones que refuercen el ecosistema de microchips, formado por centros de investigación y diseño, universidades, grandes y pequeñas empresas en todo el territorio.

Las cuentas públicas diseñadas para el próximo año prevén un préstamo a Semys, la empresa pública de la SEPI que gestiona este perte, de 800 millones de euros en créditos, como ya avanzó CincoDías, y 450 millones en transferencias para ayudas a empresas, sociedades, entidades públicas, fundaciones y Comunidades Autónomas.

En la reunión de hoy, Calviño y Martorell han hablado de los avances logrados en estos seis meses, donde han destacado las inversiones anunciadas por Cisco, que instalará en Barcelona su primer centro de diseño europeo de chips, e Intel, que va a establecer en la misma ciudad un laboratorio de diseño de microchips, en el que invertirá 200 millones de euros en 10 años, a los que el Gobierno sumará otros 200 millones.

En el encuentro no se desvelaron más detalles sobre la Semys ni sobre los contactos nuevos con fabricantes de chips, aunque Martorell sí ha indicado que hay interés de empresas europeas (además de americanas y asiáticas) para invertir en España y ha resaltado el viaje del presidente Pedro Sánchez, que el mismo compartió, a la sede de Samsung en Corea, y ha subrayado el compromiso de esta empresa de mandar un equipo a España entre enero y marzo para evaluar una posible inversión.

El Gobierno ha insistido en que mantiene un diálogo permanente con la industria nacional y extranjera para impulsar los proyectos tractores y concretar las actuaciones del Perte, con especial atención a la construcción de capacidad de fabricación y diseño.

Calviño ha defendido que España puede jugar un papel clave en la industria de los chips igual que lo está jugando en el sector automovilístico. Y ha destacado que el país tiene potencial para estar en la primera liga de esta industria. También ha subrayado que el Perte chip no es una acción coyuntural sino que busca crear una “industria a largo plazo”, según cuentan a este periódico algunos participantes.

Martorell ha explicado que prolongará sus visitas para seguir conociendo de primera mano el ecosistema nacional hasta enero, con un viaje a Canarias. Ha añadido que lo visto hasta ahora le ha dado mucha confianza porque ha detectado mucha excelencia. "El talento y la calidad de los ingenieros españoles han conformado un sólido ecosistema de microelectrónica, que queremos reforzar, aportando más actividades y empresas. Los chips son un producto estratégico y esta industria avanza a gran velocidad por lo que estamos acelerando el proceso”, ha dicho.

También ha remarcado que España debe tener una fábrica de chips, y ha avanzado que habrá una web del Perte donde estará todo el ecosistema nacional para ayudar a que se visualice.

Calviño, que ha resaltado el papel de Roberto Sánchez, ex Secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, en el impulso del Perte Chip, confía en que la experiencia adquirida con el Plan de Recuperación, con programas como el Kit digital, les permita un ágil despliegue del Perte Chip.

Ambas partes han resaltado la importancia de desarrollar programas para crear y retener talento, tras la diáspora de capital humano ocurrida desde hace años, y han recordado el éxito del primer Plan Nacional de Microelectrónica, que impulsó la industria y llevó a muchos jóvenes a formarse en este campo. Las empresas también han apuntado la necesidad de atraer talento internacional y se han interesado por los instrumentos financieros que se van a desplegar para reforzar el ecosistema existente, así como por los IPCEI (proyecto importante de interés común europeo).

Como han recordado desde el Gobierno,  el Perte Chip, aprobado en mayo de este año, gira en torno a cuatro ejes estratégicos para reforzar la capacidad de I+D+i en el sector, instalar plantas de diseño, instalar fábricas de producción de microchips, y dinamizar la fabricación de productos TIC que suponen la demanda para la industria de semiconductores y microelectrónica.

El proyecto se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y está previsto que movilice una inversión pública de 12.250 millones de euros hasta 2027.

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