Intel invertirá en Barcelona 200 millones en 10 años

El laboratorio de microchips dará empleo a 300 trabajadores

Mateo Valero, director del Barcelona Supercomputing Center.
Mateo Valero, director del Barcelona Supercomputing Center.

Barcelona contará con un laboratorio pionero de diseño de microchips de la multinacional tecnológica Intel, que invertirá 200 millones de euros en un plazo de 10 años, a los que el Gobierno sumará otros 200. El objetivo es situar a España en la vanguardia del desarrollo de estos componentes, claves para la economía global.

El Barcelona Supercomputing Center, o Centro Nacional de Supercomputación acogerá el laboratorio de procesadores RISC-V, tras el acuerdo alcanzado con Intel en el marco del Perte de los microchips, de donde saldrán los fondos públicos para el proyecto. En este sentido, el Gobierno español y la firma estadounidense ya han acordado que para desarrollar el proyecto aporten 20 millones cada uno al año en los próximos 10 ejercicios.

El laboratorio, que estará ubicado en el recinto del Campus Nord de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) se pondrá en marcha de manera inminente con la contratación inicial de entre 250 y 300 trabajadores.

Tal y como explicó a Efe el director del Barcelona Supercomputing Center (BSC), Mateo Valero, esta inversión sitúa a España en la vanguardia de un sector clave para la economía y donde la competencia es muy fuerte. De ahí que Valero urja a empezar a contratar y a ponerlo en marcha “lo antes posible”.

Crisis de suministro

El responsable del BSC admitió que el acuerdo se ha ido fraguando poco a poco desde hace tiempo, aunque confirmó que se “terminó de cocinar” estos días en Davos entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el consejero delegado de Intel, Pat Gelsinger. “Partimos de una buena masa crítica para hacer cosas en un mercado que es muy difícil, como es el de los chips de alta velocidad, porque la competencia es enorme y en el que Europa no produce nada. Ese es el contexto”, señaló el responsable del BSC.

En este contexto, se mostró además convencido de que la existencia de un laboratorio en Barcelona para diseñar estos microprocesadores ayudará a atraer inversión para “una o dos” fábricas de estos elementos gracias a “los contactos y las colaboraciones” que facilitará.

Precisamente, la instalación en España de plantas de fabricación con capacidad tanto inferior como superior a los cinco nanómetros es uno de los principales objetivos del Perte que aprobó ayer el Consejo de Ministros. La fabricación de microchips es crucial en el futuro de la industria de la automoción y la electrónica, sobre todo en el actual contexto de crisis del suministro.

Intel es una de las pocas compañías en el mundo que fabrican chips de última generación, además de la surcoreana Samsung, la primera en ingresos, o la taiwanesa TSMC. De hecho, estos dos países (Corea del Sur y Taiwan) concentran la fabricación mundial de estos componentes, circunstancia que dada la situación actual se ha visto la urgencia de modificar.

Este Perte es el más ambicioso de los aprobados hasta ahora por el Gobierno tanto por su cuantía (12.250 millones de euros) como por su potencial impacto transformador y su contribución a la autonomía tecnológica de España y de la Unión Europea.

Felicitaciones de toda la Administración

Empleo de calidad. Las reacciones por la consecución del acuerdo no se hicieron esperar y distintos responsables de la Administración local y autonómica se congratularon por su consecución en sus redes sociales. Todos resaltaron que redundará en la creación de empleo de alto nivel, trabajadores que gastarán su dinero y pagarán sus impuestos en España.

Capital digital. El Ayuntamiento resaltó la capacidad de la ciudad para ser considerada como una de las capitales digitales del mundo.

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