Informe

El BCE avisa del riesgo de la operativa con derivados de las energéticas y su impacto en la banca

Pone el foco en este mercado tras la caída de gigantes como la alemana Uniper

Cree que la recesión técnica en la zona euro es cada vez más probable

Sede del BCE en Fráncfort
Sede del BCE en Fráncfort Efe

El alza imparable de los precios de la energía a raíz de la guerra de Ucrania está detrás de la espiral inflacionista que domina la economía de la zona euro y que ha desatado las alzas de tipos de interés del BCE. Pero ese encarecimiento energético, suavizado en las últimas semanas, está causando también una fuerte sacudida en el mercado de derivados del petróleo y el gas que amenaza con tener un efecto dominó sobre la banca, según ha advertido hoy el BCE en su informe de estabilidad financiera de noviembre.

Las compañías energéticas emplean derivados para cubrirse de las oscilaciones en los precios, con el fin de poder cumplir con el precio de venta pactado con sus clientes. Y la fuerte subida del precio del petróleo y el gas ha encarecido también esas coberturas, haciendo cada vez más arriesgada la operativa con derivados, cuya contratación exige además aportar nuevas garantías a los bancos.

“Alrededor de la mitad de los operadores del sector energético con exposición a los derivados de la electricidad y el gas parecen estar expuestos a nuevas peticiones de garantías (margin call), en caso de que los precios subyacentes de la energía sufran una mayor volatilidad y aumentos adicionales de precios”, advierte el BCE.

Los apuros por los que pasan muchas distribuidoras de energía para venderla a sus clientes a precios disparados ya se han causado la caída de importantes firmas como la alemana Uniper, a la que ha tenido que rescatar el gobierno germano y que ha presentado pérdidas por 40.000 millones de euros hasta septiembre, las mayores en la historia empresarial de Alemania.

“Las extremas oscilaciones de precios de los últimos meses ponen de manifiesto la importancia de los mercados de derivados energéticos para la cobertura de riesgos en el sector de la energía, así como algunas de las presiones que pueden surgir en estos mercados”, señala el BCE en su informe.

El documento explica que las compañías energéticas se han convertido en actores de relevancia en el mercado de derivados de la energía, con un incremento de su presencia en este mercado del 30% entre enero y septiembre de este año. Y con el fin de mantener sus posiciones en derivados de energía, estas compañías están viendo la necesidad de presentar más liquidez o colaterales como garantía ante los intermediarios. El BCE advierte precisamente sobre la posible pérdida en la cartera de derivados en caso de un incremento adicional de los precios de la energía y sitúa a los distribuidores de electridad como “el sector más vulnerable”.

El BCE advierte también de que las compañías energéticas activas en el mercado de derivados están recurriendo cada vez más a la petición de más liquidez a los bancos para afrontar el alza de precios. Señala que el sector ha elevado sus líneas de crédito un 200%. Solo entre marzo y abril de este año, los bancos aumentaron sus líneas de crédito a las productoras de electricidad de 3.000 a 6.000 millones de euros.

Los bancos juegan además un doble papel, como operadores con los que contratar los derivados sobre los precios de la energía y como facilitadores de la liquidez extra requerida para afrontar un riesgo creciente en esos derivados, lo que eleva los riesgos. “Los aumentos de precios y la mayor volatilidad pueden generar presiones adicionales de liquidez y exacerbar la tensión en partes del mercado que están especialmente expuestas", concluye el BCE.

La advertencia de los riesgos en el mercado de derivados de la energía para la estabilidad financiera se suma al impacto generalizado que la inflación está teniendo en el conjunto de la economía, que apunta a una recesión técnica en la zona euro, según reconoce ya el BCE. "Las personas y las empresas ya están sintiendo el impacto del aumento de la inflación y la desaceleración de la actividad económica", ha señalado el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos. "Nuestra evaluación es que los riesgos para la estabilidad financiera han aumentado, mientras que una recesión técnica en la zona del euro se ha vuelto más probable", ha añadido.

 

 

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