La banca pierde 64.000 inversores pese al dividendo y los beneficios

Cuenta con el menor número de inversores desde 2020

El sector apunta a la incertidumbre por la regulación y la economía

La incertidumbre regulatoria y las dudas por la evolución de la economía han provocado este año un éxodo de accionistas en la banca española. Las cinco entidades que cotizan en el Ibex 35 (Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter) cuentan con el menor número de accionistas desde 2020, el año en el que estalló la pandemia del Covid-19 pese al aumento de los resultados, y al reparto masivo de dividendos, que alcanzará entre el 40% y 50% del pay out. Solo en los primeros nueve meses de este año los cinco grandes bancos han perdido en conjunto 64.443 inversores.

Según explican fuentes del sector, la banca se está viendo perjudicada, tanto por la incertidumbre regulatoria en España como por las dudas macroeconómicas. Por un lado, resaltan que en el mercado está pesando el impuesto temporal a la bancaque implicará un recorte de resultados. También, las dudas sobre cómo impactarán, a la hora de dotar provisiones, las ayudas a los hipotecados vulnerables que la banca y el Gobierno están negociando para paliar el efecto de las continuas subidas de tipos de interés. Igualmente, destacan el ruido de fondo por el enfrentamiento entre los bancos, que buscan repartir dividendos generosos para captar accionistas, y los supervisores, que tratan de que las entidades preserven el capital.

Por otro lado, indican las mismas fuentes la falta de visibilidad sobre las condiciones macroeconómicas. En ese sentido, apuntan que está por ver cuál será el efecto real de las subidas de tipos, ya que aunque a corto plazo los bancos experimentarán un aumento de sus ingresos, ese impacto podría terminar por ser neutro o, incluso negativo, si crece la morosidad y el sector se ve abocado a dotar más provisiones para cubrir las insolvencias de los clientes.

“Existen factores que no ayudan a reducir la complejidad y las enormes variables del entorno actual, como son la elevada incertidumbre a nivel económico, el reciente impuesto a la banca, así como la posibilidad real de una recesión en los meses venideros motivado, entre otros aspectos, por la guerra en Ucrania. Estas circunstancias condicionan a la baja la situación del mercado de valores y que sea menos atractiva si nos atenemos a la relación rentabilidad-riesgo”, resalta Carlos Marcos, socio responsable del sector bancario de Mazars.

Repunte bursátil

Otras fuentes indican que la banca es un sector que, al igual que recoge con entusiasmo las buenas perspectivas, también sufre rápidamente un impacto desfavorable macro. En cualquier caso, más allá de las fluctuaciones en el número de acciones que se producen a lo largo del año, en los últimos ejercicios se percibe una tendencia de los inversores a vender sus posiciones en valores bancarios pese al repunte en Bolsa.

Entre enero y septiembre, Santander ha perdido 8.354 accionistas. En realidad se trata de un número mínimo, dado que el banco cuenta con 3,92 millones de inversores. De hecho, en los últimos años se ha mantenido más o menos estable, cerca de los cuatro millones de accionistas. Se ve menos perjudicado por una base diversificada de accionistas. En lo que va de año se deja un 8,9% en Bolsa.

BBVA ha perdido 13.152 accionistas en los primeros nueve meses de 2022. Si a cierre de 2020 el banco estaba cerca de alcanzar la cifra de 900.000 inversores, ahora está más cerca de los 800.000. No obstante, en Bolsa repunta el 9,7%. Los datos de CaixaBank están influenciados por la fusión con Bankia (completada en marzo de 2021). En lo que va de año pierde 35.266 accionistas, aunque se anota un 31,1% en Bolsa.

Por su parte, Sabadell fue el banco con mejor desempeño bursátil en 2021. Se revaloriza un 38,8% en 2022 pero aún pierde 4.281 accionistas. Igualmente, Bankinter, pese a repuntar un 28,6% en Bolsa ha perdido 3.390 inversores desde enero.

Remuneración al accionista

La pérdida de accionistas se enmarca, irónicamente, en un contexto de aumento de la remuneración al capital por parte de los bancos. Si en 2020 ninguna entidad pudo repartir dividendos por la recomendación del BCE de preservar capital ante las dudas por el impacto de la pandemia en la capacidad de pago de clientes, la banca busca ahora remunerar generosamente a sus inversores.

Santander mantiene su pay out en el 40%, a repartir en partes iguales entre dividendo en efectivo y recompra de acciones. La entidad se encamina a cerrar el año con el mayor beneficio de su historia, por lo que el dividendo será más elevado que en 2021. Igualmente, las recompras llevadas a cabo en 2021 beneficiarán a los inversores. Al haber menos títulos en circulación, el dividendo por acción será más alto.

BBVA sitúa su pay out entre el 40% y el 50%. En solo nueve meses este año ha ganado más que en todo 2021. El consejero delegado del banco, Onur Genç ya avanzó que repartirá un buen dividendo a cargo de 2022, por lo que es previsible que se encuentre en la banda alta de ese rango. Además, cuenta también con el efecto positivo de la recompra de 3.000 millones llevada a cabo en 2021.

CaixaBank prevé destinar entre el 50% y el 60% del beneficio a remunerar a sus accionistas. En la reciente presentación de su plan estratégico hasta 2024 el banco prometió 9.000 millones a los inversores durante los tres años que estará vigente el plan. También cuenta con el efecto positivo de la recompra de acciones por 1.800 millones que está a punto de finalizar.

Sabadell ha mejorado el pay out desde el 31,8% en 2021 hasta un mínimo del 40%. Y Bankinter mantiene su promesa de repartir el 50% de las ganancias a través de un dividendo en efectivo.

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