Musk lanza flores a Twitter a 48 horas del fin del plazo para cerrar la compra

El multimillonario entra a la sede de la red social con un lavabo y da a entender que el acuerdo ha sido exitoso

Elon Musk entra a la sede de Twitter este miércoles, con un lavabo a cuestas.
Madrid / Nueva York

El magnate Elon Musk debe completar la adquisición de Twitter como muy tarde este viernes si quiere evitar ir a un juicio contra la red social en el que, a priori, lleva las de perder. Así que, a tan solo 48 horas de que se cumpla el plazo para cerrar la operación, el multimillonario ha lanzado flores a la red social desde su perfil en la propia plataforma.

"Una cosa hermosa de Twitter es cómo empodera el periodismo ciudadano: las personas pueden difundir noticias sin prejuicios establecidos", ha escrito Musk en un tuit este miércoles, un mensaje con el que también señala a los medios de comunicación tradicionales por su "falta de objetividad", según ha denunciado en repetidas ocasiones.

Pero el coqueteo con la red social no será suficiente para que Musk vuelva a evitar el banquillo si no es capaz de cumplir con la adquisición. La saga empresarial más sonada del año puede terminarse por fin esta semana o, en su defecto, entrar en una nueva fase, esta vez con las dos partes cara a cara en un tribunal especializado del estado de Delaware.

Horas más tarde del primer tuit, el multimillonario volvió a publicar un mensaje, esta vez un vídeo en el que se le ve entrar sonriente en la sede de Twitter con un lavabo a cuestas, dando a entender que la compra de la red social ha llegado a buen puerto. "Entrando en la sede de Twitter, ¡asimílenlo!", escribió Musk en un mensaje que incluía la palabra "lavabo" en inglés, a la que hacía referencia en clave de humor durante su entrada en el edificio.

Musk acordó el pasado mes de abril hacerse con Twitter por unos 44.000 millones de dólares, pero luego dio marcha atrás, lo que llevó a la empresa a demandarle para obligar a cumplir con lo pactado.

Mientras se preparaba el juicio, el jefe de Tesla trató de negociar una rebaja del precio de la operación, pero Twitter no aceptó y, finalmente, con el proceso judicial ya muy cerca, Musk se dio por vencido y anunció que aceptaba cerrar la operación en los términos originales.

Eso ocurrió a principios de octubre y, desde entonces, las dos partes han estado tratando de acordar todos los detalles, pero por ahora la compra sigue sin ejecutarse a medida que se acerca la fecha clave del 28 de octubre.

Ese día, a las 17.00 horas de la costa este de Estados Unidos, vence el plazo dado a Musk por la jueza encargada del caso para cerrar la adquisición si no quiere que se proceda con el juicio, en el que la mayor parte de especialistas creen que se impondría la red social.

Twitter, a pesar de la insistencia de Musk y para guardarse las espaldas ante posibles nuevas sorpresas, optó por no retirar la demanda hasta que la compra se hiciese efectiva y, si ello no ocurre, buscará que el tribunal obligue al multimillonario a cumplir con lo pactado.

Silencio en medio de la negociación

En las últimas semanas, el siempre ruidoso Musk ha guardado un cauto silencio sobre Twitter, tras un verano en el que no dejó de comentar sobre la red social y sobre sus supuestos problemas mientras trataba de paralizar su compra.

Ahora, las escasas referencias que hace a Twitter son más bien positivas, como cuando la semana pasada destacó el "increíble potencial" de la plataforma durante la presentación de resultados trimestrales de Tesla.

Por el momento no ha trascendido demasiado de las negociaciones, pero según han dicho fuentes anónimas a medios económicos, las dos partes siguen trabajando con el objetivo de cerrar la operación antes de la fecha límite del viernes.

Este martes, se supo que algunos inversores en la operación han recibido documentos para preparar la compra, en una nueva señal de que las discusiones están bien encaminadas.

Posibles obstáculos

Una vez que Musk anunció a principios de mes que finalmente iba a proceder con la adquisición, la financiación de la operación pasó a verse como el principal obstáculo.

El hombre más rico del mundo había negociado originalmente con varios bancos para que le ayudaran a pagar la compra con préstamos de varios miles de millones de dólares, pero los meses de pelea en torno a la operación dañaron la imagen y el valor de Twitter, lo que combinado con una coyuntura económica más complicada, llevó a muchos analistas a considerar que las entidades podrían ser reticentes a poner el dinero necesario.

La otra posible dificultad, más inesperada, puede estar en el Gobierno estadounidense, pues Bloomberg informó la semana pasada que la Administración de Joe Biden estaría estudiando la posibilidad de someter la operación a una revisión de seguridad nacional.

Esas informaciones salieron a la luz después de que Musk hiciese varios comentarios sobre la guerra en Ucrania muy criticados, entre otros por el Gobierno de Kiev, por defender tesis prorrusas.

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