Stellantis alerta: en Europa podrían sobrar 11 fábricas de coches por las bajas ventas

El consejero delegado de la compañía, Carlos Tavares, ha acusado a parte de los políticos europeos de intentar "matar la libertad de movilidad que da el automóvil"

La empresa estima que la crisis de chips estará resuelta a finales de 2023

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, junto al CEO de Stellantis, Carlos Tavares, durante el salón del automóvil de París 2022.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, junto al CEO de Stellantis, Carlos Tavares, durante el salón del automóvil de París 2022. AFP

Si la situación del automóvil continúa como hasta ahora, con un volumen de matriculaciones muy bajo, a los fabricantes les sobrarán plantas de producción en Europa. Este es el aviso que ha dejado el consejero delegado del grupo Stellantis, Carlos Tavares, en el marco del salón del automóvil de París, en el que, ante la ausencia de muchos grandes fabricantes del motor, se ha llevado la mayor parte de los focos, con permiso de Luca de Meo, CEO de Renault, que también ha acudido a la cita.

“Una planta europea hace entre 200.000 y 300.000 coches al año de media, así que es fácil de calcular. Si dividimos este número entre los tres millones de vehículos menos que se ensamblan hoy respecto al nivel precovid, nos da como resultado la cantidad de fábricas que sobran en Europa, es muy sencillo”, ha respondido el CEO de Stellantis a una pregunta de CincoDías en un encuentro en el que estuvieron presentes otros medios españoles e internacionales.

Si se tienen en cuenta las cifras de ACEA, la patronal europea de fabricantes de coches, en 2021 salieron de factorías del Viejo Continente 9,7 millones de vehículos, frente a los poco más de 13 millones de 2019, último año completo antes del comienzo de la pandemia. Esto supone una reducción de unos 3,3 millones y, por tanto, sobrarían unas once plantas si se sigue el cálculo de Stellantis, empresa que tiene tras fábricas en España en Vigo, Zaragoza y Madrid.

“El mercado se está reduciendo porque hay demasiada incertidumbre, demasiado caos regulatorio, recesión económica. Es un problema enorme para la industria europea”, ha indicado el directivo, quien ha asegurado que la Unión Europea tiene líderes políticos “que intentan matar la libertad de movilidad que da el automóvil”. “El problema es el tamaño del mercado, que viene del hecho de que los gobiernos aceptan que el mercado europeo siga reduciéndose”, ha añadido.

“Incluso siendo el automóvil limpio, seguro y asequible, que lo será muy pronto. ¿Estamos seguros de que veremos que todas esas fuerzas políticas emergentes dejarán de luchar contra el automóvil? Personalmente, creo que no se detendrán. Esto no se trata del medio ambiente, se trata de otra cosa. Se trata del estilo de vida, de la forma en que vivimos en Europa, por lo que tiene que convertirse en un tema político”, ha acusado el empresario.

Por otro lado, uno de los grandes problemas tras la mencionada reducción de las ventas del sector ha sido la escasez de microchips, que en el último año y medio ha impedido a las automovilísticas fabricar al ritmo que deseaban. Según Tavares, "la situación está mejorando” y estimó que, “a finales de 2023, el problema se habrá acabado”.

Llegada de nuevas plataformas eléctricas a España

Tavares ha indicado que la compañía trabaja en la electrificación de sus plantas, entre ellas las españolas. “Los representantes políticos han decidido prohibir los vehículos de combustión (…) y, por lo tanto, estamos transformando la empresa para asegurarnos de que cumplamos plenamente con el hecho de que no habrá ventas de combustión a partir de 2035. En este proceso, todas las plantas que tenemos en Europa, incluidas las españolas, tendrán plataformas de producción electrificadas y eléctricas”, ha dicho Tavares.

Actualmente, las factorías españolas tienen asegurada su producción hasta mitad de la década, donde deberán de llegar las nuevas plataformas para coches eléctricos de Stellantis. “No necesitamos discutir con los gobiernos para decidir si poner o no una nueva plataforma en una planta. Estamos tomando las decisiones en el mejor interés de la empresa”, ha indicado.

La batalla contra las marcas chinas

Ante la ausencia de la mayoría de grandes fabricantes en París, donde solo hubo tres marcas de Stellantis (Jeep, Peugeot y DS) y todo el grupo Renault, el espacio que antes ocupaban firmas europeas, estadounidenses o japonesas, fue tomado en parte (había mucho espacio desaprovechado) por firmas chinas como el gigante BYD. Dichas compañías están llegando en tropel al mercado europeo a través del vehículo eléctrico en competencia directa con fabricantes como Volkswagen, BMW o las ya mencionadas Stellantis y Renault. De este tema habló Tavares con el presidente francés, Emmanuel Macron, antes de su encuentro con la prensa.

“No voy a repetir lo que discutí con el presidente Macron, pero puedo decirles cuál es nuestra posición al respecto. Fui directo con él. Deberíamos de pedir a la Unión Europea que imponga a los fabricantes chinos las mismas condiciones que las que nosotros, las compañías occidentales, tenemos en China. No hay ninguna razón por la que se lo pongamos más fácil en Europa al fabricante chino que a lo que nos enfrentamos nosotros cuando entramos en su mercado [en la que, por ejemplo, para poder fabricar, el europeo debe de hacerlo junto a un socio local], y todos sabemos que esto no es simétrico”, ha explicado Tavares.

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