China desembarca en el mercado de coches español a través del vehículo eléctrico

Un aluvión de marcas de ese país ha llegado en los últimos meses

A Aiways, Lynk & Co o Polestar (cuyo 50% es de Geely) se sumará también BYD en 2023

Un vehículo de la marca de coches eléctricos Aiways expuesto en un salón del automóvil de la ciudad china de Chengdú.
Un vehículo de la marca de coches eléctricos Aiways expuesto en un salón del automóvil de la ciudad china de Chengdú. Getty Images

Un aluvión de nuevas marcas de vehículos eléctricos ha llegado en los últimos meses al mercado automovilístico español. Estas firmas, sustentadas por capital chino, competirán con los fabricantes de vehículos tradicionales en un campo muy específico: el del vehículo eléctrico. Mientras los grandes grupos como Volkswagen, BMW, Stellantis o Renault tienen que asumir una cuantiosa inversión para electrificarse, estas nuevas marcas como Lynk & Co o Aiways se centrarán en el coche electrificado sin acarrear con el coste de transformar su cadena de producción.

En el caso de Aiways, la compañía, fundada en 2017 por Samuel Fu, llegó a España a mitad de este año con el SUV U5, un coche 100% eléctrico fabricado en la localidad china de Shangrao. A pesar de que acaba de llegar a España, la marca desembarcó en Europa en 2020 y ya está presente en países como Alemania, Bélgica, Dinamarca, Francia o Italia. Aiways, que promete un nuevo modelo eléctrico por año, lanzará en los próximos meses el U6, un SUV coupé.

Otra marca que ha desembarcado en el mercado español en los últimos meses es Polestar, una firma que si bien tiene sus oficinas centrales en Suecia, está controlada por el grupo Geely, gigante automotriz chino que posee un 50% de la compañía. El otro 50% pertenece al grupo Volvo, el cual también está controlado por Geely. Esta marca de lujo llegó a España de la mano de su berlina Polestar 2 y el mes que viene presentará el Polestar 3, un SUV. No tendrá una red de distribución clásica, ya que venderá por internet, pero prevé tener showrooms en las principales ciudades españolas. Ya tiene uno en Barcelona y en noviembre abrirá uno en Madrid.

Otra marca que ha llegado a España este año es la ya mencionada Lynk & Co, también propiedad del consorcio Geely. Esta firma, a diferencia de otras marcas, llega con un modelo bastante innovador de comercialización, ya que sus coches no están pensados para venderse, sino para ofrecerse en un régimen de suscripción.

La firma ofrece el Lynk & Co 01, un vehículo híbrido enchufable, por 550 euros al mes. A pesar de centrarse en el modelo de suscripción, la marca también ofrece la posibilidad de adquirir el coche. En su web, Lynk & Co vende el modelo por 44.500 euros. En septiembre, la compañía abrió su primer club en Barcelona y prevé abrir otro en Madrid a principios del año que viene.

Y en 2023, BYD

A esta oferta se sumará en los próximos meses la también china BYD. Este gigante asiático del automóvil pretende aterrizar en el mercado español en el primer trimestre de 2023, según confirman a este periódico desde la automovilística. Al contrario que Polestar o Lynk & Co, BYD sí que apostará por el canal físico con una red de distribución propia en el país. Según explican en la empresa, la marca está buscando actualmente socios para abrir concesionarios en España. Ofrecerá tres modelos: el BYD Atto 3, el BYD Tang y el BYD Han, este último llamado a ser el buque insignia de la firma, con un precio que rondará los 72.000 euros.

BYD sería la empresa más longeva de todas las marcas que han llegado en los últimos meses, ya que fue fundada en 1995, aunque en un principio se dedicó a la producción de baterías para móviles. Hoy, además de ensamblar vehículos, también es uno de los mayores productores de baterías para coches eléctricos, junto a CATL, otra empresa china.

Fabricantes eléctricos ‘made in Spain’

El proyecto de Zeroid y Ebro. La llegada del vehículo eléctrico también supondrá la aparición de marcas nacionales como Zeroid, que será la firma de furgonetas eléctricas que el hub de electromovilidad liderado por QEV Technologies pretende fabricar en las instalaciones de la antigua Nissan en Barcelona. La compañía prevé ensamblar 60.000 unidades anuales de esta marca. B-Tech, socio de QEV en el hub, pretende relanzar, a su vez, la antigua marca Ebro.

Liux. Una startup española llamada Liux ha manifestado su interés en abrir una planta en la que fabricar el primer coche eléctrico de origen vegetal del mundo. “Los materiales utilizados en la fabricación de la carrocería, el interior y parte del chasis son bio polímeros y bio composites basados en fibras y resinas naturales”, afirma la compañía.

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